Agregar Infobae enGoogle

El combustible vuelve a presionar los costos de la cadena de suministro en Chile

El Gobierno reconoció que el sector viene absorbiendo el encarecimiento del diésel y anticipó un nuevo aumento para este jueves, el tercero consecutivo, por el impacto de la guerra en Oriente Medio

La tabla de precios de paridad de ENAP ubicó al diésel en 1.192,29 dólares por metro cúbico al 3 de septiembre, frente a 839,39 dólares registrados el 9 de julio (Foto: Shutterstock)

El precio del diésel volvió a instalarse entre las principales preocupaciones para el transporte de cargas en Chile. El ministro de Hacienda reconoció que las empresas transportistas vienen absorbiendo el aumento del combustible y advirtió que la evolución internacional continúa siendo difícil de anticipar mientras persista el conflicto en Oriente Medio.

La presión podría intensificarse en los próximos días. El Gobierno ya anticipó que el diésel y las gasolinas registrarán un nuevo aumento este jueves 10 de septiembre, cuando se actualicen los valores a partir del próximo reporte de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP). Será el tercer ajuste consecutivo al alza, después de los incrementos aplicados a fines de julio y mediados de agosto.

PUBLICIDAD

El transporte de carga, frente a un insumo estratégico

“El transporte de carga ha tenido que absorber esa alza”, señalaron desde el Gobierno al referirse al comportamiento del diésel. De acuerdo con las declaraciones oficiales, por la magnitud del incremento, parte de esa presión también debería comenzar a trasladarse hacia los generadores de carga, en una referencia directa al impacto que los mayores costos pueden tener sobre las relaciones comerciales dentro de la cadena logística.

Las autoridades explicaron que el diésel tiene una dinámica diferente a la de las gasolinas por su condición de insumo estratégico para distintas actividades económicas y de transporte. Según se indicó, la guerra y los daños sobre capacidades de refinación están ejerciendo una presión adicional sobre su cotización internacional.

La evolución de los precios de referencia también refleja esa tensión. La tabla de precios de paridad de ENAP ubicó al diésel en 1.192,29 dólares por metro cúbico al 3 de septiembre, frente a 839,39 dólares registrados el 9 de julio. Estos valores no equivalen directamente al precio final en las estaciones de servicio, pero forman parte del contexto internacional que interviene en la determinación de los combustibles en el mercado chileno.

PUBLICIDAD

El monto exacto del próximo ajuste todavía no fue informado. El ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, confirmó que se espera una nueva suba, aunque señaló que la magnitud definitiva dependerá del cálculo realizado antes de su entrada en vigencia.

El impacto del combustible trasciende al propio transporte. Los datos de inflación de agosto mostraron una variación mensual de 0,6%, el doble de lo que esperaba parte del mercado, mientras el índice acumuló 3,6% en 2026 y 4,1% interanual (Foto: Shutterstock)

De la fuerte suba de marzo a tres aumentos consecutivos

El escenario actual tiene como antecedente el fuerte ajuste registrado en marzo, al comienzo del conflicto. En aquel momento, el Gobierno trasladó una mayor proporción del aumento internacional de los combustibles a los precios internos y el diésel tuvo un incremento de alrededor de 62%, equivalente a unos 580 pesos chilenos por litro.

Posteriormente, parte de ese salto comenzó a revertirse. Entre abril y comienzos de julio se sucedieron varios ajustes a la baja y, en junio, el mecanismo de estabilización permitió una reducción de 117,5 pesos por litro para el diésel. El Ministerio de Hacienda explicó entonces que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) buscaba amortiguar las fluctuaciones externas y trasladar al mercado interno las bajas observadas en los precios internacionales.

La tendencia volvió a cambiar a fines de julio. Desde entonces, los combustibles registraron nuevos incrementos, impulsados nuevamente por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la presión sobre el mercado petrolero internacional. El aumento previsto para este jueves será el tercero consecutivo.

El escenario ya había generado advertencias de los gremios del transporte de carga durante agosto. Organizaciones sectoriales señalaron entonces que las empresas tenían cada vez menos margen para absorber nuevas subas sin comprometer la sostenibilidad de sus operaciones.

Una presión que empieza a extenderse por la economía

El impacto del combustible trasciende al propio transporte. Los datos de inflación de agosto mostraron una variación mensual de 0,6%, el doble de lo que esperaba parte del mercado, mientras el índice acumuló 3,6% en 2026 y 4,1% interanual. Entre las divisiones con mayores aumentos apareció transporte, con una variación de 1,6%.

El Gobierno vinculó parte de ese resultado con el encarecimiento de los combustibles provocado por el conflicto internacional, además de los efectos de los temporales que afectaron distintas regiones del país. La inflación subyacente, que excluye algunos de los componentes más volátiles, avanzó apenas 0,1% durante el mes.

Para la actividad logística, sin embargo, el interrogante inmediato pasa por cuánto tiempo podrán las empresas continuar absorbiendo el aumento del diésel antes de trasladarlo a sus servicios. La propia declaración de Hacienda instala esa discusión: si el combustible continúa encareciéndose, la presión ya no recaería únicamente sobre los transportistas, sino que podría extenderse hacia cargadores y otros eslabones de las cadenas de abastecimiento.

Puedo avisarte cuando ENAP publique el valor exacto que regirá desde este jueves para actualizar la nota con el dato definitivo.

PUBLICIDAD