
Desde hace casi 80 años, la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) nuclea empresas privadas y organizaciones empresarias que representan a más de 3.000 exportadores argentinos responsables mayoritariamente por las exportaciones de la República Argentina. Su presidente, Fernando Landa, quien es además Co-presidente del grupo de Comercio e Inversión del B20 Brasil 2024, nos comparte el panorama actual del sector exportador argentino, junto con un valioso contexto histórico y sus expectativas de cara al futuro.
¿Cómo es el panorama actual de las exportaciones en Argentina?
Hay un problema en las exportaciones de Argentina que es histórico. Llevamos 15 años de caída en exportaciones, sobre todo en las exportaciones industriales y aquellas de mano de obra de origen agropecuario, las cuales están planas desde hace 12 años.
“Lo que sí ha crecido fue la exportación de bienes primarios, gracias a la productividad del campo”.
Este panorama es una anomalía en el contexto internacional, porque uno observa que los mercados internacionales crecen pero la Argentina en cambio está plana. La cantidad de exportadores se redujo violentamente en los últimos 15 años un 30% y, más recientemente, en 2022 teníamos 9.500 empresas exportadoras y el año pasado 1000 de ellas dejaron de exportar.
Esa es una demostración clara del problema. A nivel Pyme, la natalidad de empresas está plana o cayendo, lo que quiere decir que hay menos motivación de nuevas empresas para exportar.
¿Cómo ha impactado esto en el posicionamiento del país a nivel internacional?
En términos de participación en el mercado internacional descendimos de 0.50% a poco más de 0.25% el año pasado. Obviamente la razón es el «mix», el precio de la tonelada de soja no es el precio de un producto de alta sofisticación tecnológica, y esto desde luego influye en la participación internacional del país.
«<i>Este año las exportaciones no van a ser tan elevadas porque existen factores negativos: si bien la cosecha es buena, hay malos precios internacionales y también el litio cayó 80% en su precio».</i>
A la Argentina le falta una estrategia que analice todas las razones que hacen que no se despegue en exportación, considerando que exportaciones es igual a generar empleo, y el gran problema que tenemos en Argentina es el empleo al final del día. Porque si tenes mucho empleo público o muchos planes sociales es porque no tenés empleo, entonces ahí la exportación tiene que jugar un rol liberando su potencial.
¿Cuál es su mirada sobre el plan de promoción de las exportaciones que presentó el actual gobierno?
Hay una diferencia entre plan y estrategia: cuando se habla de plan, no tengo nada que objetar, el plan del gobierno está bien hecho, pero si vos vas a correr una carrera, aunque las zapatillas sean buenas, si te ponen una mochila de piedra no vas a ganar nunca. Hay muchos factores, pero el principal es que la Argentina no es confiable por la volatilidad que presenta.
También hay cuestiones logísticas de vinculación con otros países. Hay que tener una conectividad adecuada y Argentina perdió esa conectividad que tenía en su momento cuando comenzó con el Mercosur, el cual era uno de los pocos acuerdos comerciales multilaterales que existían.
Hoy en Argentina no se puede pagar el flete marítimo de exportación y somos el país más austral del mundo, por lo que tenemos que enviar sí o sí por vía marítima la mayor parte de nuestra producción, ya que no hay líneas férreas que lleguen a los Estados Unidos, por ejemplo.
Es importante también bajar los derechos de exportación y permitir que los exportadoras accedan a una parte de las divisas de su operación.
Por ejemplo, hay un impuesto que no debería tributarse que es el IVA, Cuando se tributa el IVA hay que recuperarlo luego, pero la complejidad hace que cuando lo recuperas, aunque la ley de IVA indica que se puede actualizar, no se actualiza el monto, lo que quiere decir que la devaluación es un costo extra para el exportador. Además, al pagar los fletes se abona el Impuesto País, lo que tampoco se recupera luego.

¿Cómo es el diálogo con las autoridades gubernamentales?
En todos lados nos escuchan y nos responden rápido. El nivel profesional con la que interactuamos es bueno y las discusiones que tenemos con el gobierno son muy buenas. Somos una cámara que tiene 80 años en el país con lo cual hemos visto mucho y nos caracterizamos por ser técnicos, ninguno hace política. Sabemos cuáles son los problemas de la actividad, los conocemos en detalle, entonces hablamos a nivel técnico.
El gran problema que tenemos es que los objetivos que hoy existen de corto plazo son muy claros y muy bien definidos, pero no hay ninguno que hable de aumentar las exportaciones.
¿Qué otras dificultades particulares experimentan las exportaciones argentinas?
Si sos del interior del país y tenés que exportar, seguramente vas a tener que hacer largos trayectos en camión, que en cualquier otro país se harían en tren por cuestión de costos, para luego llegar a un puerto que no tiene el calado suficiente, como es el puerto de Buenos Aires.
Si encima se hace un tránsito inter-puertos, no existe un sistema multimodal en la Argentina para exportación, sólo para la importación. Entonces, si se utiliza el Puerto de Bahía Blanca y hay que hacer un transbordo en Buenos Aires, ese tránsito se considera de cabotaje, el cual está sujeto la ley de cabotaje, con sus costos adicionales. Ante estas dificultades, muchas veces el exportador gestiona desde el Puerto de Montevideo, lo que le resta competitividad a la Argentina.
Tenemos todas las condiciones para modificar la realidad, contamos con operadores de primer nivel en el Río de la Plata, pero hay que poner las condiciones para mejorar. Entendemos que el gobierno lleva cuatro meses y que partimos de una situación de emergencia.
Este año las exportaciones no van a ser tan elevadas porque existen factores negativos: si bien la cosecha es buena, hay malos precios internacionales y también el litio cayó 80% en su precio.
El complejo cerealero y oleaginoso es el 50% de la exportación argentina. El sector petrolero estaría en torno al 8%, y pasaría al 12% probablemente impulsado por Vaca Muerta. El complejo minero está en torno al 6%, 7% y hay muy poco monto exportado por Pymes, con promedios muy bajos de exportación.
Tenemos que tener una visión de donde queremos llegar y ser muy incisivos en los puntos de conflicto. Estamos hablando del país que le tuvo que explicar a sus clientes que no podía pagar los fletes.
La cuestión no es tan sencilla, es bastante compleja. Hay que emprender y eliminar los factores que hacen que la Argentina no sea competitiva.
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