Estudiado desde 1947 y confirmado en infecciones humanas en 1952. Ya en 2007 se lo consideró desde el punto de vista epidemiológico un virus emergente aislado en África Oriental y Occidental, tanto en animales como humanos.
Luego hubo brotes en Asia, Polinesia Francesa e islas del Pacífico Sur, pasa en el año 2015 a América con un brote de 6000 casos en Brasil y la producción de brotes sucesivos en el mismo país que totalizaron de 400.000 a un millón de casos. También se han reportado casos en Japón y Europa.
Actualmente es endémico en América del Sur, América Central. Zonas cálidas en Estados Unidos como la península de Florida y en las islas del Caribe. Desde el 2015 hasta la actualidad más de 40 países de América confirmaron casos de origen autóctono y casos producidos por contacto sexual.
Este virus se propaga por la picadura de un mosquito principalmente Aedes aegypti y albopictus; los mismos que transmiten virus dengue y chicunguña. Tienen una fácil diseminación en cuanto se encuentre con un vector adecuado.
Los síntomas más frecuentes son: fiebre, erupción cutánea, conjuntivitis y dolores articulares que aparecen luego de una semana de la picadura. En muchos casos los síntomas pueden ser menores y pasan inadvertidos.
Últimamente se han descripto casos originados por transmisión sexual.
En nuestro país se confirmó a principios de 2016 la detección de casos producidos por este tipo de contacto y puede hacerse el diagnóstico por laboratorio.
En la actualidad no hay vacunas, ni medicación; esta última es estrictamente sintomática. Se aconseja utilizar como analgésico paracetamol únicamente y abstenerse de tomar aspirina, ibuprofeno, antiinflamatorios o esteroides.
En Brasil hubo una gran cantidad de casos de recién nacidos con microcefalia cuyas madres habían tenido infección con virus Zica durante el primer trimestre del embarazo.
Se aconseja no viajar donde el Zika está activo durante los seis primeros meses del embarazo y cumplir con las indicaciones para evitar picaduras, aunque el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomienda no viajar a regiones donde la transmisión es estadísticamente importante.
Además si se tiene una pareja procedente de estas últimas zonas se recomienda medidas profilácticas (utilización de preservativo)
Si la embarazada a viajado a una zona de riesgo, determinar las fechas de viaje y realizar pruebas diagnósticas.
Si estas fueran positivas, deben realizarse ecografías cada 3 a 4 semanas para detectar anomalías en el desarrollo del crecimiento fetal.
El único tratamiento preventivo es evitar la picadura y no favorecer las condiciones de desarrollo de mosquitos.
Evitar en el exterior de las casas poseer recipientes de cualquier tipo con escasa cantidad de agua porque es la mejor condición ecológica para que una hembra deposite sus huevos. Hay que saber que aunque el mosquito pica más frecuentemente al amanecer y atardecer, esto puede suceder durante todo el día.
Otro pilar fundamental en la prevención es el uso de rejillas metálicas y mosquiteros en ventanas y puertas. Finalmente todo país tiene la obligación de reportar los casos confirmados.