La muerte de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, ocurrida a los 92 años, vuelve la mirada hacia una de las relaciones más significativas y complejas de la izquierda mexicana: la que mantuvo con el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Considerado uno de los principales referentes de la oposición al PRI y fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), el ingeniero fue una figura clave en los primeros pasos del tabasqueño, a quien respaldó en distintas etapas de su carrera política.
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Sin embargo, aquella cercanía se transformó con los años en un distanciamiento que llegó a hacerse público en 2023, cuando el entonces presidente calificó a Cárdenas como un adversario político.
El hombre al que AMLO reconoció como precursor de su movimiento pasó de ser una referencia política a quedar señalado como adversario. La participación de Cárdenas en una iniciativa crítica de la llamada Cuarta Transformación hizo pública una separación que llevaba años gestándose.
Cuauhtémoc Cárdenas, la figura que impulsó los primeros pasos de AMLO
Antes de que Andrés Manuel López Obrador llegara a Palacio Nacional, su trayectoria política estuvo estrechamente vinculada con la reorganización de la izquierda mexicana. En ese proceso, Cuauhtémoc Cárdenas tuvo un papel relevante: su liderazgo, su ruptura con el PRI y la construcción del Partido de la Revolución Democrática (PRD) contribuyeron a crear el espacio político en el que López Obrador consolidó su carrera.
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Ambos compartieron militancia en el PRD, coincidieron en la política de la capital del país y defendieron, desde sus respectivas trayectorias, la necesidad de modificar el sistema político mexicano. No obstante, sus caminos comenzaron a separarse conforme avanzaron sus proyectos personales y sus diferencias sobre el rumbo de la izquierda.
Uno de los episodios que anticiparon el distanciamiento ocurrió en 2006, cuando Cárdenas buscaba contender por cuarta ocasión por la Presidencia de la República, pero la candidatura del PRD quedó en manos de López Obrador.
Años después, en 2012, el tabasqueño dejó el partido para construir su propia organización política, mientras Cárdenas permaneció en sus filas hasta 2014, cuando anunció su salida tras la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
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Pese a esos antecedentes, la relación no estaba completamente rota. Tras ganar las elecciones presidenciales de julio de 2018, López Obrador se reunió con Cárdenas y lo describió como un precursor del movimiento que lo había llevado al triunfo. El ingeniero, por su parte, se refirió al entonces presidente electo como un amigo.
Méxicolectivo: el episodio que llevó a AMLO a llamarlo adversario
El distanciamiento alcanzó un momento especialmente delicado en 2023, cuando Cuauhtémoc Cárdenas apareció vinculado con Méxicolectivo, una plataforma integrada por políticos, académicos, activistas y representantes de distintos sectores que buscaba discutir alternativas para el futuro del país.
La iniciativa presentó un documento orientado a convocar a la ciudadanía a participar en la transformación nacional. Su planteamiento estaba relacionado con las ideas de Cárdenas sobre una democracia progresiva, pero su aparición provocó una reacción inmediata del presidente, quien interpretó la participación del ingeniero como una definición dentro del escenario político de aquel momento.
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Al ser cuestionado sobre si consideraba a Cárdenas un adversario, López Obrador respondió que sí, en el terreno político. Al mismo tiempo, reconoció su trayectoria y su contribución a la formación del movimiento que lo llevó a la Presidencia. Su argumento fue que el país atravesaba un momento de definiciones en el que, según su visión, no existía espacio para posiciones intermedias.
“En política sí, si él asume una postura de este tipo. Lo estimo mucho, lo respeto, lo considero precursor de este movimiento, pero estamos viviendo un momento de definiciones y esta ancheta está muy angosta, no hay para dónde hacerse. Se está con el pueblo o con la oligarquía, no hay más, no hay justo medio”, respondió.
Sin embargo, el episodio dejó al descubierto la fragilidad de una relación que había pasado de la admiración pública a los cuestionamientos abiertos. Las reacciones también llegaron desde antiguos integrantes del PRD que habían trabajado con ambos dirigentes, quienes cuestionaron la manera en que López Obrador se había referido a una figura decisiva en sus primeros años de carrera política.
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