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Denuncian maquinaria ilegal para ampliación del Puerto de Manzanillo en Colima: el proyecto aún no tiene impacto ambiental público

Opositores a este proyecto se manifestaron hace semanas durante un evento de la presidenta Claudia Sheinbaum en la entidad, donde la abuchearon y se escucharon gritos de “¡Fuera!"

Piden frenas ampliación en Puerto de Manzanillo

El colectivo Salvemos Cuyutlán denunció la presencia de tres dragas —máquinas para excavar bajo ríos o sedimentos de agua— operando sin autorización en el vaso dos de la Laguna de Cuyutlán, en Colima, y exigió al Gobierno Federal la cancelación total del proyecto a cargo de la Secretaría de Marina, que consiste en la ampliación del Puerto de Manzanillo.

A través de un comunicado, el colectivo precisó que el trámite de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) “continúa sin hacerse público y pendiente de entrega formal al promovente”, por lo que cualquier remoción o actividad en la zona resulta completamente ilegal.

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La oposición a este proyecto Puerto Nuevo Manzanillo-Cuyutlán, valuado en 109 mil millones de pesos, no es nueva. El pasado sábado 5 de septiembre, en un evento desde Colima, la presidenta Claudia Sheinbaum se vio envuelta en una polémica luego de que recibiera abucheos y gritos de “¡Fuera!” presuntamente de parte de integrantes del colectivo y un grupo de habitantes en contra de este proyecto.

Denuncian daños por trabajos irregulares y exigen revisión de Profepa

“Ante la opacidad institucional y la inminente consumación de actos fuera de la legalidad, desde el colectivo Salvemos Cuyutlán denunciamos la presencia irregular de maquinaria de dragado en el vaso dos de nuestra laguna”, señala el comunicado firmado por los integrantes del movimiento.

El texto sostiene que, si el resolutivo de la MIA no es de carácter público, “cualquier intento de avante, maniobra o inicio de obra en la zona es estrictamente ilegal”. Además, afirmó haber confirmado la presencia de las tres dragas sin que ninguna autoridad ni empresa ofreciera justificación sobre su estancia y labores en el vaso dos.

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A la denuncia se suma la detección de manchas de aceite en la superficie de la laguna, que el comunicado describe como “un indicio claro del riesgo latente de contaminación por derrames o fugas de hidrocarburos derivados de estas maniobras no autorizadas”.

El colectivo demandó que la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) aclare de inmediato qué hace la maquinaria pesada, bajo qué permisos opera y quién autorizó su ingreso a la zona de manera anticipada.

Piden frenas ampliación en Puerto de Manzanillo

También exigió la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para una inspección urgente, al considerar que, sin un resolutivo de MIA público, cualquier intervención en el vaso dos “constituye una violación flagrante a la legislación ambiental que debe ser investigada y sancionada”.

El colectivo pidió también a las instancias correspondientes que “pongan fin al manejo discrecional de la información” y publiquen de manera íntegra el estatus y el resolutivo del procedimiento de impacto ambiental. Según el comunicado, ya se presentó una primera denuncia ante Profepa para que investigue la situación de las dragas “evitando cualquier contubernio con Asipona o el Estado”.

En qué consiste el proyecto y por qué la comunidad se opone

La Laguna de Cuyutlán y su manglar conforman “el humedal más grande de Colima y un sitio Ramsar de importancia internacional”. En un pronunciamiento en el que el colectivo busca recolectar firmas para detener el proyecto, se describe al área como hogar y zona de crianza de peces y camarones, además de refugio para tortugas golfinas y laúd.

El texto advierte que la expansión portuaria busca rellenar y dragar la zona para imponer cinco terminales de contenedores, con una inversión de 109 mil millones de pesos. “Este megaproyecto pretende convertir la laguna en una zona de sacrificio, licitando nuestra tierra a operadores internacionales para sacar los recursos del país lo más rápido y barato posible”, señala el colectivo.

El pronunciamiento también vincula la obra con afectaciones directas a Manzanillo, ciudad que, según el texto, “ya sufre de aire irrespirable, exceso de tráileres, ruido y calles rotas por la actividad industrial”.

Piden frenas ampliación en Puerto de Manzanillo

El daño no es únicamente ambiental, también tiene un impacto social. El colectivo sostiene en su pronunciamiento que la tala del manglar acabaría con casi 500 años de tradición de más de mil 500 familias que cosechan de forma artesanal lo que describen como “una de las sales más puras del mundo”.

El texto plantea la disyuntiva entre “despojo corporativo o la vida de la laguna” y concluye que la obra “no es progreso, es despojo”. El movimiento convocó a firmar la petición bajo la consigna “protejamos la laguna, salvemos Cuyutlán”.

Abuchean a Sheinbaum durante evento en Colima

El pasado 5 de septiembre, integrantes de Salvemos Cuyutlán protestaron durante un evento de la presidenta Claudia Sheinbaum en Colima, en el marco de su Segundo Informe de Gobierno.

“Leo ahí una manta que dice que no están de acuerdo con la ampliación del Puerto de Manzanillo. Y lo que hacemos aquí es dialogar”, dijo la mandataria durante ese acto. Ante los gritos de “¡Fuera!” que interrumpieron su discurso, la presidenta calificó a los manifestantes de “irrespetuosos” y los acusó de pertenecer al PRIAN como “infiltrados”.

Convocatoria a la manifestación durante evento de Claudia Sheinbaum en Colima (Facebook: Salvemos Cuyutlán)

Dos días después, Sheinbaum ofreció una versión distinta de lo ocurrido, pues atribuyó los gritos de “fuera” a una confrontación dirigida hacia una mujer con megáfono que impedía el desarrollo del acto, y no hacia su persona. “No me gritaron a mí”, sostuvo la mandataria, quien calificó la versión viralizada como una “tergiversación” de los hechos.

En esa misma declaración, Sheinbaum precisó que el estudio de impacto ambiental del proyecto “aún no concluye” y que, una vez terminado, se realizaría una consulta pública. La presidenta añadió que el proyecto original fue modificado para reducir el efecto sobre la Laguna de Cuyutlán, versión que contrasta con la denuncia del colectivo, que sostiene que la MIA sigue sin hacerse pública a más de un mes de esas declaraciones.

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