Macarena García, quien interpreta a Sasha Sokol en la nueva serie de Timbiriche para ViX, abordó la representación del caso que involucró a la cantante y a Luis de Llano. La actriz sostuvo que la producción expone una relación de abuso sin reducirla a una imagen estereotipada del agresor.
La serie se estrenó y abrió una conversación sobre el contexto de los años ochenta, cuando conductas que hoy son cuestionadas podían presentarse como normales dentro del entorno artístico. Es entonces que Macarena García señaló que el elenco tuvo que asumir ese cambio de época para construir a sus personajes.
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En una entrevista con la periodista de espectáculos Mandy Friedmann, la joven actriz explicó que encarnar a Sasha Sokol implicó enfrentarse a un episodio delicado. La actriz considera que el reto no recae únicamente en quien interpreta a la cantante, sino en todos los integrantes del proyecto.
“Sí, pues fue muy fuerte. Sobre todo, creo que el ejercicio que tuvimos que hacer, no nada más yo, creo que todos los que estábamos involucrados en la serie, tanto en cámara como detrás de cámara”, expresó la protagonista.
Para la intérprete, el trabajo actoral exige observar a los personajes desde la lógica de la década en la que ocurre la historia, sin trasladar de forma automática los conocimientos y discusiones que existen en el presente sobre las relaciones entre adultos y menores de edad.
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“Tuvimos que viajar en el tiempo y teníamos que ver estos personajes no con la visión que tenemos ahora, que es muy privilegiada y que afortunadamente ya tenemos mucha información para saber que está mal”, comentó Macarena.
La actriz planteó que el entorno de los años ochenta tenía parámetros distintos. Esa distancia histórica, dijo, obliga a entender qué ideas dominaban entonces y cómo las personas cercanas a los protagonistas podían no identificar el riesgo ni la dimensión de los hechos.
“En esa época era tan distinto, como lo mencionas tú, que tuvimos que hacer el ejercicio de meternos en la mente de lo que creían en los ochentas, de lo que pensaban que era lo correcto”, declaró.
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La producción de ViX no se presenta como una bioserie autorizada por los integrantes originales del grupo. De acuerdo con lo expuesto en la entrevista, y en la conferencia de prensa del lanzamiento, la ficción busca retratar una etapa de Timbiriche con personajes inspirados en figuras conocidas, sin depender de la aprobación de quienes vivieron esos años.
La serie no aborda el caso Sasha Sokol y Luis De Llano como único eje de la historia
El vínculo entre Sasha Sokol y Luis de Llano aparece como uno de los temas que han concentrado las reacciones después de los primeros capítulos. No obstante, Macarena García reconoce que parte de la conversación pública se dirige a juzgar los hechos desde la mirada actual, aunque considera necesario mostrar el ambiente que rodeaba a los personajes.
“Yo me he dado cuenta que mucho de la conversación se ha ido como a eso, como a una crítica desde la mirada actual, a una época que pensaba completamente distinto a como pensamos nosotros”, señala.
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La actriz afirmó que la historia presenta “un caso de abuso” y defendió la manera en que la serie construye el conflicto. Para ella, el relato no necesitó recurrir a los códigos más evidentes de las historias de terror para dejar claro el carácter de la relación.
García sostiene que la representación busca mostrar por qué quienes estaban alrededor podían no reconocer de inmediato la gravedad de lo ocurrido. Esa perspectiva, explica, permite observar el mecanismo que protegía o minimizaba conductas que hoy reciben otra lectura.
“En esta quizás entiendes un poco el conflicto en el que estaban todos alrededor y creo que te hace también empatizar con las personas que no veían lo mal que estaba y lo peligroso que era y lo terrible que era”, dijo.
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La intérprete también se refirió al trabajo de Osvaldo Benavides, quien da vida al personaje relacionado con el productor. García apunta que la ficción evita una imagen simplificada del agresor y muestra que una persona puede resultar atractiva o cercana sin que eso elimine la violencia de sus actos.
“Muchas veces son encantadores, muchas veces son guapísimos y eso no quita que sigue siendo abuso”, afirma sobre la construcción del personaje.
Para García, la discusión tampoco debe trasladar la responsabilidad a la adolescente. La actriz recalcó que el afecto o el deseo de una menor de edad no modifica la relación de poder ni borra la obligación del adulto involucrado.
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“Que la otra parte, que es una niña menor de edad, quiere estar involucrada, pero pues es una niña”, expresa. La actriz remató su postura con una frase que resume la lectura que propone la serie: “Por más que ella quisiera, sigue siendo abuso”.
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