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El Cártel de Sinaloa y el CJNG se reparten el negocio de migrantes en Tecate: la cuota es de hasta 40 mil dólares

Colectivos de búsqueda hallaron nueve cuerpos de presuntos migrantes en Rancho La Uva, Tecate, entre el 5 y el 10 de septiembre de 2026

Norma Meza Calles, de la Nación Kumeyaay, cerca de la Montaña Kuuchamaa Tecate, México, el 1 de mayo del 2026. (AP foto/Gregory Bull)

Nueve cuerpos de presuntos migrantes aparecieron en Rancho La Uva, municipio de Tecate, entre el 5 y el 10 de septiembre de 2026. Colectivos de búsqueda los localizaron tras recibir un aviso anónimo, y las autoridades atribuyen los hallazgos al control que ejercen los cárteles sobre las rutas de cruce fronterizo, según reportó Zeta.

El primer hallazgo ocurrió el sábado 5 de septiembre, cuando los buscadores recuperaron cuatro cuerpos. El segundo se produjo el jueves 10 de septiembre, día en que localizaron cinco cadáveres adicionales sobre el mismo camino que conduce a la línea fronteriza.

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Colectivos de Tecate hallan nueve cuerpos sin apoyo de la Fiscalía

Los colectivos Madres Hasta Encontrarte y Unión y Fuerza por Nuestros Desaparecidos, ambos de Tecate, encabezaron la búsqueda. Se sumaron el Colectivo de Búsqueda de Baja California, Buscando a Tolano y Armadillos Tijuana, en lo que definieron como una mega jornada.

Ningún denunciante confió en las autoridades para reportar los cuerpos. En su lugar, contactaron de forma anónima al colectivo Madres Hasta Encontrarte y enviaron coordenadas y fotografías como evidencia.

| Cuartoscuro

Mónica Madrigal, presidenta y fundadora de ese colectivo, solicitó apoyo a las demás agrupaciones tras recibir el aviso. La primera jornada, el 5 de septiembre, se extendió por más de cinco horas bajo temperaturas extremas en un terreno serrano de difícil acceso.

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Los buscadores encontraron cuerpos en dos condiciones distintas. Algunos aún vestidos indicaban una muerte reciente, mientras otros presentaban huesos carcomidos por animales de rapiña.

La jornada del 10 de septiembre resultó todavía más extenuante. Los participantes caminaron mayores distancias bajo una temperatura de 40 grados centígrados (104 grados Fahrenheit).

Integrantes de los colectivos y agentes de la Guardia Nacional que los acompañaron sufrieron golpes de calor. Varios terminaron deshidratados, mareados y desorientados, y abandonaron temporalmente la búsqueda.

Una cinta plástica amarilla con la leyenda NO PASE yace sobre el asfalto de una vía pública. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Bomberos y paramédicos atendieron a los afectados a kilómetros del punto de búsqueda. El difícil acceso a la zona impidió que los servicios de emergencia llegaran hasta el lugar de los hallazgos.

Los buscadores más resistentes continuaron y localizaron los cinco cuerpos restantes. La Guardia Nacional reportó el hallazgo por radiofrecuencia policiaca, según documentó Zeta.

La Fiscalía General del Estado recibió el reporte pero decidió no acudir a la escena. En su lugar, pidió a los buscadores y a la Guardia Nacional que trasladaran los restos hasta el acceso principal para su registro.

Sin equipo ni capacitación forense, los familiares de desaparecidos trasladaron los cadáveres en mantas. El traslado por terreno escarpado tomó más de tres horas hasta llegar al punto donde esperaban las autoridades.

Detienen a hombre que arrastraba a su amigo muerto y embolsado en calles de CDMX: dijo que lo llevaría con sus familiares (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los cuerpos y restos óseos fueron enviados al Semefo de Tijuana. Ahí, peritos intentarán identificarlos mediante pruebas genéticas para localizar a sus familias.

“Va a ser difícil, sí, porque algunos de ellos ya no traían ninguna pertenencia, o estaban incompletos”, dijo uno de los buscadores al diario. El mismo buscador expresó su confianza en que los cuerpos regresen algún día con sus familias.

Elementos de la fiscalía consultados por la publicación señalaron que las pruebas periciales determinarán la causa de muerte. Uno de ellos explicó que algunas víctimas no presentaban huellas visibles de violencia y que pudieron morir de deshidratación tras ser abandonadas por sus guías.

Al menos dos de los cuerpos mostraban características que apuntan a heridas de arma de fuego. “Hay ocasiones que por falta de dinero no logran concretar un acuerdo con los traficantes, y se adentran a intentarlo solos”, dijo un investigador estatal al medio, y agregó que quienes controlan los caminos asesinan a los migrantes que no pagan la cuota.

The border wall stretches to the horizon at the Mexico and U.S border in Tecate, California, U.S. April 20, 2025. REUTERS/David Swanson

Los cárteles de Sinaloa y Jalisco controlan el corredor migrante de Tecate

Tecate conecta por vía terrestre a Mexicali con Tijuana, condición que convierte al municipio en corredor estratégico para el narcotráfico. Los grupos criminales trafican droga, personas, dinero en efectivo y armas por esa misma ruta, de acuerdo con la investigación de Zeta.

Personal de inteligencia de la Mesa de Coordinación por la Paz y Seguridad de Baja California confirmó la presencia de células de los cárteles de Sinaloa y Jalisco en el tráfico de personas por el corredor. Los antiguos “polleros” de la zona se integraron a esas estructuras o fueron desplazados.

Los migrantes, en su mayoría originarios de Centroamérica y del sur de México, pagan entre USD 20.000 y USD 40.000 a los traficantes por el traslado desde Tecate hasta una ciudad específica en Estados Unidos. Un agente estatal detalló al diario que, ante el asedio de las patrullas fronterizas, los guías abandonan a los migrantes sin agua ni orientación.

La Organización Internacional para las Migraciones estimó en 2021 que entre 600 y 800 personas mueren cada año al intentar cruzar la frontera por Baja California. Activistas locales consideran que la cifra real es mayor, porque decenas de cuerpos nunca son recuperados del desierto, los cerros o los ríos, según la publicación.

Ese incremento en el volumen físico de mercadería genera, a su vez, tensión en la capacidad de transporte terrestre (Foto: Shutterstock)

¿Por qué mueren migrantes en Tecate? El área montañosa y desértica del municipio es usada de forma sistemática por el crimen organizado para el cruce clandestino: los traficantes cobran miles de dólares y prometen un paso seguro, pero abandonan a quienes no resisten el trayecto o no completan el pago, sin agua ni orientación en terreno hostil.

Fosas clandestinas se acumulan en Tecate desde 2025

En junio de 2026, un mensaje anónimo guio a los buscadores hacia dos fosas en la zona residencial Del Bosque. Ahí recuperaron los cuerpos de tres adolescentes de 15 y 16 años, desaparecidos en abril e identificados posteriormente por sus familiares.

En marzo de 2026, el colectivo Unión y Fuerza por Nuestros Desaparecidos localizó una fosa en las faldas del Cerro del Cuchumá. Un mes más tarde se confirmó que las dos osamentas correspondían a dos jóvenes de Durango, desaparecidos el 26 de diciembre de 2025 en la carretera Tijuana-Tecate mientras intentaban cruzar hacia Estados Unidos.

El 28 de abril de 2025, en un paraje de La Rumorosa, apareció el cuerpo de Elena Ríos, desaparecida catorce días antes. En mayo de ese año, buscadores hallaron seis cuerpos en una fosa del mismo poblado y dos cadáveres más en una fosa contigua.

Durante la madrugada del 16 de junio, un grupo armado abrió fuego contra la base militar ubicada en La Rumorosa, sobre la autopista Tecate–Mexicali. Civiles armados ingresaron al acceso principal y dispararon contra personal de la Sedena. Crédito: Cuartoscuro.

Una de las víctimas de mayo de 2025 fue identificada como José Luis Ríos Solís, de 47 años, propietario del rancho Four Season en Tecate y creador del canal Explorando la Rumorosa. Un grupo armado lo había privado de su libertad días antes de que apareciera su cuerpo.

En enero de 2026, cerca del panteón de La Rumorosa, los colectivos desenterraron cuatro cuerpos masculinos en avanzado estado de descomposición. Los cuatro contaban con reporte de desaparición previo, según documentó Zeta.

Mónica Madrigal no descartó regresar a la zona para una nueva jornada de rastreo. La complejidad del terreno reduce el tiempo disponible para cada búsqueda, explicó la fundadora del colectivo al medio.

La propia Madrigal reportó la desaparición de su hijo David en julio de 2019 y localizó su cuerpo casi seis años después en una fosa común resguardada por el gobierno. Su búsqueda continúa porque otro de sus hijos, Francisco Javier, desapareció en mayo de 2026 en medio de la violencia que persiste en Tecate.

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