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Andrés Carreño nos habla de “El Gran Teatro del Mundo”, la obra que retrata la desigualdad social

En entrevista con “Infobae México”, el director contó todo sobre el proyecto

Cortesía: IPACULT Juárez

Andrés Carreño dirige y adapta El Gran Teatro del Mundo, la puesta en escena que el Teatro Sergio Magaña presenta hasta el 13 de septiembre. La obra retoma el autosacramental de Pedro Calderón de la Barca, escrito hace cuatro siglos, y lo transforma en una reflexión sobre las desigualdades en México.

El proyecto es producción de TeatroUNAM y Cabaret Misterio, la compañía de Andrés Carreño. El elenco lo integran David Barrera Bautista, Tamara G. Cano, Rosa Luna, Paulina Márquez, Marlon Perzabal, Marco Favio y Lucía Ximbo, estos dos últimos alternando funciones. Las presentaciones son los sábados y domingos a la 1:00 de la tarde.

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En entrevista con Infobae México, Andrés Carreño habló sobre el origen del proyecto, la transición de la calle al teatro y el mensaje que busca transmitir con esta adaptación.

El proyecto nació en el Carro de Comedias

El Gran Teatro del Mundo surgió dentro de El Carro de Comedias de TeatroUNAM, un programa de teatro callejero diseñado para impulsar a egresados recientes de las escuelas profesionales de teatro del país. “Es el único proyecto que existe de calle que hace que tengan más de cien funciones al año”, explica Andrés Carreño.

El director entró a una convocatoria abierta a directoras y directores y propuso adaptar el clásico de Calderón de la Barca. Tras la aceptación de su proyecto, realizó una audición para conformar el elenco: tres actrices y tres actores.

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Después de concluir el ciclo en la calle, la UNAM ofreció apoyo de producción para llevar el montaje a un recinto cerrado. Andrés Carreño decidió continuar el proyecto bajo el nombre de Cabaret Misterio, su compañía, ya en el Teatro Sergio Magaña. “Digamos que dejamos la calle para irnos al teatro”, resume.

La adaptación mantiene la estructura del autosacramental original, un texto que cuestiona la existencia, el libre albedrío y la figura de Dios. Andrés Carreño trasladó esas preguntas filosóficas hacia un cuestionamiento social sobre las clases sociales en México: “Qué tanto de verdad que vivas en pobreza o en riqueza es la cosa del échale ganismo o de verdad hay una estructura que no permite que uno se mueva por más ganas que le eche”.

Los temas que toca “El Gran Teatro del Mundo”

Cortesía: IPACULT Juárez

Sobre el apartado político de la obra, el director nos cuenta: “No hay espacio para dudar de nuestro discurso político. Hay que hablar con claridad. ¿A qué nos referimos? Pues estamos viendo que Latinoamérica se nos está yendo a la ultraderecha, con todo lo que eso implica. Tener a la gente en precariedad, utilizar a la gente como objeto, como vil mano de obra, que la riqueza esté solo en unas pocas manos”.

El director menciona el desastre en Nepal como ejemplo de que “todos estos actos de riqueza desmedida, de abuso no solo de la humanidad, sino del planeta Tierra, tienen consecuencias sobre nosotros”.

Para Andrés Carreño, el discurso del esfuerzo individual —lo que llama “échale ganismo”— sigue vendiéndose como solución pese a las barreras estructurales: “No nací ni con la pigmentación necesaria, ni con el apellido que se requiere, ni con las amistades que a otras personas les dan acceso a una, literal, a una mejor vida”.

La obra pasó de la calle al Teatro Sergio Magaña

Cortesía: IPACULT Juárez

La transición del formato callejero al teatro cerrado implicó ajustes en el ritmo y la construcción de los textos. “La calle tiene la maravilla de enfrentarse tal cual a lo inesperado”, dice Andrés Carreño. Y agrega:

“Todo puede pasar, desde que llueva la mitad de la obra hasta que pase una ambulancia y no se escuche el texto. Hay que tener más herramientas para jalar el foco de la gente. Y en el teatro uno se permite, como estás más cobijado por las luces, por los oscuros, incluso por lo cerrado del lugar, tener, digamos, un bordado fino en ciertos textos que pueden ir”.

Y ejemplifica: “Por ejemplo, David tiene el texto, ese sí, tal cual, de la pobreza, que es un texto maravilloso, un diálogo maravilloso de Calderón de la Barca. Y en calle tenía que ir un poco más rápido. Y aquí en teatro se puede dar más el espacio de disfrutar todas las palabras, de echarle más emoción, ¿no? Pero las dos cosas tienen su maravilloso encanto".

La reacción del público

Cortesía: IPACULT Juárez

Andrés Carreño construye la experiencia teatral desde el humor como punto de entrada:

“Algo que me enseñaron muy bien mis maestras y maestros de cabaret y que yo he querido seguir en la vida es que primero el teatro sea un acto gozoso. O sea, que la gente vaya y diga: “Me divertí, hay canciones, bailé, me reí, hay mucho humor. Y aparte de todo, mientras me estaba riendo, después me cayó el veinte de que estaban hablando de algo bien complicado o de algo que me interpela y que es doloroso, pero a través de la ironía y de la parodia hacen que me pueda reír”.

La música también juega un importante papel en la obra: “La música es de Julio Gándara, es música original. Nuestras rolas son: Por más que trabajo, de maceta no paso, o Eres pobre porque quieres, ¿no? Todas estas rolas hablan también de la ironía de las personas trabajadoras frente a las personas megamillonarias".

El director describe el montaje como una mezcla entre teatro popular mexicano y teatro español, que conserva vigentes las preguntas ontológicas de Calderón de la Barca sobre el sentido de la vida.

La temporada continúa hasta el 13 de septiembre antes de viajar a Hermosillo, Sonora

Cortesía: IPACULT Juárez

La temporada en el Teatro Sergio Magaña corre hasta el 13 de septiembre con funciones los sábados y domingos a la 1:00 de la tarde.

Tras el cierre de temporada en la Ciudad de México, la producción se trasladará a Hermosillo, Sonora, para una función adicional. Andrés Carreño expresó su intención de seguir presentando la obra fuera de la capital: “Esperemos que sigamos rolando con el Gran Teatro del Mundo por todo el mundo”.

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