La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) mantuvo este jueves su proyección de crecimiento de 2.2% para la región en 2026, en un entorno marcado por presiones energéticas y la incertidumbre derivada de las tensiones en Medio Oriente. En ese contexto, México aparece entre las economías de menor dinamismo, con una expansión estimada de 1.3% en 2026 y 1.9% en 2027, según el Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026, presentado en Santiago de Chile.
La cifra contrasta con la de países como Argentina (3.3%), Perú (3.2%) o Venezuela (6.5%), que crecerían a un ritmo notablemente mayor. Sin embargo, comparar estos porcentajes de forma directa puede llevar a conclusiones engañosas.
Por qué el porcentaje no cuenta toda la historia
El crecimiento porcentual mide la velocidad de cambio de una economía año con año, no su tamaño ni su solidez. Varios de los países que superan a México en la tabla vienen de un punto de partida muy distinto:
PUBLICIDAD
- Argentina arrastra años de recesión y crisis inflacionaria; un repunte desde un piso muy bajo produce tasas porcentuales más altas, aunque el nivel absoluto de su economía siga siendo menor al de México.
- Venezuela parte de una base “muy baja” por su crisis económica, según reporta Bloomberg Línea, y su crecimiento está ligado a la reactivación del sector petrolero tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de 2026. No se trata de una economía sólida creciendo, sino de una economía devastada repuntando desde un colapso.
- Perú, por su parte, está más asociado al ciclo internacional de precios de minerales que a una transformación estructural.
México, en cambio, no atraviesa una crisis previa de esa magnitud: parte de una base económica más estable, por lo que un crecimiento porcentual menor no equivale necesariamente a un peor desempeño frente a economías que están en fase de rebote poscrisis o posconflicto.
Guyana y Cuba, los extremos del mapa regional
En el otro extremo de la tabla, Guyana volverá a ser la economía de mayor crecimiento en América Latina y el Caribe, con una expansión proyectada de 16.2% en 2026 y 19.7% en 2027, impulsada por su auge petrolero. Cuba, en cambio, presenta la peor perspectiva de la región, con una contracción estimada de 10.3% en 2026 y 5.1% en 2027.
La “trampa de baja capacidad para crecer”
Más allá de los casos individuales, la Cepal reiteró que la región completaría cinco años consecutivos con un crecimiento promedio de alrededor de 2.3%, una tasa que el organismo considera insuficiente para elevar de forma sostenida el ingreso por habitante y cerrar las brechas de desarrollo.
PUBLICIDAD
El diagnóstico de fondo, según el organismo, es estructural: la región —y México dentro de ella— sigue inmersa en lo que la Cepal llama una “trampa de baja capacidad para crecer”, caracterizada por:
- Bajos niveles de inversión.
- Escaso crecimiento de la productividad.
- Elevada informalidad laboral, que ronda el 50% de los ocupados a nivel regional.
“Preservar la estabilidad macroeconómica continuará siendo una condición necesaria, pero no suficiente para acelerar el crecimiento”, señaló la Cepal durante la presentación del informe.
Una precisión sobre la Cepal como fuente
La Cepal es una de las cinco comisiones regionales de la ONU, creada en 1948, financiada con el presupuesto regular de Naciones Unidas y aportaciones de sus países miembros.
PUBLICIDAD
El panorama completo por subregión
- Sudamérica: pasaría de 2.9% en 2025 a 2.5% en 2026 y 2027.
- Centroamérica (donde la Cepal agrupa a México): se desaceleraría de 2.3% en 2025 a 1.6% en 2026, con repunte a 2.8% en 2027.
- El Caribe: bajaría de 6.1% en 2025 a 5.6% en 2026, antes de saltar a 7.9% en 2027, impulsado en gran medida por Guyana.
PUBLICIDAD