Las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres en México muestran una reducción en los feminicidios registrados oficialmente, pero esto no garantiza una disminución real de la violencia feminicida.
Un estudio del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México subraya que el descenso en las cifras reportadas no siempre se traduce en menos violencia contra las mujeres.
El análisis, titulado Killing on the Basis of Sex: Do Gender Violence Alerts Actually Reduce Feminicides in Mexico?, elaborado por el doctor Juan Carlos Angulo, la doctora Alejandra Villegas y la egresada Ana Catalá, revela que tras la declaratoria de alerta, los municipios presentan una reducción promedio de 0.17 feminicidios registrados al año.
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Esta cifra equivale a cerca de la mitad del promedio municipal, que es de 0.33 casos anuales.
Al considerar solo los municipios que reportaron al menos un feminicidio en el periodo 2015-2025, la disminución estimada llega a 0.38 casos, también equivalente a cerca de la mitad del promedio en ese grupo.
Las especialistas y el especialista advierten que este último dato debe analizarse con cautela, ya que la selección de municipios incluye años posteriores a la alerta y podría distorsionar el efecto real.
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Las disminuciones aparecen después de dos años, pero pueden revertirse
Las AVGM son mecanismos de emergencia que buscan atender la violencia feminicida en territorios donde la gravedad del problema o la respuesta institucional lo exige.
Cada declaratoria activa medidas de prevención, seguridad, atención a víctimas y coordinación institucional, pero no existe un único modelo nacional.
El estudio de la IBERO observa que los efectos de las alertas no son inmediatos. Las disminuciones estadísticamente significativas en los feminicidios registrados comienzan a observarse hasta dos años después de la declaratoria.
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Los autores plantean que este periodo puede deberse al tiempo necesario para coordinar acciones e implementar cambios.
El efecto, sin embargo, tiende a debilitarse o revertirse cerca del quinto año, aunque esta tendencia resulta menos precisa por la falta de datos suficientes a largo plazo.
Menos registros no confirma menos violencia
El equipo de la Universidad Iberoamericana advierte que un feminicidio registrado oficialmente no refleja necesariamente todos los asesinatos de mujeres por razones de género.
Para integrar un caso a las estadísticas, las autoridades deben identificar los motivos de género, investigar bajo ese protocolo y reportar el caso como feminicidio.
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Las prácticas de clasificación y reporte pueden variar entre fiscalías, estados y municipios, lo que abre la posibilidad de que una reducción en los registros responda tanto a una prevención efectiva como a cambios administrativos o problemas de subregistro.
“Una baja en los feminicidios reportados puede responder a incentivos institucionales tras la declaratoria de alerta, pero no implica necesariamente menos muertes”, destaca entre las advertencias clave del estudio.
El fenómeno inverso también es posible. Si la alerta permite reconocer más asesinatos como feminicidio, el registro oficial podría aumentar, aunque la violencia no crezca.
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Las estimaciones son más consistentes cuando se emplea el número absoluto de casos por municipio. Al analizar tasas por cada 100,000 mujeres o datos semestrales, la tendencia descendente se mantiene, aunque con menor precisión.
La declaratoria formal no basta
El estudio concluye que las AVGM deben evaluarse como mecanismos de emergencia y coordinación, no solo a partir de la reducción en las cifras.
Los resultados dependen de los recursos, la capacidad institucional y el seguimiento en cada territorio.
La recomendación es examinar las alertas junto con su presupuesto, las reglas de clasificación, la transparencia y el grado de implementación local.
Después de una declaratoria, las cifras de feminicidio reconocidas por las autoridades tienden a bajar en las principales estimaciones.
No obstante, el análisis plantea una pregunta fundamental: ¿disminuye la violencia o solo cambia la forma en que las instituciones la registran?
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