Durante su conferencia La Mañanera del Pueblo de este jueves 6 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que el eje central de su administración es la transparencia frente a la toma de decisiones, por ello, defendió la apertura al debate público de temas como el análisis de la posible extracción de gas no convencional (fracking) en el país y la propuesta sobre los lineamientos de los derechos de las audiencias.
Sheinbaum Pardo sostuvo que su administración se rige bajo el principio de: “No robar, no mentir y no traicionar al pueblo”, contrastando el actuar del gobierno con las críticas de censura y con las prácticas de opacidad en el sector privado.
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Estas declaraciones surgen bajo un contexto marcado por los señalamientos hacia el gobierno federal sobre censurar a medios de comunicación y a políticos opositores, pues Sheinbaum abrió la consulta pública que, según la mandataria, busca reforzar los derechos de las audiencias, sin embargo; paralelamente, el Instituto Nacional Electoral (INE) determinó prohibir al dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, llamar ‘narcopartido’ a Morena.
Evaluación científica y social para el gas no convencional
Sobre el debate energético, la mandataria explicó que el gobierno optó por no tomar decisiones unilaterales respecto a la extracción de gas no convencional, a pesar de la alta dependencia de las importaciones. En su lugar, se conformó un grupo multidisciplinario de 54 expertos para evaluar su viabilidad en el país.
“Podríamos haber dicho: ‘La presidenta cree que hay que usar el gas no convencional’, y decirle a Pemex que empiece a hacerlo a partir de la normatividad que hay ahora [...] No, decidimos otra cosa. Decirle al pueblo de México: ‘Hemos pensado que vale la pena preguntarse si es factible utilizar el gas no convencional’”, detalló Sheinbaum.
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El panel no solo incluye especialistas en fractura hidráulica, sino también a biólogos, ecólogos, sociólogos y expertos en agua y energías renovables de instituciones como la UNAM, el IPN, el IMTA y especialistas en el extranjero.
A partir de estas mesas de trabajo, el gobierno ha trazado una ruta estricta antes de aprobar cualquier proyecto:
- Zonas descartadas: Se prohibió tajantemente la intervención en regiones como la Huasteca y Puebla para proteger su riqueza cultural y medioambiental.
- Zonas potenciales: Se evalúa la viabilidad en ciertas áreas de Coahuila y Tamaulipas.
- Condicionantes: El siguiente paso es verificar la existencia de agua salada para los procesos de extracción, reportando los hallazgos en las conferencias matutinas.
- Consulta popular: Si se comprueba la viabilidad técnica, se realizará una consulta pública e informada con la población local.
“Es el ejercicio más transparente que se puede hacer”, sentenció, reconociendo que el tema generará debate tanto a favor como en contra.
Sheinbaum plantea códigos de ética públicos para diferenciar noticia y publicidad
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió su consulta para los nuevos lineamientos sobre audiencias y sostiene que obligar a los medios a distinguir entre información y publicidad protege a la ciudadanía sin llegar a la censura. El pasado martes 4 de agosto, durante su conferencia matutina, afirmó que la autorregulación mediante códigos de ética públicos y vinculantes es preferible a que el Estado intervenga sobre los contenidos.
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La mandataria enmarcó su postura en las críticas de periodistas y comunicadores que han advertido un posible riesgo para la libertad de expresión. Frente a esos señalamientos, insistió en que la intención de su gobierno no es censurar, sino evitar que se vulneren los derechos de las audiencias con información falsa o tendenciosa.
Sheinbaum dijo que los medios deben explicar con claridad cuándo un contenido es noticia y cuándo es publicidad. A su juicio, esa distinción permite que el radioescucha y el televidente conozcan la naturaleza del mensaje que reciben.
También sostuvo que los medios tendrían que publicar su código de ética y abrir espacios para que la audiencia pueda inconformarse cuando detecte información falsa. En sus palabras: “Por lo menos que publiquen su código de ética para ver si ellos mismos lo respetan o no, y que tengan un espacio donde la gente pueda decir: ‘oye, eso no es cierto’”.
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