A través de expresiones artísticas, activistas buscan darle voz a las ballenas, los mamíferos marinos más grandes del planeta, para que puedan protegerse de los proyectos industriales que atentan contra su existencia en México. Una de las luchas principales es contra las plantas de gas natural licuado (GNL) en el Golfo de California, el cual es uno de los ecosistemas más ricos en el mundo.
La exposición “Ecos por el océano: el Golfo demanda”, instalada en el Centro de Cultura Digital, en la Ciudad de México, reúne piezas artísticas que forman parte de una estrategia legal impulsada por la organización Nuestro Futuro A. C para que las ballenas sean consideradas sujetas de derechos, con el objetivo de proteger su vida y preservar su hábitat.
Esta organización emprendió un juicio en septiembre de 2025 para solicitar tres cosas puntuales: la revocación de los permisos ambientales del proyecto Saguaro Energía, la declaratoria del Golfo de California como Hábitat Crítico y el reconocimiento de las ballenas como sujetas de derechos.
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Esta acción legal busca transformar la interpretación del derecho ambiental en México y establecer nuevos paradigmas jurídicos. Las más de 350 piezas artísticas que se exhiben en esta exposición, fueron entregadas al juzgado como evidencia del respaldo social hacia la protección del ecosistema.
“Esto que podemos ver aquí, se exhibió en los juicios, lo tienen los juzgados, pero nos parecía muy importante que también tuvieran un espacio para que la gente lo pudiera ver”, comentó para Infobae México Nora Cabrera, directora de Nuestro Futuro.
La exposición es una instalación inmersiva que busca acercar al público a la riqueza biológica de uno de los ecosistemas más extensos de México y el mundo, así como a las amenazas que enfrenta por el avance de proyectos extractivistas. La muestra podrá visitarse del 4 al 16 de agosto en el Centro de Cultura Digital e incorpora materiales audiovisuales del documental Guardianes del Golfo y obras desarrolladas por diversos artistas.
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“Estamos trayendo un pedacito del golfo de California a la Ciudad de México para que podamos, eh, pues darnos cuenta de la biodiversidad inmensa que tenemos en nuestro país y que podemos conservar”, expresó Nora Cabrera.
El arte como argumento judicial y social
El artivismo, resultado de la unión entre arte y activismo, emplea la creación artística como una herramienta disruptiva y reivindicativa dentro de los movimientos sociales. Al trasladar el arte de espacios museísticos o académicos hacia escenarios públicos, esta práctica lo convierte en un recurso pedagógico y democrático con gran capacidad para comunicar y movilizar.
En la exposición Ecos del océano, las obras presentadas como amicus curiae en el juicio de amparo contra el proyecto Saguaro ejemplifican este enfoque, al integrar el trabajo de artistas emergentes y la participación ciudadana en la defensa del Golfo de California.
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Ecos del mar incluye fotografía, escultura, pintura y acuarela, todas piezas concebidas en Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur y otras regiones del país. “Lo que hacen estas obras es poder retratar desde la voz de artistas cómo ellos ven este amor por el océano, este amor por la vida y cómo les gustaría que estos lugares sigan siendo protegidos”, señaló la directora de la organización, dedicada a las luchas ambientales.
En la sala de exposición, las piezas se disponen en pequeños formatos y postales, acompañadas de infografías que explican las amenazas que enfrenta el Golfo de California y las opciones para su defensa. “Este más bien es como una celebración de la vida, una celebración de lo que sí podemos proteger y de darnos cuenta que el amor y la defensa por el territorio están llenos también de mucho gozo”, expresó Cabrera. Subrayó que la iniciativa busca mostrar cómo la justicia, la ciencia y el arte pueden estar conectados en la defensa ambiental.
El juicio de las ballenas y el futuro del Golfo
El Golfo de California es considerado uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta. Alberga más de 900 especies de peces y cerca del 39% de los mamíferos marinos del mundo. Recientemente, la UNESCO alertó sobre la gravedad de las amenazas que enfrenta la región.
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Esta decisión internacional reconoció que los proyectos industriales y el aumento del tráfico marítimo representan riesgos directos para la biodiversidad marina, en especial para especies emblemáticas como las ballenas.
En ese contexto, la UNESCO estableció un plazo específico para que México adopte medidas efectivas en la protección del Golfo de California. El organismo internacional solicitó al gobierno mexicano que a más tardar en febrero de 2027, presente un informe detallado sobre las acciones implementadas para revertir los riesgos que amenazan la biodiversidad de la región, con énfasis en la mitigación del impacto de los megaproyectos industriales y el resguardo de especies clave como las ballenas.
Ante este escenario, Nora Cabrera, directora de Nuestro Futuro, sostuvo que la advertencia de la UNESCO confirma la urgencia de adoptar medidas legales y sociales para proteger el golfo. Cabrera afirmó que el reconocimiento internacional refuerza la exigencia de declarar el área como hábitat crítico y de garantizar derechos legales para las ballenas. La abogada reiteró que la presión internacional y la movilización social deben traducirse en acciones concretas de las autoridades mexicanas para frenar los megaproyectos y asegurar la conservación del ecosistema marino.
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Con este esfuerzo, Nuestro Futuro, activistas y la comunidad artística buscan aportar nuevos elementos al debate legal y presionar a las autoridades ambientales para que actúen en defensa del Golfo de California y sus especies.