La expansión de la gentrificación en la Ciudad de México suma nuevas zonas y proyectos: en los últimos días, el Congreso capitalino recibió cuatro solicitudes para cambiar el uso de suelo y permitir la construcción de hoteles y departamentos en predios ubicados en las alcaldías Benito Juárez y Miguel Hidalgo. Las propuestas buscan modificar los límites de altura y densidad de construcción en colonias con alta demanda inmobiliaria.
En la colonia Nápoles, la intención es modificar el Programa Parcial de Desarrollo Urbano Nápoles y Ampliación Nápoles para transformar un terreno ubicado en Filadelfia 42 de uso habitacional a uso hotelero, permitiendo además servicios complementarios y una altura máxima de 12 niveles. Esto habilitaría la instalación de un nuevo hotel en una de las zonas con mayor densidad de oficinas, restaurantes y centros de convenciones de la ciudad.
En Lomas Altas, sobre Avenida Constituyentes 868, la solicitud pretende autorizar la construcción de una torre de 19 pisos, para ello, la solicitud fue modificar el uso de suelo permitido en el Programa Parcial de Desarrollo Urbano para las colonias Lomas Altas, Real de Lomas, Lomas de Reforma y Plan de Barrancas (PPDU Lomas Altas). El predio tendría que dejar al menos un 35% de su superficie como área libre según la propuesta.
PUBLICIDAD
Un tercer proyecto, en Boulevard Miguel de Cervantes Saavedra 621, colonia Irrigación, busca transformar el uso de suelo de un predio originalmente destinado a vivienda de baja densidad, considerando que hasta ahora es de cinco niveles.
El cambio permitiría edificar hasta 16 niveles y añadir locales comerciales en la planta baja, combinando vivienda vertical con comercio. Esta tipología se ha vuelto frecuente en desarrollos recientes de Miguel Hidalgo, en respuesta a la demanda de espacios mixtos y a la saturación de la oferta habitacional tradicional.
Por último, en la colonia Nuevo México, la iniciativa plantea pasar de tres a cuatro niveles permitidos en un terreno de Poniente 143, manteniendo el uso habitacional pero aumentando la densidad. Aunque el incremento es menor que en los casos anteriores, también representa un avance para proyectos inmobiliarios, con lo que se puede maximizar la rentabilidad en zonas residenciales.
PUBLICIDAD
Cambios de uso de suelo abren paso a desarrollos verticales
En total, los cuatro predios suman más de 50 niveles nuevos de construcción potencial distribuidos en zonas donde la demanda de vivienda y servicios turísticos es creciente. Los cambios de uso de suelo no solo permitirían más metros cuadrados edificables, sino que también facilitarían la llegada de nuevos habitantes, comercios y visitantes en colonias tradicionalmente residenciales.
Las iniciativas fueron turnadas a la Comisión de Desarrollo e Infraestructura Urbana del Congreso local, que deberá analizarlas y dictaminar si cumplen con los requisitos legales y urbanísticos. De aprobarse, abrirían la puerta a transformaciones profundas en el paisaje urbano de estas alcaldías.
Graficación en CDMX
La gentrificación en la Ciudad de México es un fenómeno urbano que ocurre cuando personas con mayor poder adquisitivo llegan a barrios tradicionalmente residenciales o de menores ingresos, provocando transformaciones profundas en la vida cotidiana. Este proceso suele concentrarse en colonias con buena ubicación, áreas verdes, infraestructura desarrollada y riqueza cultural, lo que las vuelve atractivas para el capital inmobiliario.
PUBLICIDAD
El cambio suele reflejarse en la aparición de viviendas y comercios dirigidos a clases medias y altas, así como el arribo de nómadas digitales y extranjeros que rentan departamentos a través de plataformas como Airbnb. Como consecuencia, los precios de inmuebles y servicios se incrementan, lo que genera la expulsión de los residentes originales que ya no pueden pagar la renta o el costo de vida.
Aunque la gentrificación puede traer mejoras visibles como calles renovadas, parques seguros y una oferta gastronómica amplia, también implica exclusión social, pérdida de identidad barrial y tensiones culturales. Estas transformaciones suelen ocurrir sin integrar a la población local, lo que aumenta el riesgo de desplazamiento y fragmentación comunitaria.
Colonias como Roma, Condesa, Juárez y el Centro Histórico han sido las más afectadas, con miles de personas desplazadas en los últimos años. La expansión de proyectos inmobiliarios bajo esta lógica en otras alcaldías profundiza el debate sobre el derecho a la ciudad y la necesidad de políticas públicas que prioricen la vivienda asequible y la integración social.
PUBLICIDAD