A dos meses de que el nombre de Omar Chávez, hijo de Julio César Chávez, ocupara los titulares por su detención en Culiacán, su expareja rompió el silencio y reveló que los cargos que se conocieron entonces, violencia familiar y lesiones, son solo una parte de lo que vivió y de lo que puso en la denuncia en su contra.
Denys Chantal Corona Rodríguez, de 27 años, afirma que el boxeador la mantuvo privada de su libertad durante 13 días en una vivienda de Sinaloa, que fue víctima de agresiones físicas y que hoy teme por su vida al sentirse amenazada para desistir de la demanda.
Agresiones, secuestro y denuncias
Corona Rodríguez presentó la primera denuncia por violencia familiar equiparada el 4 de marzo de 2025. En ese expediente la víctima declaró que sufrió golpes en rostro y cuerpo. A partir de ese momento, el boxeador fue citado en repetidas ocasiones por el juez de control, pero nunca se presentó, relató la denunciante en entrevista con Reforma.
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Fue la acumulación de esos desacatos lo que llevó al juez a modificar las medidas cautelares. El 20 de mayo de 2026, cuando Omar Chávez acudió a una audiencia en la Sede de Justicia Penal Acusatorio y Oral de Aguaruto, fue detenido por la policía procesal del juzgado y trasladado al penal.
Al día siguiente, el 21 de mayo, el juez lo vinculó a proceso por violencia familiar y lesiones, pero le permitió enfrentar el proceso en libertad. Las imágenes de su reencuentro con su padre, el excampeón mundial Julio César Chávez, circularon ese mismo día.
Sobre el secuestro, la joven contó que en mayo de 2025, dos meses después de la primera denuncia, dos hombres la contactaron con el pretexto de que Chávez quería hablar con ella. La trasladaron a la vivienda del boxeador en Culiacán.
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“Al momento que yo llego a la casa de Omar, ya tenían planeado hacerme daño, tenían cámaras por toda la casa, llaves en las puertas. Yo no salí del cuarto, me tenían amenazada, me ponían comida en la puerta, no tenía acceso a mi celular”, relató Denys Chantal al medio antes citado.
El objetivo del encierro, según su testimonio, era que retirara la denuncia o se quedara con él. Para que nadie sospechara, desde el celular de Corona Rodríguez se publicaron historias en redes sociales que simulaban una relación sin conflictos. Ella atribuye ese contenido al boxeador: “Subió en ese tiempo historias a mis redes sociales de que todo bien, que estábamos juntos, cuando era mentira“, afirmó.
Durante esos 13 días, los cómplices de Chávez le llevaban cajas de Itravil, un supresor del apetito al que el boxeador habría desarrollado adicción. Cuando los cómplices dejaron de llevarlas y se fueron, la dejaron sola con él.
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Las adicciones del boxeador no eran un secreto familiar. En noviembre de 2025, su propio padre Julio César Chávez confirmó en entrevista con La Saga que Omar había recaído en el consumo de pastillas y que además padece ludopatía. “Omar tenía un mes muy bien entrenando en Culiacán. Pero es obsesivo y compulsivo al juego, tiene ese problema, y aparte estaba tomando las pastillas que estaba tomando Julio”, declaró el excampeón. La decisión fue internarlo en una clínica de rehabilitación en Tijuana durante aproximadamente un mes.
“Tenía adicciones, ya ni él mismo se controlaba. Un día los cómplices ya no quisieron darle más y se fueron de la casa, me dejaron sola, yo ya estaba toda golpeada”, narró Denys.
Fue entonces cuando negoció su salida. Le dijo al boxeador que ella podía ir a comprar las pastillas. Él se resistía, convencido de que no volvería, pero al final lo convenció: “Me maquillé, me puse lentes, subí a su camioneta, pero fui a la Fiscalía directamente“.
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El 19 de mayo de 2025, un día antes de la detención del boxeador, amplió su denuncia ante la FGE de Sinaloa para incluir lesiones dolosas y privación ilegal de la libertad.
“Me querían muerta”
Corona Rodríguez afirmó que su identidad se mantuvo reservada durante más de un año “porque me querían muera, no quieren que yo diga la verdad, se les salió de las manos cuando escapé de todo", indicó a Reforma.
Actualmente se encuentra fuera de México. Dice no confiar en las autoridades y recibe amenazas por no abandonar el proceso.
La suspensión condicional del proceso es una figura del sistema penal acusatorio que permite al imputado evitar el juicio oral si cumple condiciones fijadas por el juez de control. Corona Rodríguez no otorgó el perdón en ningún momento del proceso, lo que, según su lectura, hace cuestionable la aplicación de esa medida en un caso que incluye privación ilegal de la libertad.
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“Temo por mi vida y mi seguridad porque la persona que me agredió está libre bajo suspensión condicional del proceso, aunque yo no otorgué perdón. Quiero justicia, que pague con cárcel, no quiero fama ni dinero", declaró.
El caso de Omar se suma al de su hermano Julio César Chávez Jr.
El proceso de Omar Chávez no es el único que enfrenta la familia. Su hermano mayor, Julio César Chávez Jr., fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos en agosto de 2025 en Los Ángeles, acusado de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y cargos de tráfico de armas e irregularidades en sus documentos migratorios. Chávez Jr. rechaza los cargos.
Fue deportado a México y trasladado al penal de Hermosillo, Sonora. Semanas después también obtuvo libertad condicional. Es el segundo hijo del excampeón que enfrenta un proceso penal en menos de un año.
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