Dejar de fumar antes de los 35 años puede aumentar la esperanza de vida, revela estudio

En México, las instituciones encargadas de la salud pública rara vez incluyen programas de apoyo para quienes desean dejar el cigarro

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La atención temprana, el diagnóstico personalizado y el acompañamiento profesional son elementos clave para incrementar las tasas de éxito en la lucha contra el consumo de tabaco. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dejar de fumar es una de las decisiones más trascendentes que una persona puede tomar para mejorar su bienestar y aumentar su esperanza de vida, especialmente antes de los 35 años. según la evidencia recogida por la comunidad médica internacional.

Según la evidencia revelada por la comunidad médica internacional a nivel poblacional, la reducción en el consumo de cigarros es la vía más rápida para disminuir las muertes asociadas a esta adicción en la primera mitad del siglo XXI.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que renunciar al tabaquismo es la acción sanitaria más eficaz y veloz para combatir los pronósticos de mortalidad. Además genera beneficios inmediatos en la salud y contribuye notablemente a reducir la carga de enfermedades crónicas, cáncer y complicaciones cardiovasculares en la población general.

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En México, las instituciones encargadas de la salud pública rara vez incluyen programas de apoyo para quienes desean dejar este vicio. Únicamente el ISSSTE cuenta con medicamentos y asesoría profesional, aunque su cobertura es limitada y no alcanza a toda la población que lo requiere.

Los desafíos de dejar el tabaco

La doctora Guadalupe Ponciano Rodríguez, líder del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo de la UNAM, destacó la importancia del primer nivel de atención en la lucha contra el tabaquismo, ámbito que ha sido dejado de lado en el país. En colaboración con el Instituto Nacional de Salud Pública y expertos internacionales, desarrollaron una plataforma interactiva que facilita el proceso de abandonar los cigarrillos.

Esta herramienta digital, disponible en dispositivos electrónicos, ofrece información sobre los diferentes medicamentos útiles para esta adicción, sus características y efectos secundarios. Los usuarios pueden completar cuestionarios para evaluar su nivel de dependencia y recibir orientación personalizada sobre el tratamiento más adecuado. El objetivo es motivar a quienes fuman a dar el paso hacia la cesación, adaptando el apoyo a las necesidades y hábitos de cada persona.

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La atención temprana, el diagnóstico personalizado y el acompañamiento profesional son elementos clave para incrementar las tasas de éxito en la lucha contra el consumo de cigarrillos. Aunque la prevención es fundamental, brindar apoyo efectivo a quienes ya desarrollaron dependencia resulta imprescindible para mitigar los efectos negativos en la sociedad.

Una mano sostiene una tarjeta con el símbolo de prohibido fumar frente a un calendario de escritorio con varias fechas marcadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Crecen los riesgos por el comercio ilícito de cigarrillos

Las campañas actuales se centran en el combate al mercado ilegal de productos de tabaco. En México, la presencia de cigarrillos provenientes de China, Filipinas e India se ha intensificado en los últimos años, impulsada por precios bajos y la falta de controles efectivos en las fronteras.

El comercio ilícito facilita la entrada de productos de calidad desconocida, que pueden contener sustancias adicionales y niveles más altos de componentes tóxicos como alquitrán, nicotina y monóxido de carbono. Esta situación agrava los riesgos para el bienestar, ya que los consumidores desconocen la composición real de lo que fuman.

Además, la venta unitaria es un factor que favorece el inicio de las adicciones en adolescentes, quienes acceden a estos productos de forma más sencilla. El fenómeno implica también problemas económicos y de corrupción en aduanas, y se convierte en un desafío adicional para las políticas públicas de salud.

Importancia de la prevención

La relación entre el tabaquismo y numerosas enfermedades está documentada desde hace más de medio siglo. Estudios científicos han demostrado que fumar reduce la expectativa de vida y está relacionado con ocho de las diez principales causas de muerte a nivel mundial. La nicotina, al ser una sustancia adictiva, modifica la estructura y el funcionamiento cerebral, dificultando el abandono del hábito.

Actualmente, se reconoce no solo como un factor de riesgo, sino también como un elemento que empeora el pronóstico de enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión, aun cuando el paciente reciba tratamiento médico. Por esta razón, la prevención y el apoyo terapéutico son fundamentales para revertir la tendencia creciente de consumo, especialmente entre adolescentes y mujeres jóvenes.

En México, se estima que existen entre 17 y 19 millones de personas que fuman, y cerca del 12% no logrará dejar la adicción sin ayuda profesional. Ofrecer alternativas de tratamiento y fortalecer las campañas de prevención resulta esencial para reducir el impacto del tabaquismo sobre la salud pública.