Una nueva denuncia en contra de Alfonso Obregón llevó su nombre a las tendencias en redes sociales. La joven, llamada Brenda Rivero, quien es hija de los actores de doblaje Javier Rivero y Carla Padrón, relató en un video que subió a sus cuentas un supuesto caso de abuso por parte de la voz de Shrek.
Brenda Rivero denunció que Alfonso Obregón la habría buscado sentimentalmente cuando ella tenía 16 años y él 50, en lo que describe como un abuso que tardó años en reconocer como tal. El testimonio se suma a una serie de señalamientos contra el actor de doblaje.
Rivero relata que conoció a Obregón desde niña, porque él era amigo de sus padres en el medio del doblaje. El reencuentro que describe como el inicio del presunto abuso ocurrió en una expo de convenciones en Cancún, cuando ella atravesaba una etapa de baja autoestima tras una ruptura con su padre. Ella Tenía 16 años, estaba por cumplir 17, y él rondaba los 50.
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Según su testimonio, Obregón le dijo ese primer día que no podía más, que “le gustaba mucho”, y presuntamente la llevó a un rincón cerca del estacionamiento donde la besó sin que ella se sintiera cómoda. “Me sentía incómoda, rara, no me sentía bien”, afirma Rivero. “Pero sus elogios de ‘eres muy madura para tu edad’ me elevaban”.
Rivero dice que Obregón la buscó por Messenger con mensajes de contenido sexual siendo ella menor de edad
Durante los días siguientes en la expo, Rivero describe que Obregón presuntamente le robaba besos cuando nadie miraba y le tocaba la pierna por debajo de la mesa, incluso estando su madre presente. Cuando terminó el evento, él supuestamente se presentó en casa de los abuelos de Rivero para llevársela a Cancún, donde tenía otra expo. Los abuelos se negaron.
Días después, ya en Cancún con su madre, Rivero asegura que Obregón se presentó en la expo acompañado de otra mujer, a quien presentó como su novia. Esa noche, al entrar a un bar, él supuestamente le reclamó que lo había ignorado y le ofreció dejar a la otra mujer si ella accedía a estar con él.
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Semanas después, de regreso en Mérida, Rivero cuenta que Obregón presuntamente la buscó por Messenger. “Me empezó a hablar de cosas muy fuertes, de tono asqueroso”, describe. “Era una menor de edad. Me asusté y lo bloqueé”. Obregón habría llamado entonces a la madre de Rivero, y fue así como ella se enteró de todo. “Alfonso se delató”, dice Rivero.
“Lo que él hizo hacia mí fue un abuso”, afirma tras años de terapia
Rivero aseguró que durante años no identificó lo vivido como abuso. El medio del doblaje, dice, normalizaba que Obregón anduviera con jovencitas, y ella misma llegó a trabajar en un evento para recaudar fondos a favor del actor tras su detención en 2024. Fue en terapia donde una psicóloga le señaló directamente: “Lo que tú viviste es un abuso”.
El actor de doblaje fue detenido en agosto de 2024 en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por presunto abuso sexual agravado, a raíz de una denuncia presentada por su alumna Katy Zavala. Permaneció en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte alrededor de una semana y media, hasta que fue liberado tras resoluciones favorables por falta de pruebas.
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Rivero menciona a Zavala en su testimonio y la describe como la primera en alzar la voz públicamente.
Rivero dice tener capturas de pantalla en las que Obregón “confiesa todo”
En un encuentro posterior que Rivero describe como reciente, Obregón supuestamente le preguntó por qué no habían tenido relaciones sexuales cuando eran más jóvenes, y al ser confrontado respondió que no sabía que ella era menor de edad. “Cínico”, dice Rivero. “Él sabía perfectamente”.
Rivero asegura tener capturas de pantalla de una conversación entre Obregón y su madre, en la que el actor habría confirmado lo ocurrido. “Tengo las pruebas”, afirma. Esas capturas, dice, ya circularon en grupos de WhatsApp de actores de doblaje y en otras redes.
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La denunciante señala que, desde que empezó a hablar, le han llegado testimonios de otras jóvenes que habrían vivido situaciones similares con el actor, incluyendo casos de tocamientos en clases. “Ha hecho cosas que no son correctas y que siguen justificando”.
Rivero adelanta que su testimonio no busca victimizarse, sino evitar que otras jóvenes pasen por lo mismo. “Yo me debo hablar para sanar”, concluye. “Si voy a tener llamados a costa de callar y de normalizar esto, no quiero llamados”.