De las mañaneras al entrenamiento de la IA: cómo la propaganda digital puede convertirse en un riesgo para la democracia mexicana

Investigadores en IA han comenzado a advertir sobre prácticas conocidas como LLM grooming, que consisten en inundar Internet con contenido repetido y coordinado con el fin de influir en los datos

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Víctor Ruiz es analista y consultor en temas relacionados con ciberseguridad. (Silikn)

La nueva batalla por la verdad ya no ocurre únicamente entre ciudadanos. También ocurre dentro de los algoritmos. Durante décadas, los gobiernos han buscado influir en la opinión pública mediante discursos oficiales, conferencias de prensa, campañas de comunicación y control de la agenda mediática. Sin embargo, en la era digital ha surgido una dimensión adicional del problema: la posibilidad de que las narrativas políticas no solo moldeen la percepción ciudadana, sino que también terminen incorporándose, directa o indirectamente, a los sistemas de inteligencia artificial que consumen información disponible en Internet. México, en este contexto, ofrece un caso especialmente relevante.

Las mañaneras y la construcción de la agenda pública

Las conferencias matutinas presidenciales, conocidas como “las mañaneras”, se han convertido en uno de los ejercicios de comunicación política más influyentes de la historia reciente del país. A través de estos espacios, el gobierno establece temas prioritarios, responde a críticas y fija posiciones de manera cotidiana.

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Por sí mismas, estas conferencias no representan un problema democrático. Todo gobierno tiene el derecho —e incluso la responsabilidad— de comunicar sus acciones. El riesgo aparece cuando esta comunicación se inserta en un ecosistema digital altamente polarizado y tecnológicamente optimizado para amplificar mensajes de forma masiva. En ese entorno, la frontera entre comunicación institucional, propaganda política y conversación orgánica se vuelve cada vez más difusa.

Claudia Sheinbaum Pardo sonríe en el podio durante una Conferencia del Pueblo en el Palacio Nacional, donde abordó temas de la Política Mexicana. (Presidencia)

La construcción del consenso digital

Las redes sociales han transformado radicalmente la manera en que los ciudadanos perciben la realidad política. Hoy, la influencia ya no depende exclusivamente de los medios tradicionales, sino también de tendencias algorítmicas, cuentas automatizadas, influencers políticos, grupos de difusión y redes coordinadas de publicación.

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Cuando una narrativa aparece simultáneamente en discursos oficiales, medios afines y miles de interacciones replicadas en plataformas digitales, se genera una poderosa percepción de consenso social. Este fenómeno se ha descrito en la literatura como astroturfing: la creación artificial de apoyo aparentemente espontáneo. Su objetivo no es únicamente convencer mediante argumentos, sino moldear la percepción de qué posición es mayoritaria. El resultado es que la popularidad percibida puede llegar a sustituir al debate informado.

Infodemia: entre la verificación y la disputa por la verdad

En México, el concepto de “infodemia” se popularizó para describir la circulación masiva de información falsa o engañosa. Sin embargo, el problema va más allá de la desinformación en sentido clásico.

CIUDAD DE MÉXICO, 21MAYO2026.- Julio César León Trujillo, coordinador nacional de Becas para el Bienestar durante conferencia matutina en Palacio Nacional. FOTO: ANDREA MURCIA /CUARTOSCURO.COM

Una democracia funcional requiere pluralidad de actores capaces de disputar hechos, contrastar evidencia y cuestionar al poder. Cuando una sola instancia intenta posicionarse simultáneamente como emisor, árbitro y verificador de la verdad, el espacio público se tensiona.En este contexto se ha señalado a la plataforma Infodemia MX, gestionada dentro del ecosistema del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, como un actor controversial en la disputa por la narrativa pública.

Diversos periodistas, analistas y organizaciones han cuestionado su neutralidad, señalando posibles sesgos en la selección de temas, así como el uso de recursos públicos en su operación. Entre las críticas más recurrentes se encuentran:

  • La tendencia a desmentir contenidos periodísticos críticos hacia el gobierno.
  • Errores en verificaciones que posteriormente han sido corregidas o matizadas.
  • Señalamientos sobre falta de independencia editorial.
  • Procesos judiciales en los que se han solicitado medidas para evitar descalificaciones generales a investigaciones periodísticas sin sustento metodológico suficiente.
Claudia Sheinbaum y los rectores de la UNAM, UAM e IPN durante la mañanera de este 15 de abril. (Presidencia)

También se han documentado controversias públicas, como casos en los que contenidos inicialmente catalogados como falsos por la plataforma fueron posteriormente reconocidos como reales por instancias oficiales, lo que ha alimentado el debate sobre su fiabilidad como mecanismo de verificación.

Más allá de casos específicos, la discusión de fondo gira en torno a una pregunta central: ¿puede existir verificación neutral cuando el verificador forma parte del mismo ecosistema institucional que produce la información?

El siguiente nivel: la información como insumo de la inteligencia artificial

Hasta hace poco, el debate sobre propaganda se limitaba a su impacto en la opinión pública. Hoy surge una preocupación más compleja: su influencia potencial en los sistemas de inteligencia artificial.

Firma del acuerdo del acero durante la mañanera del pueblo de este 29 de abril. (Presidencia)

Investigadores en IA han comenzado a advertir sobre prácticas conocidas como LLM grooming, que consisten en inundar Internet con contenido repetido y coordinado con el fin de influir en los datos con los que se entrenan los modelos de lenguaje.

La lógica es estructural: Los sistemas de inteligencia artificial aprenden a partir de grandes volúmenes de información pública. Si una narrativa se replica de manera masiva —en redes sociales, portales, videos, foros y sitios coordinados— aumenta su probabilidad de ser interpretada como relevante, frecuente o representativa del consenso.

En este escenario, la propaganda deja de dirigirse exclusivamente a ciudadanos humanos. También busca posicionarse dentro del ecosistema informativo que alimenta a las máquinas. El resultado es una nueva forma de disputa: no solo por la atención, sino por la memoria digital de los sistemas.

El ciudadano frente a una doble capa de mediación

El ciudadano contemporáneo ya no solo interpreta información proveniente de medios tradicionales. También debe navegar entre redes sociales saturadas de contenido y, cada vez más, respuestas generadas por sistemas de inteligencia artificial.Esto introduce una doble mediación:

Un grupo de robots humanoides se reúne alrededor de una mesa circular con portátiles y documentos, participando en una discusión creativa y colaborativa en un entorno que evoca la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • La información puede estar influida por dinámicas de amplificación digital.
  • Y, posteriormente, puede ser reinterpretada por modelos de IA entrenados con esos mismos entornos.

El riesgo no es únicamente la desinformación directa, sino la consolidación de narrativas repetidas que adquieren apariencia de veracidad por su persistencia. En ese sentido, la confianza automática en sistemas de IA puede convertirse en una vulnerabilidad si los ecosistemas informativos que los alimentan han sido previamente contaminados por campañas coordinadas.

El caso mexicano: convergencia de tres fuerzas

El debate sobre la propaganda digital en México adquiere relevancia particular por la convergencia de tres factores:

  • Un aparato de comunicación política altamente centralizado y con fuerte capacidad de agenda pública.
  • Ecosistemas digitales donde la amplificación de mensajes puede ser acelerada mediante coordinación orgánica o automatizada.
  • Sistemas de inteligencia artificial que consumen información de esos mismos entornos digitales.
Un cerebro digital con circuitos y el logo de TikTok en su centro muestra la interacción con la plataforma a través de iconos de "me gusta", comentarios y tiempo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando estos tres elementos interactúan, la frontera entre información, propaganda y percepción de la realidad se vuelve cada vez más difícil de distinguir. No se trata de afirmar que exista un control absoluto del discurso público, sino de reconocer un entorno donde la repetición, la velocidad y la escala pueden influir tanto como la evidencia.

El debate sobre las mañaneras, la infodemia, la desinformación y la propaganda digital no debe reducirse a una discusión partidista. La pregunta de fondo es más estructural:

¿Qué ocurre cuando los mecanismos diseñados para influir en la opinión pública comienzan también a influir en los sistemas que producen, organizan y distribuyen información?

La inteligencia artificial ejerce vigilancia sobre personas que trabajan en escritorios de una oficina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la era de la inteligencia artificial, el control de los flujos informativos ya no solo moldea lo que piensan los ciudadanos. También puede influir en lo que las máquinas interpretan como verdad. Y en ese desplazamiento silencioso —de la esfera pública humana hacia la esfera algorítmica— podría definirse una parte crucial de la calidad democrática en las próximas décadas.

* Víctor Ruiz. Fundador de SILIKN | Emprendedor Tecnológico | Coordinador de la Subcomisión de Ciberseguridad de COPARMEX Querétaro | Líder del Capítulo Querétaro de OWASP | CyberOps Associate (CCNA CyberOps) | NIST Cybersecurity Framework 2.0 Certified Expert (CSFE) | (ISC)² Certified in Cybersecurity℠ (CC) | Cyber Security Certified Trainer (CSCT™) | EC-Council Ethical Hacking Essentials (EHE) | EC-Council Certified Cybersecurity Technician (CCT) | Cisco Ethical Hacker & Cybersecurity Analyst.

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