Sofía Montaño nos habla de ¡MUAK!, la obra de teatro sobre política contada a través de la música y el espectáculo

La actriz platicó con Infobae México sobre la puesta en escena, que estará tres días en el Centro Cultural Helénico

Google icon
(cortesía)

La puesta en escena “¡MUAK!“ se prepara para ocupar el foro la Gruta del Centro Cultural Helénico entre el 26 y el 28 de junio. La obra plantea una crítica política envuelta en comedia y espectáculo, mientras examina el ejercicio del poder en una sociedad dominada por la imagen y el consumo mediático.

La compañía Cabaret de Diez propone un espectáculo donde la risa se convierte en una vía para la reflexión y la crítica social. El montaje utiliza la sátira para cuestionar las formas de poder, desnudando lo incómodo y transformando el humor en diálogo y pensamiento.

(cortesía)

El elenco, formado por Carlos Alexis, Daniel Berthier, Mónica Magdiel, Sofía Montaño y Conny Cambambia, desarrolla un trabajo actoral que fusiona interpretación, musicalidad y una interacción cercana con el público, fiel a las convenciones del cabaret contemporáneo.

PUBLICIDAD

La producción cuenta con un equipo creativo integrado por Fernando Romero en la música en escena; Alberto Reyna a cargo del diseño de escenografía e iluminación; Erick George y Airam Nanti en el vestuario; Marco Torres como asistente de dirección y producción; Ximena Carrasco en la producción ejecutiva; Carlos Alexis en la producción general e idea original; y Héctor Ortega en el diseño de cartel.

En entrevista con Sofía Montaño: de esto trata MUAK

(cortesía)

En entrevista con Infobae México, Sofía Montaño lleva a nos cuenta de Muak, una obra de teatro cabaret que toma como punto de partida el cuento clásico del traje del rey para reescribirlo como sátira de la política mexicana contemporánea. La producción regresa con cambios, ahora en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico, después de una primera temporada en el Foro Lucerna hace menos de un año.

La premisa viene del dramaturgo Carlos Alexis, quien adaptó el cuento para ponerlo en diálogo con la actualidad del país. Sofía Montaño lo resume así:

PUBLICIDAD

“Muak es la reimaginación de un cuento que todos conocemos, que es el cuento del traje del rey. Carlos Alexis, el dramaturgo, reimaginó este cuento para adaptarlo a nuestra política mexicana. Nada más ahí te lo dejo para que te des una idea de que va a ser un viaje, un viaje dentro de nuestra bonita actualidad política, que, la verdad es que da mucho de qué hablar y a veces ni siquiera hay que hacerle mucho truco para que sea absurda y para que sea graciosa.”

El humor como herramienta de crítica social

(cortesía)

La obra apuesta por el cabaret político como género, un formato que combina música, comedia y mensaje. Para la actriz, el humor no suaviza la crítica: la hace posible.

“A través del humor podemos ver todo desde cualquier ángulo, podemos ver lo absurdo de cualquier personalidad política, podemos ver lo absurdo de cualquier situación, porque el humor nos lo permite. Desde el humor nosotros podemos jugar muchísimo. Y creo que eso es algo que tiene Muak, que además usa recursos, no solo del humor, sino de la música. La gente va a ir a ver un espectáculo que tiene un mensaje bien claro, que tiene una crítica social, como debe ser el teatro cabaret.”

La temporada anterior dejó ganas de continuar. La obra vuelve actualizada porque la realidad también cambió: personajes nuevos, situaciones distintas, referencias que no existían hace un año. Quienes ya la vieron encontrarán material nuevo; quienes no, llegan sin deuda.

“Da mucho de qué hablar. Nosotros nos divertimos muchísimo haciéndolo. Tuvimos una temporada hace un poco menos de un año en el Foro Lucerna y nos fue superbién. Nos quedaron ganas de volverla a hacer y de que más gente la disfrute. Muchas cosas se tuvieron que adaptar porque pasó casi un año. Mucho cambió en la realidad política. Pero se hicieron los cambios. Las personas que ya lo hayan visto van a encontrar muchos nuevos detalles, muchas nuevas cosas, y los que no lo han visto se van a botar de la risa.”

Aprender el ritmo del cabaret desde adentro

(cortesía)

Prepararse para Muak implicó un proceso de aprendizaje distinto al de otros géneros. El teatro cabaret exige estar en sintonía con el momento: lo que ocurre en las redes, lo que dijo un funcionario esa mañana, lo que se volvió meme la noche anterior. Ninguna función es idéntica a la anterior.

“Fue mucho trabajo de aprendizaje. Yo no había tenido la oportunidad de hacer teatro cabaret como tal. Es un género bien específico y usa mucho la improvisación, la participación del público. Tenemos que estar superpendientes de las noticias, de qué dice en el Twitter, de qué pasó acá, de qué dijeron acá. Ningún show es igual. Tenemos que estar modificándolo todo el tiempo, todo cambia todo el tiempo. Un poco yo como actriz, abrirme a esa experiencia de estar en un proyecto donde nada está escrito. Sí está escrito, pero todo puede cambiar en un segundo. También la participación del público. Eso como actriz, a veces no sucede. Luego en ciertos géneros de teatro, la cuarta pared es importantísima. En el teatro cabaret eso no ocurre.”

Ese aprendizaje ocurrió junto a la compañía Cabaret de Diez, con alrededor de diez años de trayectoria. El dramaturgo Carlos Alexis y el actor Richi John fueron sus principales referencias para entender la cadencia del género.

“Fue muy divertido para mí explorarlo con los chavos de Cabaret de Diez, que así se llama su compañía. Ya están cumpliendo varios años, creo que como diez o algo así. Han hecho bastantes proyectos. Aprender en especial de Carlos Alexis, que es el dramaturgo, del ritmo que se necesita, de la cadencia que se necesita para que caigan ciertos chistes. De cómo utilizas el público a tu favor. Me he divertido y en especial he aprendido mucho.”

Construir un personaje desde afuera, aunque venga de adentro

(cortesía)

La actriz tiene un método para acercarse a sus personajes: aunque compartan rasgos con ella, los trata como entes separados. No se identifica con ellos; los construye. En Muak, ese ejercicio fue colectivo y específico: cinco actores y un músico, cada uno con un ángulo distinto de la historia.

“A mí lo que me sirve, creo que si el personaje tiene muchas similitudes conmigo, aun así me sirve mucho verlo como un ente completamente separado. No me gusta construir personajes a partir... Sí lo construyo a partir de mí, pero es un ente separado. Es un ente que le tengo que construir sus vivencias. Tengo que entender por qué piensa así, por qué dice lo que dice. Por qué dice las cosas como las dice. Todo eso es algo muy ajeno a mí al final. Es interesante. Creo que justo como toda la creación ahorita que tuvimos en Muak fue de cómo construir, que al final el cabaret claro que son personajes arquetípicos, pero también son superespecíficos. Cada uno tiene como un ángulo o una perspectiva que es bien importante contar. En este caso, por ejemplo, somos cinco actores y un músico.”

“Nuestros personajes representan la voz del pueblo. Representa la clase trabajadora, el pueblo. Es también muy importante que todo lo que abordemos, sí, a través de la música, sí, a través del humor, pero también sí a través de una vista muy sensible, muy empática. No porque sea comedia es burla. Siempre quisimos hacer todo muy respetuoso y que sea una comedia para todos y no en contra de alguien.”, añadió.

Un público nuevo en un espacio poco habitual para el cabaret

(cortesía)

El Helénico no es el territorio natural del cabaret político. Eso, para la actriz, es parte del atractivo de esta temporada: descubrir cómo responde un público que no necesariamente espera ese tipo de obra.

“Es siempre interesante además encontrar otro espacio, porque ahora vamos a estar presentándonos en el Centro Cultural Helénico, en el Foro La Gruta. Es un lugar en donde no hay mucho teatro cabaret. Sí ha habido en el Helénico y en sus espacios, pero no es algo que se acostumbre ir a ver al Helénico. Va a ser interesante explorar cómo ese público que va mucho al Helénico va a responder a una obra de cabaret, cabaret político, además. Eso es siempre bien interesante descubrirlo. Como te decía, cada función es diferente. Luego nos ha pasado que tenemos una función donde la gente está supersimple y super participativa. Luego nos tocan públicos más críticos que nos están escuchando y nos están escuchando muy serios. Y cambia el espectáculo. Tenemos ganas de ver con qué nos vamos a topar. Lo que sea es bueno, porque a mí no me gusta decir: ‘Si no se ríen, qué mal público’. El público que está ahí, que está en el teatro, que pagó su boleto, es el mejor público del mundo. Solo ser capaces de abordar cómo ellos necesitan escuchar la historia.”.