México salta a escena para su tercera participación en esta Copa del Mundo 2026.
Hasta ahora, el andar de la selección nacional tiene, principalmente dos detalles a destacar:
Primero lo que siempre en el futbol será lo más importante, ganar. Si bien resulta relevante el cómo accedas al resultado, no hay ni habrá nunca manera que la forma esté por encima del marcador; ganar en el deporte de alto rendimiento y más aún en la justa mundialista no lo es todo, es lo único diría el histórico Vince Lombardi.
PUBLICIDAD
El doble triunfo ante una endeble Sudáfrica, misma que mejoró considerablemente en su segundo partido contra Chequia, al grado de acceder, con justicia, a un empate que dejó a mexicanos y coreanos en una inmejorable situación para poder, en la segunda jornada del grupo A, asegurar el liderato. Posteriormente contra una aguerrida y combativa Corea, México logró vía el mayúsculo error de Kim Seung, arquero coreano, y el oportunismo de Luis Romo, ganar y por ende comandar, pase lo que pase hoy, su grupo.
Para ese complicado segundo partido, el Vasco apostó por un once más equilibrado y defensivo; prescindir de Fidalgo, volante creativo del Betis de Sevilla, para darle cabida al futbolista de Chivas, Luis Romo, parecía un claro mensaje de intentar fortalecer el músculo en el centro del campo, acompañando a Erik Lira de un contención que le ayudara al de Cruz Azul a fortalecer la media cancha y robustecer el aparato defensivo mexicano. Finalmente México logró su segundo triunfo y aseguró, gracias a la sobresaliente intervención del Tala Rangel, terminar si o si como líder de su grupo.
Lo anterior otorga muchos beneficios; enfrentar a un tercer lugar y lo más importante, conservar la localía; no olvidemos que el Tri en el Estadio Azteca, hoy Ciudad de México, marcha invicto en partidos de Copa del Mundo.
PUBLICIDAD
Lo segundo más destacado del Tri es, sin duda, el sólido comportamiento defensivo que hasta ahora ofreció la selección nacional. El futbol actual demanda altos niveles de concentración y compromiso en una de las fases del juego, la defensiva, más relevantes; y es que si no eres capaz de defenderte bien, difícilmente trascenderás en el torneo.
Por supuesto que México, si aspira a hacer historia y romper la barrera del quinto (ahora sexto) partido, deberá sustancialmente mejorar en la otra fase del juego, igual trascendente y relevante, la ofensiva.
Los dirigidos por un experimentado y maduro Javier Aguirre, deben si o si depurar su juego con balón y su capacidad de acceder con claridad al último tercio. Hasta ahora uno de los anfitriones se ha mostrado inoperante e incapaz de generar oportunidades de gol. Veremos si hoy logra tener esa lucidez, claridad, movilidad y contundencia que necesitas para en verdad ser un equipo que pueda ganar con contundencia y convencimiento.
PUBLICIDAD
Para lograrlo, México debe ponderar la pelota, esa que contra Corea poco quiso y poco tuvo. La elección de los futbolistas será clave para lograrlo; nunca será lo mismo tener en la cancha a volantes de marca, combativos, buenos recuperadores y defensivos, que a centrocampistas de juego, talentosos, dinámicos e inteligentes.
Es decir, jugar con Romo, Lira, Edson y hasta Obed, no es igual que hacerlo con Fidalgo, Mora, Gutiérrez y Chávez. Ya veremos qué privilegia Javier de cara al partido de esta noche contra una Chequia que hasta ahora demostró que los penales pueden entregarle a un inferior equipo un boleto que sin duda por nivel y presente futbolístico, parecía pertenecerle a Dinamarca.
Se especula mucho sobre el once que elegirá Aguirre para esta noche.
De entrada la posible titularidad de Guillermo Ochoa. Si bien el ex portero del América es ya un histórico de nuestro futbol, en un mundial debes, a mi entender, poner al o los mejores; está claro que hoy por hoy Paco Memo como acostumbran llamarlo, no está por encima de un Raúl Rangel que si bien se mostró nervioso contra Sudáfrica fue trascendental contra Corea con esa valiosa atajada sobre la hora al cabezazo de Cho.
PUBLICIDAD
Después vienen todas las especulaciones sobre las posibles rotaciones. Si son para descansar a los más desgastados físicamente y cuidar a los amonestados, lo entiendo y lo comparto.
Si son para darle juego a todos, porque evidentemente así lo anhelan, no lo comparto.
Entiendo la relevancia de mantener homogéneo al grupo e intentar satisfacer las expectativas de los que lo conforman, sin embargo, a un Mundial vas a ganar y a trascender; para ello, considero debes siempre, más allá del asegurado primer lugar que posees, poner lo mejor que tienes. Si a esto le agregas el indiscutible déficit colectivo que hasta ahora exhibiste, México me parece debe recurrir a su mejor once para potenciar en un partido, que podría ser cómodo y en el cual no tendrás la presión de la inauguración tu hasta ahora endeble ataque.
PUBLICIDAD
En lo personal considero que lo ideal es jugar con lo mejor que tienes buscando si otro triunfo pero principalmente una mejora en lo colectivo y en lo individual.