Merlín, el pato con playera de la Selección Mexicana, se convirtió en tendencia en redes sociales durante el festejo del debut de México ante Sudáfrica en el Mundial, pero su historia fue mucho más allá de la viralidad: fue el animal que ayudó a una familia a salir de una depresión.
La dueña del pato, Karla Iveth Gómez, relató que antes de Merlín, la familia tuvo una patita llamada Wafle, que murió envenenada en el local donde trabajaban.
La pérdida afectó profundamente a su hijo, quien entró en depresión tras la muerte de la mascota. Fue entonces cuando una clienta decidió regalarle al pequeño un nuevo pato, con la esperanza de que pudiera superar el duelo.
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Merlín no solo acompañó al niño durante ese proceso: se integró a la rutina laboral de la familia, que vendía aguas en distintos puntos de Ciudad de México.
La domesticación del Pato Merlín
Adaptarlo a la vida en la calle, sin embargo, requirió tiempo y método. La dueña explicó que el proceso de domesticación del pato implicó mucha paciencia, pues al principio fue necesario utilizar un arnés para generar confianza y acostumbrarlo a salir a la calle.
También lo expusieron a la convivencia con personas y a distintos ruidos para evitar que se asustara. Con el tiempo, el pato aprendió a caminar junto a la familia sin sobresaltos.
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Los dueños contaron que Merlín tenía una naturaleza inquieta y mostraba miedo ante los ruidos. Señalaron que el proceso de domesticación fue complicado, ya que el animal era muy asustadizo.
Para ayudarlo a adaptarse, comenzaron usando un arnés y lo acostumbraron poco a poco a salir a la calle, interactuar con las personas y familiarizarse con los sonidos del entorno. Después de algunas semanas, lograron retirarle el arnés y Merlín empezó a caminar junto a ellos de manera natural, sin mostrar miedo.
La presencia de Merlín en la vida de la familia representó un cambio importante. El niño que había caído en depresión empezó a mostrar mejor ánimo.
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La mascota animó los días y se volvió parte de la identidad del negocio familiar. Los clientes reconocieron al pato y muchos comenzaron a seguir sus aventuras en redes sociales. Merlín se convirtió en un símbolo de superación y alegría para quienes lo conocieron y para quienes siguieron su historia en internet.
Merlín, invitado por la FIFA al siguiente Fan Fest donde juega México
La viralidad de Merlín se disparó después de un triunfo del Tricolor, cuando cientos de seguidores se reunieron en el Ángel de la Independencia para celebrar.
Las imágenes del pato con la playera de la Selección Mexicana circularon entre miles de usuarios, que lo convirtieron en una de las mascotas más populares del momento. La historia llamó la atención de medios y organizaciones, incluido el comité organizador del Mundial.
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Merlín fue invitado por la FIFA como invitado de honor al Fan Fest del Zócalo de la CDMX, previo al partido México vs Corea del Sur.
La dueña del ave, Carla Gómez, afirmó que ella y su familia acudirían al Zócalo, donde se esperaba una alta asistencia de aficionados. La mascota asistió al evento como parte de los embajadores del organismo, representando a la afición mexicana y a las historias de vida que acompañaron al Mundial.
Merlín no es un personaje creado con inteligencia artificial ni una estrategia publicitaria, sino parte de un proyecto familiar que ya había ganado notoriedad con otros ejemplares como Wafle y Bruna. La historia de Merlín demostró que detrás de cada viralidad en redes sociales existieron historias personales de lucha, duelo y resiliencia.
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