En marzo de 2022, los habitantes de Achichipico, comunidad del municipio de Yecapixtla, Morelos, hicieron algo que no debería ser extraordinario: pusieron por escrito lo que llevaban siete años viviendo. Más de 2 mil 622 personas —en su mayoría agricultores— sin acceso regular a agua potable para beber, cocinar ni asearse, incluso durante la pandemia de COVID-19.
Cuatro años después, la Operación Enjambre les daría la razón de una forma que ninguna institución había querido darles. Cuando el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, anunció las detenciones del pasado 20 de mayo, uno de los cargos llamó especialmente la atención: Irving Sánchez Zavala, exalcalde de Yecapixtla, fue investigado por la apropiación de un predio destinado a un pozo de agua potable, dejando en severo desabasto del recurso a la comunidad. Según las investigaciones de las autoridades, el presunto desabasto provocado no se limitó a una sola localidad, sino que habría impactado a varias comunidades del municipio.
Pero hay un matiz que lo cambia todo: los vecinos de Achichipico no denunciaron a Irving, sino a su hermano Heladio Rafael Sánchez Zavala, el presidente municipal que recibió sus quejas en 2022, las mismas que ignoró y que hoy, mientras su hermano enfrenta cargos por delincuencia organizada, sigue en el cargo con mandato vigente hasta 2027.
PUBLICIDAD
El pozo desapareció presuntamente con Irving, pero el modus operandi continuó con Heladio.
Una familia, tres alcaldes, quince años de poder
Para entender cómo fue posible, hay que ver quién ha gobernado Yecapixtla desde 2009:
- Irving Sánchez Zavala — 2009–2012, hoy detenido.
- Francisco Erik Sánchez Zavala — 2016–2018 y 2019-2021, dos periodos consecutivos
- Heladio Rafael Sánchez Zavala — 2022–2024 y 2025-2027 (actualmente en funciones)
Los tres son hermanos. Su padre, Francisco Rafael Sánchez Vargas, también fue alcalde en los noventa y posteriormente diputado local. Quince años del mismo apellido en el Palacio Municipal, con el PAN como vehículo electoral y el agua como moneda de cambio: los vecinos documentaron que el municipio solo suministraba el líquido durante las campañas, y lo cortaba una vez que el candidato ganaba. Cuando fueron a exigir explicaciones, la respuesta del Ayuntamiento de Heladio fue directa: seguirían sin agua porque Achichipico no había votado por él.
PUBLICIDAD
La denuncia que rebotó por todas las instancias
Ante la negativa municipal, los pobladores no se rindieron: escalaron su queja a todas las instancias posibles. En marzo de 2022 enviaron su denuncia formal a la Secretaría de la Contraloría del Estado de Morelos, con copia al entonces gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y a dependencias federales como la CONAGUA. Lo hicieron de forma anónima —así lo indicaron en el escrito— por miedo a represalias de las autoridades municipales.
Lo que siguió fue un circuito burocrático que duró meses y no resolvió nada.
La Secretaría de la Contraloría del Estado de Morelos respondió en mayo de 2022 que, si bien el desabasto podía constituir una violación a derechos humanos, su competencia no le permitía intervenir directamente en asuntos municipales. En lugar de archivar el caso, lo canalizó a tres instancias: giró una recomendación a la Comisión Estatal del Agua, ordenó dar vista a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos y se ordena informar del presente asunto a la Contraloría Municipal del Ayuntamiento de Yecapixtla.
PUBLICIDAD
Infobae México tuvo acceso a estos escritos, donde se destaca que la CEAGUA (Comisión Estatal del Agua del Estado de Morelos) respondió en dos ocasiones con el mismo argumento: el agua potable es una atribución constitucional de los municipios, no del estado, por lo que no tenía facultades para intervenir. Su oficio cerró con una frase que resumía el espíritu de toda la gestión institucional: que los vecinos podían acudir a sus oficinas en Cuernavaca si tenían dudas.
La CDHM (Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos) fue la única instancia que actuó con formalidad. La Visitaduría Regional Oriente radicó el expediente el 17 de mayo de 2022 y giró oficios simultáneos a todas las autoridades señaladas como responsables —La CEAGUA, el presidente municipal del Ayuntamiento de Yecapixtla (Heladio Rafael Sánchez Zavala), Sistema Operador de Agua Potable y saneamiento del municipio de Yecapixtla y la Contraloría Municipal— requiriéndoles rendir un informe preliminar sobre los hechos denunciados.
La defensa del Ayuntamiento de Heladio ante la CDHM fue puntual: negó toda responsabilidad argumentando que su administración había iniciado apenas el 1 de enero de 2022, por lo que no podía responder por violaciones a derechos ocurridas en años anteriores. Sobre el desabasto, sostuvo que desde 2016 era el comité de agua de la propia comunidad —no el municipio— el responsable del servicio, respaldándose en un acta de cabildo de febrero de ese año.
PUBLICIDAD
Lo que el informe no menciona es que entre 2016 y 2021, el municipio de Yecapixtla estuvo encabezado por Francisco Erik Sánchez Zavala, hermano de Heladio.
El expediente quedó abierto. El agua nunca llegó por la vía institucional. Los pobladores lo habían escrito con una claridad que ningún funcionario quiso leer: “No buscamos sanción para los responsables. Buscamos que nos den agua.”