Cuáles son las señales de Vibrio vulnificus, la peligrosa bacteria “come carne”

Cada verano, los casos de infección aumentan en zonas costeras donde la temperatura del agua se mantiene cálida

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Una persona se lava las manos cerca de ostras en una costa con bañistas, mientras una ilustración muestra la peligrosa infección por Vibrio vulnificus. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada verano, los casos de infección por Vibrio vulnificus aumentan en zonas costeras donde la temperatura del agua se mantiene cálida.

Esta bacteria, conocida coloquialmente como “come carne”, puede ingresar al cuerpo a través de una herida expuesta o por el consumo de mariscos crudos y causar complicaciones graves en cuestión de horas, según el Hospital Houston Methodist.

En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman 80,000 infecciones anuales por bacterias del género Vibrio. De estas, entre 150 y 200 corresponden a V. vulnificus, y la mortalidad llega a uno de cada cinco pacientes, en ocasiones solo uno o dos días después del inicio de los síntomas.

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V. vulnificus prolifera en aguas cálidas y mariscos crudos

El Dr. Wesley Long, director de microbiología diagnóstica en Houston Methodist, señala que Vibrio vulnificus habita en aguas saladas y salobres, especialmente cuando la temperatura es elevada. Animales marinos como ostras, almejas y mejillones pueden acumular la bacteria en sus tejidos, lo que convierte el consumo de estos alimentos crudos o poco cocidos en un riesgo para la salud.

El contacto de una herida abierta con agua marina o la manipulación de mariscos contaminados también representa una vía de entrada. El especialista advierte que no solo las cortadas evidentes, sino también lesiones pequeñas o recientes, como granos reventados o tatuajes nuevos, pueden facilitar la infección.

Científicos trabajan en un laboratorio analizando cultivos de la bacteria Vibrio vulnificus, utilizando placas de Petri y tubos de ensayo para estudiar su comportamiento y posibles tratamientos. La imagen muestra un entorno de investigación avanzada en microbiología, destacando la importancia de la vigilancia y el control de bacterias peligrosas para la salud pública. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El peligro de la “bacteria come carne”

El término “bacteria come carne” se refiere a la capacidad de Vibrio vulnificus para causar fascitis necrosante, una infección que destruye rápidamente el tejido. “Bacterias como V. vulnificus y el estreptococo del grupo A producen factores de virulencia que descomponen células y tejidos, lo que favorece su crecimiento y dificulta la respuesta inmune”, explica el Dr. Long.

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El daño puede avanzar tan rápido que, en cuestión de horas, la persona puede perder extremidades o desarrollar complicaciones potencialmente mortales. La única forma de identificar con certeza la bacteria es mediante un cultivo bacteriano.

Heridas abiertas: desde cortaduras hasta tatuajes recientes

El Dr. Long define una herida abierta como “cualquier lesión que rompe la barrera de la piel y permite el acceso a los tejidos internos o al torrente sanguíneo”. Incluso una cortada pequeña, si sangra, representa un riesgo si entra en contacto con agua salada o mariscos crudos. Lesiones como perforaciones, tatuajes recientes y granos reventados también deben considerarse potenciales vías de entrada.

Las cortadas profundas o que tardan en cicatrizar prolongan el periodo de vulnerabilidad. La recomendación es consultar al médico si una lesión no ha cerrado por completo antes de exponerse al mar.

Personas en mayor riesgo de enfermedad grave

Cualquier persona puede contraer una infección por Vibrio vulnificus, pero existen factores que aumentan la probabilidad de desarrollar formas graves. Las personas con enfermedades hepáticas como cirrosis y hepatitis, quienes consumen alcohol en cantidad moderada o alta, pacientes con enfermedades hereditarias como talasemia o hemocromatosis, personas con diabetes, insuficiencia renal, o cualquier condición que debilite el sistema inmune están en mayor riesgo.

El Dr. Long agrega que hombres mayores de 40 años suelen presentar infecciones más graves, en parte porque tienen mayor probabilidad de vivir con alguna de estas condiciones.

Esta fotografía proporcionada por Karrianne Stewart muestra a su esposo, Bernie Stewart, en coma poco después de infectarse con la bacteria vibrio vulnificus, en agosto de 2019, en Pensacola, Florida. (Karrianne Stewart vía AP)

Señales de alerta: síntomas que no deben ignorarse

El tiempo de atención es clave para reducir el riesgo de complicaciones. Entre los síntomas iniciales de una infección por V. vulnificus están fiebre, escalofríos, enrojecimiento, dolor, inflamación y calor en la zona de la herida. También pueden aparecer ampollas, úlceras, cambios de color en la piel y secreción de líquidos. En algunos casos, la presión arterial baja es un dato de gravedad.

Cuando la bacteria ingresa por vía digestiva, se presentan diarrea acuosa, cólicos, náuseas y vómito. El Dr. Long sugiere vigilar cualquier cambio en heridas tras haber estado en agua salada o salobre, y buscar atención médica inmediata si los síntomas progresan rápidamente o se extienden por debajo de la piel.

Medidas para prevenir infecciones por Vibrio vulnificus

Para reducir el riesgo de infección, las personas con heridas abiertas deben evitar el contacto con agua salada o salobre y cubrir las lesiones con vendajes impermeables si es indispensable acercarse al mar. Usar zapatos acuáticos disminuye el riesgo de cortaduras.

El consumo de mariscos crudos, sobre todo en verano y otoño, aumenta el riesgo de vibriosis. Tras manipular mariscos crudos, es necesario lavarse bien las manos y evitar tocarlos si se tienen heridas, incluso usando guantes.