Blanca Adriana Vázquez Montiel: qué se sabe de los implicados en el caso de la Clínica Detox en Puebla

Luego de varios días desaparecida, el cuerpo de Blanca Adriana fue localizado en Altzayanca, Tlaxcala

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Retrato en acuarela de Blanca Adriana Vázquez Montiel. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cuerpo de Blanca Adriana Vázquez Montiel, de 37 años, fue localizado la mañana del miércoles 21 de mayo en una zanja sobre la calle 4 Norte, en la colonia Santiago del municipio de Altzayanca, Tlaxcala, tres días después de que la mujer desapareciera al acudir a un procedimiento estético en la clínica Detox de la calzada Zavaleta 2511, en Puebla.

Los tres presuntos responsables — Diana Alejandra Palafox Romero, su hijo Carlos Quezada Palafox y una asistente — permanecen prófugos.

¿Cómo encontraron a Blanca Adriana?

Las autoridades llegaron al lugar después de que se hiciera un reporte al 911. Al llegar, confirmaron que sobre un cauce de agua se encontraba el cuerpo de una mujer de aproximadamente 40 años, parcialmente cubierto con ropa deportiva negra, vestimenta coincidente con la que Blanca Adriana llevaba el día de su desaparición.

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Los familiares de la víctima deberán de realizar la identificación. Crédito: Redes Sociales

El cuerpo presentaba incisiones en el abdomen que podrían estar relacionadas con el procedimiento estético al que fue sometida, según los primeros reportes.

Desde las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala, el esposo de la víctima, Florencio Ramos Sánchez, confirmó más tarde el hallazgo y reconocimiento. “Lamentablemente no fue lo que quisiéramos. Hubiéramos querido encontrarla con vida; sin embargo, no fue así. Ya nos confirmaron el deceso y estamos realizando los trámites correspondientes”, declaró a la prensa.

De acuerdo con fuentes al interior de la FGE de Puebla, los restos de Blanca Adriana serán trasladados a Huauchinango, su municipio de origen.

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La madre de Blanca Adriana, Bárbara Montiel, exigió justicia desde las afueras de la fiscalía. “Voy a hacer todo lo que esté en mis manos para que se haga justicia. Le quitaron la vida a mis hijos y ella también tenía hijos que están sufriendo, y yo sé que tarde o temprano van a pagar todo lo que le hicieron a mi niña”, sentenció.

Blanca Adriana solo iba a pedir informes: la convencieron de entrar al quirófano ese mismo día

2 Sin cédula, sin permisos y con un catálogo que iba desde liposucciones exprés hasta "chips sexuales": así operaba la clínica Detox en Puebla. (Capturas de pantalla)

La tarde del 18 de mayo, Blanca Adriana y su esposo Florencio Ramos acudieron al consultorio únicamente para solicitar informes sobre un procedimiento estético. Ahí, según declaró su hijo Adrián a Radio Fórmula, la presunta doctora los convenció de realizar la intervención de inmediato.

El procedimiento ofertado era una liposucción con tecnología Microaire, conocida como PAL, que la clínica promocionaba como una extracción de un litro de grasa en dos horas, con anestesia local y recuperación inmediata. El costo: 14,000 pesos por la lipo más 3,000 pesos por retracción de piel, según reveló Diario CAMBIO.

Una hora después de iniciada la intervención, el personal de la clínica envió a Florencio Ramos a comprar una faja comprensiva, vendas y medicamentos a Galerías Serdán. Le proporcionaron un número telefónico para llamar a su regreso. Cuando volvió, aproximadamente a las 19:00 horas, el consultorio estaba vacío y cerrado.

Adrián relató a Radio Fórmula que su padre salió entre cinco y siete minutos antes de que las cámaras captaran el traslado del cuerpo: tiempo suficiente, dijo, para bajar a su madre desde el tercer piso hasta el garaje del edificio. “Yo creo que no fue la manera correcta en la que tuvieron que haber actuado en una situación así”, declaró el joven.

El hombre llamó a la Policía Municipal. Elementos acudieron al sitio y se entrevistaron con los propietarios del edificio. El dueño del inmueble comentó que tres meses antes le rentó el penthouse del segundo piso a una mujer llamada Diana, quien le aseguró que viviría ahí junto a su hijo. Nunca le mencionó que instalaría una clínica. El contrato de arrendamiento fue firmado en febrero de 2026 como casa habitación, no como negocio.

Video captó cómo la trasladaron inconsciente

Las imágenes, captadas por cámaras de vigilancia en la calzada Zavaleta, muestran a tres personas —entre ellas una mujer con uniforme médico— subiendo a Blanca Adriana a un carro antes de su desaparición. (Redes sociales)

Las cámaras de seguridad del edificio captaron 18 minutos y 18 segundos de lo que ocurrió mientras el esposo de Blanca Adriana estaba fuera.

El material completo al que tuvo acceso el medio Parabólica MX muestra a una mujer con pijama quirúrgica y cubrebocas — identificada como la asistente de la clínica — descendiendo bolsas y cajas del Mini Cooper mientras observa constantemente hacia el interior del inmueble. Sus movimientos lucen tensos, apresurados, atravesados por una evidente ansiedad, según describió el medio antes citado.

Minutos después aparece Carlos Quezada Palafox, hijo de la presunta doctora. Reacomoda objetos dentro del vehículo y vuelve a ingresar al edificio. Luego, él, la asistente y Diana Alejandra Palafox Romero salen cargando el cuerpo de Blanca Adriana hacia la cajuela del automóvil.

Durante el trayecto, el cuerpo cae parcialmente al suelo. Las tres figuras intentan levantarlo. El hijo de la presunta doctora se introduce en la cajuela para acomodarlo y Diana Alejandra reorganiza objetos desde el asiento delantero.

La secuencia continúa con constantes entradas y salidas hacia la clínica. Bolsas, cajas y pertenencias son colocadas alrededor de Blanca Adriana. Más tarde, la asistente aparece cargando un perro en brazos. Otros dos perros pequeños son subidos junto al cuerpo de la paciente.

Finalmente, Diana Alejandra abandona el inmueble conduciendo el Mini Cooper rojo con placas XVD-894-B. La asistente permanece sola en el estacionamiento hablando por celular. Las cámaras la muestran llevándose las manos a la cabeza, recargándose sobre un Dodge Challenger morado y aparentemente rompiendo en llanto. Minutos después, ella y Carlos Quezada Palafox huyen del lugar a bordo del mismo vehículo.

Diana Alejandra Palafox Romero: sin cédula, con varios nombres y con antecedentes en telefonía

Diana Alejandra Palafox Romero no aparece en el Registro Nacional de Profesionistas y operaba una clínica estética sin permisos sanitarios en Puebla. (Redes sociales)

Diana Alejandra Palafox Romero es la propietaria de la clínica Detox y la principal implicada en el caso. Consultas en el Registro Nacional de Profesionistas del Gobierno de México confirman que no existe cédula profesional registrada a su nombre, ni como médico general ni como especialista en ninguna rama.

Hasta el momento, se tiene conocimiento de que la mujer operaba bajo distintos nombres y alias: Diana Palafox, Diana Romero, Diana Alejandra Palafox Romero y “Juana”. Testimonios y publicaciones en redes sociales indican que antes de dedicarse a los procedimientos estéticos trabajaba en atención a clientes de una compañía telefónica.

La clínica Detox abrió su página de Facebook en noviembre de 2025. Tenía apenas 43 seguidores y seis publicaciones cuando el caso se viralizó. En sus videos promocionales, Palafox Romero defendía los procedimientos.

El catálogo de servicios que ofrecía sin respaldo legal incluía estrechamiento vaginal, implantes hormonales conocidos como “chips sexuales”, endolifting facial, botox, ácido hialurónico en labios, liposucción de brazos terapias regenerativas como el denominado “ADN de salmón”.

Luego de los hechos, todas sus redes sociales fueron eliminadas.

Los otros dos prófugos del caso

Carlos Quezada Palafox es el hijo de Diana Alejandra Palafox Romero. De acuerdo con las indagatorias ministeriales, no solo colaboraba dentro de la clínica sino que participaba directamente en su operación.

La tercera implicada es la asistente o recepcionista de la clínica, cuya identidad no ha sido confirmada públicamente por las autoridades.

Colocan sellos de suspensión a la clínica

Sitio donde operaba Clínica Detox.(Google Maps/Captura de pantalla)

Tras el hallazgo del cuerpo, el Gobierno de Puebla emitió un comunicado en el que solicitó a la FGE garantizar una investigación “expedita y exhaustiva” con perspectiva de género y coordinación entre las instituciones de Puebla y Tlaxcala.

“La familia de Blanca Adriana N. y la sociedad merecen verdad y justicia”, señaló la administración encabezada por Alejandro Armenta.

La Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud de Puebla colocó sellos de suspensión en la clínica Detox de la calzada Zavaleta tras una inspección realizada el 19 de mayo. Las autoridades también clausuraron una segunda ubicación de la clínica Detox en la colonia Anzures, relacionada igualmente con el caso.

La FGE mantiene abierta una investigación por los delitos de homicidio y usurpación de profesión, además de indagar si existen más víctimas vinculadas a la operación clandestina.

En el Congreso local, el diputado del Partido Verde Jimmy Natale anunció que trabaja en una propuesta para endurecer las sanciones contra personas que realizan procedimientos estéticos sin certificación.