Sheinbaum resalta el legado de Carranza ante fuerzas armadas: “La soberanía no se negocia”

En el 106 aniversario de la Columna de la Legalidad, Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó la vigencia de la doctrina Carranza y el principio de no intervención

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(Crédito: Presidencia)

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, dijo que: “Ningún país tiene derecho a decidir sobre el destino de otro. Defendió que todas las naciones, grandes o pequeñas, son iguales en dignidad y soberanía, que ninguna potencia debe intervenir bajo ningún motivo en los asuntos internos de otros pueblos, que ningún extranjero puede aspirar a privilegios por encima de las leyes de la nación que lo recibe y que nacionales y extranjeros deben ser iguales ante la ley en nuestro país.

Estas declaraciones las expresó durante la ceremonia por el 106 aniversario de la Columna de la Legalidad, al recordar la vigencia de la doctrina Carranza y la defensa de la soberanía nacional.

Principio de no intervención y vigencia de la doctrina Carranza

Durante la conmemoración, la mandataria resaltó el valor histórico y actual del principio de no intervención, como base de la política exterior mexicana, tema que se mantiene en debate debido a la relación bilateral con Estados Unidos en materia de seguridad nacional, luego de que el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios fueron señalados por presuntos vínculos con grupos criminales, así como el reciente operativo en el que fallecieron dos agentes de la CIA en Chihuahua.

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Recordó que Venustiano Carranza, tras la promulgación de la Constitución de 1917, enfrentó fuertes presiones de intereses extranjeros, especialmente de compañías petroleras y sectores políticos de Estados Unidos, que intentaban condicionar las decisiones del país y debilitar su soberanía sobre los recursos naturales.

El legado de no intervención resuena hoy ante desafíos globales, mostrando que el respeto entre naciones es un valor vivo que trasciende gobiernos y circunstancias | Presidencia

Sheinbaum subrayó que, ante ese escenario, Carranza estableció una doctrina fundada en la soberanía, la igualdad entre las naciones y el respeto mutuo: “Ningún país tiene derecho a decidir sobre el destino de otro”. Señaló que este principio, nacido de las heridas de la intervención extranjera sufrida por México, consolidó la postura de que ninguna potencia debe intervenir bajo ningún motivo en los asuntos internos de otros pueblos ni aspirar a privilegios por encima de la ley.

La presidenta destacó que la doctrina Carranza no fue solo una postura diplomática, sino la afirmación de un país que jamás aceptaría ser tratado como subordinado. “México, lo dijo claro entonces y lo decimos hoy, es un país libre, independiente y soberano”. Además, puntualizó que la defensa de la dignidad nacional y la fraternidad entre pueblos latinoamericanos siguen guiando la política exterior hasta nuestros días.

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Venustiano Carranza y la construcción del México moderno

La presidenta recordó que la Constitución de 1917 sigue siendo el corazón jurídico y social de la República y que los valores que impulsaron a los revolucionarios permanecen vivos en la actualidad. Destacó que la convicción de los cadetes del Heroico Colegio Militar de defender hasta el último minuto la legalidad, la justicia y la patria representa una lección histórica para las nuevas generaciones.

El legado de no intervención resuena hoy ante desafíos globales, mostrando que el respeto entre naciones es un valor vivo que trasciende gobiernos y circunstancias | Presidencia

Sheinbaum concluyó que la historia de México exige memoria, crítica y reconocimiento a quienes soñaron y lucharon por transformar la nación. Remarcó que la defensa de la soberanía y la independencia nacional es una tarea permanente, sostenida por quienes trabajan, defienden y aman la patria.