La explanada del Ayuntamiento de Culiacán se convirtió en escenario de una protesta inusual: una “carnita asada” masiva organizada por ciudadanos tras la solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien enfrenta señalamientos por presuntos vínculos con el crimen organizado por parte de autoridades de Estados Unidos.
El acto, lejos de ser un festejo, se planteó como una manifestación pacífica para exigir paz y visibilizar el hartazgo social ante la violencia.
Carnita asada en Culiacán: protesta ciudadana tras salida de Rocha Moya
La iniciativa fue impulsada por el chef y empresario Miguel Taniyama, quien convocó a la población a reunirse bajo el lema “Carnita asada por la paz, libertad y esperanza”.
PUBLICIDAD
El encuentro tuvo lugar frente al Ayuntamiento, donde los asistentes llevaron asadores y alimentos, transformando una tradición del norte del país en una forma de expresión social.
El objetivo, según el organizador, fue generar conciencia de que la salida del mandatario no resuelve la crisis de fondo, sino que se requiere participación ciudadana activa para impulsar cambios reales en la entidad.
Acusaciones de Estados Unidos contra Rocha Moya sacuden a Sinaloa
Las acusaciones contra el gobernador con licencia forman parte de un proceso judicial en un tribunal federal de Nueva York, donde fue señalado junto a otros funcionarios por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y armas.
PUBLICIDAD
Aunque no existe una sentencia, los señalamientos han tenido repercusiones políticas y sociales significativas, incrementando la presión sobre las instituciones locales y generando incertidumbre entre la población.
Lista de acusaciones contra Rubén Rocha Moya
- Presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos
- Supuesta protección a integrantes del grupo conocido como “Los Chapitos”
- Conspiración para la importación de narcóticos hacia Estados Unidos
- Cargos relacionados con posesión y conspiración para poseer armas de alto poder
- Señalamientos de vínculos con estructuras del crimen organizado
De Baja California a Sinaloa: la protesta con “carnita asada” se replica
La “carnita asada” como forma de protesta ha comenzado a replicarse en distintas entidades del país.
Un antecedente reciente ocurrió en Baja California, donde ciudadanos organizaron una movilización similar contra la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda.
PUBLICIDAD
En ese caso, la protesta surgió en medio del descontento por temas de seguridad, denuncias ciudadanas y cuestionamientos tras la cancelación de su visa estadounidense, lo que detonó exigencias de rendición de cuentas.
Este tipo de acciones no son celebraciones, sino formas de protesta que buscan evidenciar el malestar social mediante símbolos cotidianos de convivencia, resignificados como herramientas de presión ciudadana.
Ciudadanía exige paz: “la crisis no se resuelve con licencias”
Durante la jornada en Culiacán, los participantes insistieron en que la salida temporal de Rocha Moya no representa una solución.
PUBLICIDAD
Señalaron que la violencia, la inseguridad y la desconfianza institucional continúan afectando la vida cotidiana.
El movimiento también buscó recuperar espacios públicos y reconstruir el tejido social, especialmente en un contexto donde el miedo ha limitado la convivencia y las actividades comunitarias.
Protesta con asador: símbolo de unión y resistencia social
La “carnita asada” representa una tradición profundamente arraigada en el norte del país, asociada a la convivencia y la comunidad.
PUBLICIDAD
Convertirla en protesta implica transformarla en una herramienta de expresión colectiva frente a la crisis.
En Culiacán, esta movilización reflejó una ciudadanía que busca hacerse escuchar, apropiarse del espacio público y exigir cambios.
El mensaje fue claro: más allá de los relevos políticos, la solución requiere una participación activa de la sociedad.
PUBLICIDAD
En medio del humo de los asadores y las consignas, los asistentes coincidieron en que Sinaloa atraviesa un momento clave.
La reconstrucción de la paz, señalaron, dependerá no solo de las autoridades, sino también de la capacidad ciudadana para organizarse y exigir un futuro distinto.