La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió sobre la importancia de formar hábitos de consumo responsable desde la infancia, al destacar que el hogar es el primer espacio donde niñas y niños aprenden a relacionarse con el dinero, las compras y las decisiones de consumo.
La Profeco subrayó que la publicidad tiene una fuerte influencia en niñas, niños y adolescentes, al llegar a ellos a través de televisión, internet, redes sociales, videojuegos e incluso mediante influencers.
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blockquote class="twitter-tweet">La #publicidad está en todas partes, pero no todo lo que brilla es necesario.
— Profeco (@Profeco) April 26, 2026
El consumo infantil no empieza en la tienda, sino en casa. Es en la familia donde se aprende qué significa el dinero, cómo usarlo y, sobre todo, cómo decidir.
La publicidad digital va más allá de los… pic.twitter.com/Cf5KRD591M
De acuerdo con la dependencia, el diálogo familiar es clave para que las infancias aprendan a informarse y elegir de manera consciente, ya que suelen imitar comportamientos de sus seres cercanos y desarrollar preferencias hacia productos asociados con la confianza y los valores del hogar.
En la edición de abril de la Revista del Consumidor, en colaboración con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), se destaca la necesidad de hablar con las infancias sobre la publicidad, explicarles que no todo lo que se anuncia es necesario y reflexionar en familia sobre su impacto en la salud y el bolsillo.
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Niñas y niños, altamente expuestos a anuncios en internet
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan que en México hay 8 millones de niñas y niños de entre 6 y 11 años y 12 millones de adolescentes que utilizan internet, lo que los expone constantemente a campañas publicitarias diseñadas para captar su atención.
El auge del marketing digital, caracterizado por su bajo costo y alto alcance, ha incrementado el uso de influencers y celebridades para atraer a este público, muchas veces sin priorizar la calidad de los productos ni su impacto en la salud o en el gasto familiar.
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Publicidad de comida chatarra domina en contenidos dirigidos a menores
Un estudio realizado en 2021 por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) evidenció la magnitud de esta exposición publicitaria:
- 69% de niñas, niños y adolescentes estuvieron expuestos al menos a un anuncio de alimentos y bebidas.
- 95.6% de esos anuncios promovían productos con bajo valor nutricional, como comida rápida, dulces, botanas y bebidas azucaradas.
- 1 de cada 4 anuncios utilizó personajes o figuras animadas para generar vínculo emocional con marcas de ultraprocesados.
- Más del 75% de niñas y niños y cerca del 70% de adolescentes admitieron haber insistido a sus cuidadores para comprar productos vistos en internet.
Consumo infantil impacta el gasto familiar y hábitos futuros
La Profeco alertó que la publicidad influye en tres niveles: cuando las y los menores gastan su propio dinero (como el “domingo”), cuando persuaden a sus cuidadores para comprar productos y en la formación de hábitos que se mantendrán en la vida adulta.
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Por ello, fomentar una alimentación saludable y un consumo responsable no solo protege la salud de la niñez, sino que también ayuda a cuidar el ingreso familiar y a formar personas consumidoras más informadas y críticas frente a la publicidad.
Claves para fomentar el consumo responsable en casa
La dependencia recomienda:
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- Hablar con niñas y niños sobre la publicidad y sus objetivos.
- Explicar la diferencia entre necesidades y deseos.
- Analizar en familia los productos que consumen.
- Promover hábitos de alimentación saludable.
Con estas acciones, las familias pueden contrarrestar el impacto de la publicidad y contribuir a un desarrollo financiero y de salud más sólido desde la infancia.