La jubilación anticipada es un mecanismo que permite a ciertos trabajadores retirarse antes de la edad tradicional establecida entre los 60 y 65 años. En México, este esquema ha sido modificado recientemente mediante un decreto impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de reconocer la trayectoria laboral de empleados del sector público.
Sin embargo, es fundamental precisar que esta medida no es universal. Está dirigida exclusivamente a trabajadores afiliados al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, particularmente aquellos que permanecen en el régimen del llamado Décimo Transitorio, vigente desde la reforma de 2007.
¿Es posible jubilarse antes de los 55 años?
Sí, pero no de forma inmediata ni para todas las trabajadoras. El esquema aprobado establece una reducción gradual en la edad mínima de retiro, que se aplicará de manera progresiva hasta el año 2034.
Las edades quedan definidas de la siguiente forma:
- 2025 a 2027: mujeres a partir de 56 años
- 2028 a 2030: mujeres a partir de 55 años
- 2031 a 2033: mujeres a partir de 54 años
- Desde 2034: mujeres podrán jubilarse desde los 53 años
Esto significa que la posibilidad de retirarse antes de los 55 años sí está contemplada, pero solo será una realidad a partir de 2034 y para quienes cumplan todos los requisitos.
Requisitos para acceder a la jubilación anticipada
Para solicitar este tipo de retiro en el ISSSTE, las trabajadoras deben cumplir con criterios específicos:
- Estar inscritas en el régimen del Décimo Transitorio
- Contar con al menos 28 años de servicio
- No haberse cambiado al sistema de cuentas individuales (AFORE)
- Cumplir con la edad mínima vigente según el calendario progresivo
En algunos casos, también se contempla que quienes estén en esquemas individuales deberán contar con recursos suficientes para financiar su pensión.
¿Qué pasa con las trabajadoras del sector privado?
Un punto clave que ha generado confusión es que este beneficio no aplica para todas las mujeres en México. Aquellas afiliadas al Instituto Mexicano del Seguro Social o que cotizan bajo el esquema de AFORE mantienen reglas distintas.
En estos casos, la jubilación anticipada generalmente sigue permitiéndose a partir de los 60 años, bajo la figura de cesantía en edad avanzada, siempre que se cumplan las semanas de cotización requeridas.
La clave: un beneficio sectorizado, no general
La reforma al sistema de pensiones del ISSSTE representa un cambio relevante para miles de trabajadoras del Estado, ya que reduce gradualmente la edad de retiro y reconoce años de servicio acumulados.
No obstante, los mensajes que aseguran que “todas las mujeres podrán jubilarse antes de los 55 años” son imprecisos. Se trata de un beneficio limitado, progresivo y condicionado, que dependerá tanto del régimen de cotización como del cumplimiento de requisitos específicos.
En un contexto donde las pensiones siguen siendo un tema prioritario en la agenda pública, entender los alcances reales de estas reformas resulta clave para evitar desinformación y tomar decisiones informadas sobre el futuro laboral y financiero.