“México deja el primer lugar en obesidad infantil y pasa al octavo, es muy importante”, declaró la presidenta Claudia Sheinbaum, durante la conferencia de prensa La Mañanera del pueblo de este lunes 20 de abril de 2026.
El cambio en la posición mundial fue destacado como un avance clave en la política pública de salud escolar.
Salud y vida saludable en escuelas
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció el impacto de las medidas tomadas en los planteles educativos para reducir el consumo de azúcar, como la eliminación de refrescos y dulces en las escuelas.
Señaló que esta decisión, tomada para proteger la salud de las niñas y los niños, ha tenido repercusiones positivas no solo en los estudiantes, sino también en las familias mexicanas.
“Las horas que estén en la escuela, no ingieran mucho azúcar... el abuso de estos productos genera problemas en la salud, si no de manera inmediata, sí a lo largo de la vida”, afirmó Sheinbaum. Recalcó que no se trata de prohibir totalmente los alimentos con azúcar, sino de moderar su consumo para prevenir enfermedades como la diabetes y la hipertensión.
El trabajo impulsado por el secretario de Eduación Pública (SEP), Mario Delgado Carillo y el IMSS en las escuelas fue descrito como ejemplar, ya que ha logrado aumentar la conciencia sobre la importancia de una vida saludable. La mandataria celebró la reducción en los índices de obesidad infantil, y pidió continuar con estos esfuerzos: “Vamos a seguir insistiendo en lo que significa la vida saludable, una mejor alimentación, que no tiene que ver con los recursos económicos”.
La presidenta también criticó la postura de sectores que se burlaron de sus declaraciones sobre el consumo de frijol, aludiendo a comentarios clasistas y racistas vinculados a la alimentación tradicional mexicana.
Recuperación de la dieta tradicional mexicana
Sheinbaum defendió la recuperación de la dieta tradicional basada en frijol y maíz, y subrayó su valor nutricional y cultural. “El frijol es muy alimenticio, y si se combina con un cereal, tiene proteínas similares incluso a las de la carne, eso lo pueden decir los nutriólogos”, explicó.
Insistió en que esta alimentación, lejos de ser un gasto elevado, suele requerir menos recursos económicos que los productos procesados. Para Sheinbaum, volver a la “dieta de la milpa” no solo es un acto de salud, sino también de identidad nacional. “México ha dejado de consumir frijol. Lo que queremos es recuperar el consumo también del frijol, por lo que significa en términos alimenticios”, afirmó.
La presidenta señaló además los beneficios medioambientales de sembrar frijol con maíz, ya que el frijol fija nitrógeno y mejora la fertilidad del suelo.