“Tengo que decir que estoy muy orgullosa del artista que eres, del hombre que eres, del papá que eres para nuestros hijos y me alegra profundamente celebrar contigo tus 40 años de carrera”.
Reacciones en redes sociales
La respuesta en redes sociales fue inmediata. Usuarios destacaron la química entre ambos y el significado de su historia más allá del romance. Uno de los comentarios que más resonó sintetizó el sentir colectivo: “Nunca dejen de cantar juntos le hacen un bien al mundo cuando se suben juntos a un escenario. Por separado son un mil, pero juntos son un millón, los amo”.
La interacción con el público también dejó momentos virales. Ante los gritos que pedían un beso, Lucero respondió con humor: “Ya nos dimos unos hace tiempo”, lo que provocó risas y aplausos en el recinto.
El discurso de la cantante también incluyó una reflexión sobre la familia que han construido tras su separación: “Quiero felicitarte, Manuel, quiero de verdad enaltecer todo lo que eres como artista, como persona y, repito, como papá de nuestros hijos. Creo que hemos podido construir una familia que tal vez algunos digan que pues no es tan funcional, pero para nosotros funciona a las mil maravillas”.
En plataformas digitales, otros mensajes profundizaron en ese vínculo. “Con ustedes aprendemos lo que es el verdadero valor de la familia, que el amor va más allá de cualquier fin romántico y que la admiración mútua es un pilar fundamental”, escribió una seguidora. Otro usuario añadió: “El vínculo que han construido tiene raíces tan sólidas que hoy es el ancla de su familia, cuyos frutos (sus hijos) representan su mejor canción”.
El dueto no solo celebró la trayectoria de Mijares, también reavivó la historia que ambos iniciaron desde Escápate Conmigo y que, con el paso del tiempo, evolucionó en una relación basada en respeto y cercanía.
La ovación en el Auditorio Nacional y la conversación digital confirmaron que Lucero y Mijares mantienen una conexión única con el público. Su historia, ahora lejos del plano romántico, se consolidó como un ejemplo de complicidad que sigue emocionando a varias generaciones.