El Zoológico de Guadalajara, en Jalisco, anunció la llegada de Yuji, un mono patas recién nacido que fue rechazado por su madre y actualmente permanece bajo cuidados asistidos por parte del personal especializado.
El caso genera interés nacional al recordar al macaco Punch, que atrajo atención internacional tras ser criado por humanos en Japón luego de vivir una situación similar y quien fue auxiliado por un peluche mientras se adaptaba a la vida social.
Yuji, el mono patas recibe atención especial en Guadalajara
Yuji es atendido en el Centro Integral de Medicina y Bienestar Animal (Cimba) del zoológico, donde se le proporciona crianza asistida. El pequeño primate, con apenas 39 días de nacido, está separado de su madre, quien no supo cómo cuidarlo por ser primeriza. Actualmente recibe alimentación controlada y un proceso de integración paulatina con otros integrantes de su especie, además de compañía con un peluche.
El personal del zoológico explicó que Yuji está bajo crianza asistida conforme a la recomendación veterinaria e indicó que el protocolo incluye:
- Cuatro tomas diarias de leche y un cereal en polvo enriquecido con vitaminas para cubrir sus necesidades nutricionales.
- Monitoreo constante para asegurar su bienestar.
- Acompañamiento de un peluche, elemento que ayuda a su estabilidad emocional durante el desarrollo.
Según informaron en el zoológico, el primate permanece aislado mientras se lleva a cabo su integración progresiva con el grupo, invitando al público a conocer su caso durante las visitas y resaltando la importancia de implementar estrategias de crianza asistida con neonatos rechazados en cautiverio.
Punch, el macaco japonés y el debate sobre la crianza asistida
La situación de Yuji remite al caso de Punch, un macaco bebé que nació en julio en el Zoológico de Ichikawa, Japón, y que fue abandonado por su madre. Al igual que Yuji, Punch fue criado por humanos y recibió un peluche de orangután como sustituto materno, hecho que provocó una respuesta viral en redes sociales.
En febrero, la organización internacional PETA denunció que Punch afronta secuelas de trauma derivadas del aislamiento y el cautiverio tras ser separado de su entorno familiar y social incluso con la asistencia de expertos, y solicitó su traslado a un santuario, señalando los riesgos del modelo de crianza en zoológicos para el bienestar de los primates.
Jason Baker, presidente de PETA Asia, advirtió sobre las consecuencias del aislamiento: “Como todos los macacos, Punch debería crecer en un grupo familiar, aprendiendo habilidades sociales vitales y explorando un hábitat natural, y no buscando consuelo en un juguete”.
Por ahora, el zoológico continúa monitoreando la evolución de Yuji en el proceso de integración a su grupo, lo cual podría influir en el diseño de futuras políticas y protocolos de atención para neonatos rechazados en instalaciones de conservación animal.