Viajar al espacio es una experiencia reservada para muy pocas personas en el mundo y, en el caso de México, solo tres han alcanzado ese objetivo tras años de preparación académica y física.
Se trata de Rodolfo Neri Vela, José Hernández y Katya Echazarreta, cuyas trayectorias reflejan distintos caminos para llegar a una misión espacial.
Preparación y exigencias para viajar al espacio
Convertirse en astronauta implica mucho más que el interés por explorar el universo. Las agencias como la NASA requieren perfiles con formación en áreas como ingeniería, ciencias o matemáticas, además de una preparación constante.
El entrenamiento incluye simulaciones de vuelo, ejercicios de supervivencia en distintos entornos y el aprendizaje de sistemas que se utilizan en las misiones. A esto se suman pruebas médicas rigurosas y la necesidad de mantener una condición física adecuada.
También es clave la capacidad de trabajar en equipo y tomar decisiones bajo presión. Las misiones suelen desarrollarse en espacios reducidos y aislados, por lo que el manejo del estrés y la comunicación con otros tripulantes resultan fundamentales.
Tres trayectorias distintas hacia el espacio
El primero en lograrlo fue Rodolfo Neri Vela, quien viajó al espacio en 1985 como parte de una misión de la NASA. Con formación en ingeniería y una carrera académica sólida, se convirtió en el primer mexicano en el espacio.
Años después, José Hernández consiguió integrarse a la NASA tras varios intentos. Su historia, marcada por su origen como hijo de migrantes mexicanos y su paso por el campo en Estados Unidos, lo llevó a cumplir su objetivo en 2007. Su trayectoria fue retomada en la película A Million Miles Away, presentada en el Festival Internacional de Cine sobre Migración 2024, impulsado por la Organización Internacional para las Migraciones.
En 2022, Katya Echazarreta se convirtió en la primera mujer mexicana en viajar al espacio. Lo hizo en una misión suborbital de Blue Origin, tras haber sido seleccionada entre miles de aspirantes. Ingeniera electrónica, también ha trabajado en proyectos vinculados con la NASA.
Detrás de estos casos hay un interés compartido por la exploración espacial y el desarrollo científico, un ámbito que exige preparación constante y habilidades específicas.
Las historias de estos tres mexicanos reflejan que no hay un solo camino para llegar, pero sí elementos en común como la disciplina, la formación y años de trabajo para alcanzar una experiencia que sigue siendo excepcional a nivel mundial.