La actriz Gaby Spanic afirmó que Carmen Salinas le hizo daño durante el episodio del presunto envenenamiento que denunció años atrás contra una ex empleada. Durante un encuentro con medios, Spanic insistió en que el caso provocó afectaciones en su vida personal, profesional y en la salud de su familia.
Spanic reveló que su equipo legal intenta reabrir el caso porque el expediente fue quemado: “Desapareció mi caso, lo quemaron, lo quemaron en el 2013”, declaró. La actriz subrayó que la denuncia se dirigía contra su asistente María Celeste Fernández, quien fue absuelta en aquel proceso.
Las consecuencias, según detalló, aún persisten: “Eso que dijeron en aquella época que era mentira mía lo del envenenamiento, también me afectó mi carrera, nos afectó la salud, tuvimos secuelas”. Spanic hizo énfasis en que sus abogados buscan que el caso sea revisado por las autoridades, afirmando: “Que se haga justicia, que se haga justicia, ustedes no saben lo doloroso que ha sido”.
Al referirse a Carmelita Salinas en la misma entrevista, Spanic reiteró: “Esa señora me hizo mucho daño sin yo hacerle absolutamente nada. Yo a la señora siempre la respeté. Yo no sé por qué tenía tanto odio hacia mí, hacia mi familia. Yo no entiendo. Que Dios la tenga en su santa gloria”.
El presunto envenenamiento de Gaby Spanic y la absolución de la inculpada
El caso de envenenamiento de la actriz Gaby Spanic ocurrió en 2010, mientras residía en México y trabajaba en la telenovela “Soy tu dueña”.
Spanic, su madre, su hijo pequeño y la niñera comenzaron a experimentar síntomas como vértigo, vómito, escalofríos, dolores de cabeza, debilidad y dolores abdominales. Estos problemas persistieron durante varios meses.
Las sospechas recayeron en la asistente personal de Spanic, Marcia Celeste Fernández Babio, una joven argentina de 24 años, quien era la única en la casa que no presentaba síntomas.
Tras realizarse análisis médicos, se detectó la presencia de sulfuro de amonio en la sangre de la actriz y su familia. Esto llevó a Gaby Spanic a presentar una denuncia ante las autoridades mexicanas.
En la investigación se encontraron ampollas con sulfuro de amonio en la habitación y el bolso de la asistente. Marcia Celeste Fernández Babio fue detenida y permaneció dos años en el penal para mujeres de Santa Martha Acatitla, mientras se desarrollaba el proceso judicial.
Finalmente, en noviembre de 2012, la asistente fue absuelta de los cargos, ya que el tribunal consideró que no existían pruebas suficientes para demostrar el envenenamiento ni la responsabilidad directa de Fernández Babio.
A pesar de la absolución, Spanic ha declarado públicamente que nunca recibió justicia y que tanto ella como su hijo sufren secuelas de salud atribuidas al supuesto envenenamiento, como problemas gástricos crónicos que requieren tratamiento permanente.