Ante el inicio de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, alzó la voz para condenar enérgicamente el conflicto y exigir el cese inmediato de las hostilidades. A través de su cuenta en la red social X, la mandataria capitalina se posicionó con un mensaje directo y contundente que rápidamente circuló en redes sociales.
“¡No más guerra! ¡No más muerte a civiles! ¡Ni una niña más! ¡Sí a la vida! ¡Sí a la paz! ¡Sí al futuro y al cuidado de las infancias!”, escribió Brugada Molina, en referencia a la operación denominada “Furia épica” por Washington y “León Rugiente” por Tel Aviv, que en sus primeras horas ya reportaba explosiones en Teherán, Qom, Isfahán, Shiraz y otras ciudades iraníes.
El dolor que motivó el llamado: niñas asesinadas en una escuela
El pronunciamiento de Brugada Molina adquiere especial resonancia frente a uno de los episodios más devastadores del conflicto: el impacto de un cohete en una escuela primaria en la ciudad de Minab, durante el horario de clases, que dejó al menos 115 personas muertas según la agencia estatal iraní IRNA, entre ellas decenas de niñas.
La tragedia concentró la indignación internacional y puso en el centro del debate el costo humanitario de la ofensiva, que según la Media Luna Roja ha causado más de 200 muertos y 747 heridos, afectando 20 de las 31 provincias de Irán.
La jefa de Gobierno capitalina subrayó con particular énfasis la necesidad de proteger a la infancia como una prioridad que está por encima de cualquier disputa geopolítica o estrategia militar.
El diálogo se interrumpió antes del estallido del conflicto
La crisis estalló pese a que las negociaciones indirectas mediadas por Omán aún estaban en curso. El propio canciller omaní, Badr bin Hamad Al Busaidi, había declarado apenas el 27 de febrero que un acuerdo estaba “al alcance”. Horas después, y sin que el proceso diplomático hubiera concluido, comenzaron los bombardeos.
Una condena que se suma a voces globales
El posicionamiento de Brugada Molina se alinea con el de otros gobiernos y organismos que han rechazado la intervención armada, entre ellos China, Brasil, Noruega y el secretario general de la ONU, António Guterres, quien condenó las acciones militares de todas las partes involucradas. En América Latina, Chile también condenó la escalada de violencia.
Con su mensaje, Clara Brugada Molina reafirma una postura de México —históricamente comprometida con la solución pacífica de controversias— y coloca a la Ciudad de México como un espacio de defensa de los derechos humanos, la paz y, sobre todo, el bienestar de las infancias en el mundo.