La delegación de diplomáticos mexicanos asistió como Estado Observador a la primera sesión de la Junta de Paz para Gaza, convocada en Washington a instancias del presidente estadounidense Donald Trump.
Esta participación, anunciada por Héctor Vasconcelos en sus redes sociales, representante permanente de México ante la ONU, se llevó a cabo por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller Juan Ramón de la Fuente, en compañía del embajador en Estados Unidos, Esteban Moctezuma.
Según Vasconcelos, México optó exclusivamente por este papel de observador, sin compromisos vinculantes ni adhesión como miembro pleno al nuevo órgano internacional.
Senadores respaldan la presencia de México en la Junta de Paz
El Senado mexicano, encabezado por el grupo parlamentario de Morena, expresó su apoyo a la decisión presidencial de no unirse a la Junta de Paz. En sesión el pasado 19 de febrero, el senador Alejandro Murat, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, recalcó que la política exterior mexicana se fundamenta en la solución de dos Estados para Israel y Palestina.
Murat insistió en que cualquier iniciativa internacional que aspire a la paz debe asegurar la inclusión de todas las partes y operar bajo los principios del derecho internacional. Señaló que la modalidad de Estado Observador permite a México acompañar procesos, aportar perspectiva diplomática y respaldar los esfuerzos multilaterales, sin incurrir en obligaciones ni intervenir en decisiones fuera del marco constitucional.
Sheinbaum rechaza ser parte de la Junta de Paz sobre Palestina e Israel
La presidenta Claudia Sheinbaum comunicó que México rechazó la invitación de Estados Unidos a participar como miembro pleno en la Junta de Paz.
Precisó que la organización no incluyó a Palestina como parte del foro, lo que resultó determinante para la negativa, ya que México reconoce a Palestina como Estado soberano.
Ante la negativa, el gobierno de Trump propuso a México la opción de Estado Observador, función que fue asignada finalmente al embajador Héctor Vasconcelos.
Alcance de la Junta de Paz impulsada por Trump
La sesión inaugural de la Junta de Paz se realizó el pasado 19 de febrero en Washington, según reportó la agencia EFE. A la cita asistieron representantes de al menos 35 países, y la reunión fue presentada como un intento de consolidar la paz en Gaza y extender el modelo a otros conflictos internacionales.
Durante la apertura, Donald Trump anunció que Estados Unidos aportará 10 mil millones de dólares al programa, mientras que naciones de Medio Oriente y Asia Central —como Kazajistán, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Baréin, Catar, Arabia Saudí, Uzbekistán y Kuwait— comprometieron colectivamente más de 7 mil millones de dólares.
Además, el presidente Trump detalló que cinco países miembros garantizarán personal para integrar una Fuerza Internacional de Estabilización destinada a Gaza, cuyo contingente podría llegar a 20 mil efectivos, según adelantó el comandante estadounidense Jasper Jeffers. Esta fuerza cooperaría con cerca de 12 mil policías palestinos en la región de Rafah, limítrofe con Egipto.
Aunque el plan central derivó del acuerdo entre Israel y Hamás firmado en Egipto en octubre anterior, grandes potencias y varios países europeos optaron por roles de invitados o de observadores, mostrando cautela ante la posible competencia con la ONU.