Martí Batres supervisa el avance del programa La Clínica es Nuestra 2026 en unidades médicas del ISSSTE en el estado de Guerrero, donde comunidades locales discuten y deciden el destino de una inversión de 375 millones de pesos orientada al mejoramiento de 650 clínicas y hospitales.
El mecanismo, implementado por primera vez en 2025 y enmarcado en el llamado Segundo Piso de la Cuarta Transformación bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum Pardo, busca involucrar a los derechohabientes tanto en la identificación de necesidades prioritarias como en la administración directa de los recursos.
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Durante la última jornada, Batres realizó visitas sin previo aviso en la Unidad de Medicina Familiar (UMF) Coyuca de Benítez, la UMF Atoyac de Álvarez y la Clínica de Medicina Familiar con Especialidades y Quirófano (CMFEQ) Técpan de Galeana.
En estos puntos, usuarios y personal médico eligieron o ratificaron a los miembros de los Comités de Salud para el Bienestar (COSABI), responsables de vigilar el uso transparente de los fondos, y trabajaron en el diseño colectivo de los proyectos de mejora en función de las demandas locales.
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Desde su lanzamiento, La Clínica es Nuestra permitió en 2025 la realización de 2.839 obras en 562 unidades médicas, con acciones como la construcción de rampas, bardas perimetrales y techumbres, mejoras de baños y la adquisición de 3.559 equipos médicos de diversas especialidades. Batres expresó en asambleas:
“La gente sabe mejor que nadie qué le hace falta a la clínica. Por eso este programa convoca a quienes usan el servicio para decidir su destino.”
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El director general del ISSSTE inició su recorrido en la UMF Coyuca de Benítez, donde la comunidad aprobó instalar un servicio de laboratorio y adquirir un equipo de red fría para la conservación de vacunas, proyectos para los que se asignó un presupuesto local de 555 mil pesos.
En la UMF Atoyac de Álvarez, Batres estuvo presente en la asamblea y señaló que el mismo monto se utilizará según las prioridades acordadas por los participantes, aclarando que su llegada no fue anunciada para observar un proceso genuino y espontáneo.
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Participación comunitaria y transparencia en el uso de fondos
En la CMFEQ Técpan de Galeana, el intercambio entre usuarios y el titular del ISSSTE versó sobre el destino de un presupuesto de 1 millón 100 mil pesos, destinado a la construcción de un pozo de agua, una rampa para el área de urgencias y la compra de mobiliario para dignificar los espacios del centro médico.
Las asambleas, organizadas en coordinación con la Secretaría de Bienestar, consideran la verificación de quórum, la exposición de las necesidades específicas de cada recinto y el registro formal de planes de trabajo y actas de designación de los integrantes del COSABI.
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A lo largo de estas actividades, servidores públicos de ambas dependencias colaboran con las comunidades en cada etapa, velando por el cumplimiento de acuerdos y la adecuada aplicación de los fondos.
La plataforma del programa exige que las prioridades sean propuestas por las personas beneficiarias, quienes determinan si el gasto se dirigirá a infraestructura, equipamiento o servicios, según los requerimientos específicos de cada unidad médica.
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