Primavera, verano, otoño o invierno, actualmente no importa qué estación del año sea, ante el reciente cambio climático que hace que una tarde de sol abrazador se convierta en un abrir y cerrar de ojos en una tormenta.
El buscar el clima se ha convertido en un hábito entre muchas personas para saber qué ropa ponerse, qué calzado elegir, planear un viaje o decidir si cargar o no con un paraguas. A continuación presentamos el estado del tiempo en Acapulco de Juárez para este lunes 23 de febrero.
En Acapulco de Juárez se prevé una temperatura máxima de 30 grados centígrados y una mínima de 22 grados centígrados.
En cuanto a la lluvia, la probabilidad de precipitaciones para esta ciudad será del 2% durante el día y del 4% a lo largo de la noche.
En el mismo sentido, la nubosidad será del 12% en el transcurso del día y del 23% en el curso de la noche. Mientras que las ráfagas de viento alcanzarán los 33 kilómetros por hora en el día y los 28 kilómetros por hora en la noche.
Cuidado con el sol, se espera que los rayos UV alcancen un nivel de hasta 8.
El clima en el puerto más famoso de México
Acapulco de Juárez, uno de los destinos turísticos de México localizado en Guerrero, tiene un clima tropical húmedo beneficiado por las aguas del océano Pacífico, las más cálidas en el mundo.
En promedio anual, el termómetro llega a marcar 26 grados, aunque las temperaturas máximas incluso ascienden hasta 36 grados con percepción térmica de 41 grados.
En contraste, las temperaturas más bajas rondan entre los 23 grados, aunque raras veces han llegado a disminuir hasta los 16 grados por masas de aire provenientes del Ártico, como pasó en febrero de 2021.
Entre los meses de mayo a noviembre las tormentas tropicales y los huracanes pueden representar una amenaza para la población; de ellos, agosto y septiembre son los meses en donde hay más días de precipitación.
Qué debo hacer para asegurar mi patrimonio debido a los fenómenos meteorológicos extremos
La falta de preparación ante fenómenos hidrometeorológicos representa un costo diario superior a los 25 millones de pesos para las empresas mexicanas, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). Entre 2012 y 2024, se pagaron en promedio 7,591 millones de pesos anuales por siniestros relacionados con tormentas, lluvias intensas e inundaciones, un incremento del 91% respecto al periodo 2001–2012.
Este panorama refleja la creciente vulnerabilidad operativa y financiera de las compañías, especialmente durante la temporada de huracanes, que se extiende hasta el 30 de noviembre, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El pronóstico para 2025 indica una alta actividad ciclónica, con la posible formación de entre 8 y 9 tormentas tropicales, 4 o 5 huracanes de categoría 1 o 2 y hasta 6 huracanes intensos, de categoría 3 o superior.
Ante este escenario, Eduardo Gutiérrez, Socio Director en Eikos, consultora especializada en seguros y administración de riesgos, recomienda reforzar tres pilares fundamentales: seguros adecuados, protocolos internos robustos y alianzas estratégicas predefinidas.
En cuanto a cobertura, Gutiérrez advierte que disponer de una póliza no garantiza protección suficiente; “Una póliza integral frente a fenómenos hidrometeorológicos debe contemplar al menos los siguientes elementos: cobertura por huracanes, tormentas, granizo, deslaves e inundaciones; protección frente a interrupción de actividades o pérdida de ingresos; daños a bienes en tránsito o en uso fuera de planta; gastos adicionales por reubicación temporal; remoción de escombros y limpieza; procesos preferenciales de atención de siniestros”, detalla el especialista.
Además, recomienda revisar periódicamente los valores asegurados y mantener actualizadas las ubicaciones de los activos.
Un Plan de Respuesta ante Tormentas (ERP) debe contemplar cinco etapas:
Planeación anual.
Preparación inicial y final.
Respuesta durante el evento.
Recuperación posterior, incluyendo simulacros.
Actualización constante de procedimientos.
Más allá de los seguros, los protocolos internos juegan un papel clave en la gestión de riesgos. Alicia Martínez, Subdirectora de Daños, Autos y Fianzas de Eikos, señala que “es de gran relevancia que los protocolos incluyan canales de comunicación seguros, asignación de responsables por área y mecanismos para documentar daños con el fin de facilitar la gestión con aseguradoras y reducir el impacto en la continuidad del negocio”.