La reciente designación de Nadia López García como directora general de Materiales Educativos en la Secretaría de Educación Pública (SEP) trajo consigo el escrutinio sobre su entorno personal, especialmente hacia su esposo, Edgar Adrián Meza Mendoza, conocido como el “juez del bienestar”. Su perfil público y sus actividades fuera del ámbito judicial han generado debate en sectores políticos, jurídicos y en redes sociales.
Participación política y cuestionamientos sobre imparcialidad
Meza Mendoza, juez sexto de Distrito en Materia de Trabajo en la Ciudad de México, ha mantenido una presencia activa en redes sociales y espacios públicos, donde expresa abiertamente afinidad con el denominado “gobierno de la transformación”.
Esta postura, poco habitual para un integrante del Poder Judicial, ha sido objeto de análisis por la exigencia legal de independencia e imparcialidad que rige a magistrados y jueces en México.
Uno de los episodios más recientes que concentró la atención fue su participación en el mitin encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum en el Zócalo capitalino, conmemorando el primer año de su administración.
Durante el acto, Meza Mendoza portó una camiseta con la leyenda “Juez del Bienestar” y una imagen alusiva a la presidenta, lo que detonó cuestionamientos sobre la participación de funcionarios judiciales en actos políticos. Tradicionalmente, la normativa mexicana prohíbe este tipo de intervenciones para preservar la división de poderes y la neutralidad de la judicatura.
Activismo digital y mensajes de solidaridad
En otra ocasión, el juez difundió en sus redes sociales una visita a la Embajada de Cuba en México, donde entregó víveres y compartió un mensaje de solidaridad entre ambos países. En la publicación, lucía una camiseta del cantante Víctor Jara y escribió: “La solidaridad es la ternura de los pueblos. Es un honor estar con Cuba hoy”. Este tipo de manifestaciones ha avivado el debate en torno a la exposición pública de funcionarios judiciales y la frontera entre la vida personal y los límites institucionales.
Convocatoria polémica para plaza de chofer
La actividad digital de Meza Mendoza también incluyó una convocatoria, difundida en octubre del año pasado, para cubrir una plaza de “chofer” en su tribunal. El anuncio indicaba que no era requisito saber conducir ni contar con licencia, pero sí haber concluido la licenciatura en Derecho.
El puesto contemplaba tareas de apoyo jurisdiccional y de trámite en la mesa del tribunal, con el objetivo de fortalecer la reforma judicial. Esta publicación suscitó comentarios sobre las condiciones y perfiles en el acceso a puestos dentro del Poder Judicial.
Trayectoria profesional y formación
El perfil profesional de Edgar Adrián Meza Mendoza se construyó a partir de su formación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde obtuvo la licenciatura en Derecho. Se identifica como abogado nahua originario de Oaxaca y especialista en derecho laboral y agrario.
En su historial aparecen cargos como secretario instructor en tribunales laborales federales en la Ciudad de México y Oaxaca, oficial judicial en el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos, subdirector de Gobierno y Procesos Laborales en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), así como coordinador y asesor en el Tribunal Superior Agrario.
En la última elección interna del Poder Judicial, Meza Mendoza compitió y fue electo juez de distrito en Materia Laboral. En su currículum, disponible en la plataforma de candidaturas del Instituto Nacional Electoral (INE), destaca su conocimiento de náhuatl y maya, así como su declaración de principios orientada a “servir con amor”.
Debate sobre los límites de la función judicial
La visibilidad pública y digital de Meza Mendoza ha planteado interrogantes sobre los límites de la participación política y activista de los jueces en México. El debate se mantiene abierto en torno a la necesidad de garantizar imparcialidad y confianza en el sistema judicial, mientras la SEP inicia una nueva etapa bajo la dirección de López García.