Los hábitos cotidianos pueden marcar una diferencia importante en el bienestar respiratorio.
Según la neumóloga Dra. Marisela Urbina, tomar suficiente agua diariamente es vital para mantener los pulmones y las vías respiratorias saludables.
Aunque la hidratación suele asociarse al cuidado de los riñones o la piel, la salud pulmonar también depende de la cantidad de líquidos que se consumen.
La recomendación de iniciar el día con un vaso de agua adquiere especial relevancia para quienes desean mejorar su respiración y reducir molestias relacionadas con la acumulación de flemas. De acuerdo con la especialista, el simple acto de hidratarse puede influir directamente en la capacidad del cuerpo para protegerse frente a infecciones y mantener los pulmones en óptimas condiciones.
Beneficios concretos de la hidratación para los pulmones
De acuerdo con la infografía presentada por la Dra. Marisela Urbina, existen cuatro beneficios principales al mantener una hidratación adecuada:
- Humectación de las vías respiratorias: Beber agua contribuye a que los conductos respiratorios se mantengan húmedos, lo que favorece el funcionamiento de los pulmones y disminuye el riesgo de sequedad, factor que puede dificultar la respiración.
- Facilita la expulsión de flemas: El agua permite que las secreciones sean más fluidas, facilitando su eliminación y colaborando en la limpieza de las vías respiratorias. Esto reduce el riesgo de infecciones respiratorias.
- Previene la irritación en la garganta: Una mucosa hidratada disminuye la probabilidad de molestias, dolor y tos derivados de la sequedad, según explicó la neumóloga en entrevista con Infobae.
- Mejora la oxigenación del cuerpo: Un cuerpo bien hidratado favorece el proceso de oxigenación porque facilita el intercambio de gases a nivel pulmonar, optimizando el transporte de oxígeno hacia los tejidos.
Estos beneficios impactan en la calidad de vida, especialmente en poblaciones vulnerables o personas con antecedentes de enfermedades respiratorias.
Cantidad de agua recomendada para mantener los pulmones saludables
El dato sobre cuántos vasos de agua al día se aconseja tomar surge tras analizar diversas fuentes médicas y recomendaciones de expertos. Según esta información, la sugerencia general para adultos es consumir entre seis y ocho vasos de agua al día. Esta cantidad puede variar dependiendo de factores como la edad, el clima, el nivel de actividad física y las condiciones de salud individuales.
El objetivo es mantener la orina de color claro, señal de hidratación adecuada, y asegurar que las mucosas respiratorias reciban suficiente humedad para cumplir sus funciones protectoras. La recomendación aplica tanto para adultos sanos como para quienes presentan enfermedades respiratorias o predisposición a infecciones pulmonares.
¿Por qué es importante la hidratación para evitar flemas?
El agua tiene un papel esencial en la dilución de las secreciones respiratorias. Cuando el cuerpo no recibe suficiente líquido, las flemas pueden volverse espesas y difíciles de eliminar, lo que favorece la acumulación y el riesgo de infecciones. Mantenerse hidratado facilita la expulsión de flemas y ayuda a limpiar las vías respiratorias.
El proceso de humectación de las vías aéreas previene la irritación constante que puede derivar en tos crónica. Además, el agua colabora en el intercambio de oxígeno, un proceso fundamental para el buen funcionamiento de todos los órganos y sistemas.
Recomendaciones adicionales de especialistas
La Dra. Marisela Urbina hace hincapié en la adopción de hábitos sencillos como beber agua durante todo el día, preferentemente a temperatura ambiente. Se recomienda evitar el consumo excesivo de bebidas azucaradas o con cafeína, ya que pueden provocar deshidratación. Para quienes presentan enfermedades pulmonares crónicas, la supervisión médica resulta indispensable para ajustar la cantidad de líquidos adecuada a cada caso.
Entre las sugerencias prácticas para mantener la salud pulmonar destacan:
- Comenzar el día con un vaso de agua.
- Distribuir el consumo de agua en varias tomas durante la jornada.
- Prestar atención a la sensación de sed, ya que puede indicar un inicio de deshidratación.
- Consultar a un profesional de la salud ante síntomas persistentes de sequedad, tos o dificultad respiratoria.
La hidratación cotidiana representa una medida preventiva eficiente y accesible para cuidar los pulmones y mejorar la calidad de vida.