El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó este 31 de enero de 2026 que la relación comercial entre México y Estados Unidos mantiene su solidez pese a las presiones arancelarias recientes, y descartó riesgos inmediatos en las negociaciones sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante la plenaria del grupo parlamentario de Morena, Ebrard expuso que México ha consolidado su posición como principal exportador hacia Estados Unidos y que el tratado comercial continúa vigente, con el país pagando el arancel efectivo más bajo entre los principales socios comerciales estadounidenses.
México, principal exportador y aranceles mínimos
Según Ebrard, México enfrenta un entorno internacional marcado por el proteccionismo y el nacionalismo económico, pero ha logrado mantener condiciones favorables en el comercio bilateral.
Recordó que hace un año, el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la intención de imponer un arancel del 25% a las exportaciones mexicanas. Frente a ese escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum adoptó una estrategia de “cabeza fría y firmeza”, que permitió sostener el diálogo y evitar la imposición de aranceles generalizados.
El exsecretario apuntó que México paga actualmente un arancel efectivo de 4.18%, mientras que China soporta un 30.98%, Brasil un 17.6% y Japón un 13-89%. El 85% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos no enfrenta aranceles.
Destacó que este logro se alcanzó sin comprometer la red de acuerdos comerciales existentes, que incluye la Alianza del Pacífico, la Unión Europea y el CPTPP.
Crecimiento económico y reducción de la pobreza
Ebrard subrayó que México ha experimentado una recuperación salarial significativa y que el país ocupa el tercer lugar con los salarios más altos en América Latina, solo detrás de Uruguay y Chile. Mencionó que 13 millones de mexicanos han salido de la pobreza y que México lideró el crecimiento de la clase media en la región, según datos del Banco Mundial.
Destacó que la política económica de los últimos siete años permitió mantener el tratado vigente, conservar la posición de exportador número uno hacia Estados Unidos y pagar el arancel más bajo, mientras se redujo la pobreza y se incrementó el salario promedio. “Somos el segundo país con menor desempleo, solo después de Japón”, añadió.
Entre los datos resaltados por el excanciller:
- México ocupa el lugar 17 en complejidad económica global, de acuerdo con la Universidad de Harvard.
- El país exportó más de lo que importó en 2025, registrando un superávit comercial.
- La inversión extranjera directa alcanzó casi 41 mil millones de dólares en 2025, con el 37% en manufacturas y el 25% en servicios financieros y de seguros.
Prioridades para 2026: innovación, digitalización y protección industrial
Al delinear los desafíos del año, Ebrard anunció que la administración buscará ampliar la infraestructura de acuerdos comerciales hacia el Medio Oriente y otros mercados. Señaló la importancia de digitalizar a las micro, pequeñas y medianas empresas, ya que el 62% opera solo en efectivo, lo que limita su acceso a servicios financieros y comerciales digitales. También mencionó la necesidad de aumentar la capacidad de innovación nacional mediante reformas al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
Destacó el inicio de la producción de semiconductores en Querétaro y la consolidación de empresas innovadoras en biotecnología y otras áreas estratégicas. “Vamos a cambiar muchas cosas del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para reducir los tiempos de resolución de patentes y fomentar la innovación”, indicó.
Respecto a la inversión, Ebrard informó que la cartera actual suma 367.874 millones de dólares en proyectos confirmados para el sexenio, con 63 mil millones de dólares ya invertidos y la expectativa de generar más de 238 mil empleos. Subrayó que la protección de sectores como la industria automotriz, siderúrgica, textil y petroquímica permitirá resguardar alrededor de 350 mil empleos.
Entre los retos identificados por el excanciller para este año, figuran:
- Finalizar el proceso de revisión del T-MEC y reducir la incertidumbre en torno al tratado.
- Incrementar la inversión en estados que no recibieron anuncios de proyectos en 2025.
- Impulsar la digitalización y la innovación en el sector empresarial nacional.
Ebrard concluyó que no existen riesgos inmediatos para la continuidad del tratado comercial y que se presentarán próximamente los resultados de la consulta realizada con los sectores productivos y los gobiernos estatales. El objetivo, afirmó, es perfeccionar el acuerdo y fortalecer la base de crecimiento económico, empleo y reducción de la pobreza.