El descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el pasado 28 de diciembre en Nizanda, Oaxaca, fue un hecho previsible derivado de fallas técnicas, deficiente planeación y decisiones estructurales incompletas, advirtieron especialistas de la Universidad Iberoamericana.
Así lo señalaron durante el análisis “El tren interoceánico: radiografía de una falla y responsabilidad ética”, encabezado por el Dr. Manuel del Moral Dávila y el Mtro. Agustín Ortega García.
De acuerdo con los académicos, el proyecto del Corredor Interoceánico fue concebido con una vocación logística y comercial de gran escala, pero se ejecutó sobre una infraestructura ferroviaria heredada que no fue rediseñada integralmente para soportar trenes de carga pesada y de pasajeros de forma simultánea.
Esta incompatibilidad técnica, afirmaron, incrementó los riesgos operativos desde el inicio.
Los especialistas subrayaron que la planeación se centró en cumplir tiempos y objetivos políticos, dejando en segundo plano los estudios técnicos necesarios para garantizar la seguridad ferroviaria, especialmente en tramos de alta complejidad geográfica.
Qué dicen los especialistas sobre el Tren Interoceánico
Durante su exposición, los expertos de la Ibero detallaron cinco ejes fundamentales para entender el accidente:
- El origen del Corredor Interoceánico y su función como proyecto estratégico de transporte de mercancías.
- El trazo ferroviario y su interacción con el territorio, marcado por pendientes y curvas pronunciadas.
- La infraestructura heredada y una rehabilitación parcial de las vías.
- La operación ferroviaria y los mecanismos de control de riesgo.
- La toma de decisiones técnicas y su impacto social desde una perspectiva ética.
Uno de los puntos más críticos fue el uso de locomotoras con más de 30 años de antigüedad, fabricadas originalmente para operar en Canadá.
Según los especialistas, estas unidades no cumplen con los estándares actuales de seguridad ni fueron diseñadas para operar en vías compartidas entre carga y pasajeros, lo que representa un riesgo estructural.
Cómo ocurrió el descarrilamiento en Oaxaca
El accidente se registró cuando el tren tomó una curva en las inmediaciones del poblado de Nizanda, Oaxaca.
La unidad transportaba a más de 240 pasajeros y tripulantes. El saldo fue de al menos 13 personas fallecidas y más de 100 lesionadas, varias de ellas hospitalizadas en centros del IMSS y del IMSS-Bienestar en distintos municipios del Istmo.
Autoridades federales confirmaron que el tramo donde ocurrió el descarrilamiento ya había sido identificado desde 2019 como una zona de alta complejidad técnica.
Auditorías oficiales señalaron que el área presentaba pendientes elevadas, curvaturas pronunciadas y una alineación afectada por las condiciones del terreno.
La Secretaría de Marina, encargada de la supervisión del proyecto, informó que el descarrilamiento ocurrió en un tramo rehabilitado de la Línea Z, lo que abrió cuestionamientos sobre la calidad de los trabajos realizados.
Investigaciones en curso y responsabilidades bajo la lupa
La Fiscalía General de la República inició una investigación para deslindar responsabilidades. Como parte del proceso, fue detenido el maquinista principal del tren, Felipe N, quien podría ser imputado por homicidio doloso y lesiones culposas.
No obstante, expertos y analistas han advertido que responsabilizar únicamente al operador invisibiliza los problemas estructurales del proyecto.
Auditorías de la Auditoría Superior de la Federación documentaron deficiente planeación, contratos otorgados sin estudios concluidos, inconsistencias en el uso de recursos públicos y falta de transparencia en la ejecución de la obra ferroviaria.
Desde la Universidad Iberoamericana, los especialistas insistieron en que el accidente debe analizarse más allá de las responsabilidades individuales. Señalaron que las decisiones técnicas tienen consecuencias sociales y humanas, y que la ética debe ser un eje central en proyectos de infraestructura de gran escala.
“El modelo ético siempre paga”, concluyeron, al advertir que ignorar la planeación y la seguridad termina cobrando vidas.