El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ofreció una recompensa de 10 millones de dólares para capturar a Iván Archivaldo Guzmán Salazar, considerado como líder de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
A través de su cuenta de X, la Patrulla Fronteriza indicó que tanto Iván Archivaldo como sus hermanos, Jesús Alfredo, Ovidio y Joaquín, estos últimos detenidos en Estados Unidos, “heredaron las redes de narcotráfico de su infame padre, Joaquín El Chapo Guzmán Loera”.
“Guzmán Salazar se encuentra prófugo y debe ser considerado armado y peligroso”, se lee en la publicación en donde se ofrecen los 10 millones de dólares por su captura.
ICE ya había emitido un boletín de recompensa para dar con el paradero del hijo de Joaquín El Chapo Guzmán.
El 16 de agosto del año pasado, en la página oficial de “Los más buscados”, el ICE incluyó la fotografía y descripción física de Guzmán Salazar, además del número de contacto de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), al que ciudadanos pueden llamar de forma anónima si cuentan con datos sobre su paradero.
“Él y sus hermanos se apoderaron de la facción de El Chapo del Cártel de Sinaloa, y a pesar de su mirada ardiente, este matón debe considerarse armado y peligroso”, se lee en la descripción.
La captura de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024 desencadenó un proceso de fragmentación e incertidumbre en el seno del Cártel de Sinaloa, debilitando gravemente a la facción conocida como “Los Chapitos” y alterando el equilibrio de poder en el crimen organizado en México.
Según reportes periodísticos, la organización enfrenta hoy el reto de sostener sus posiciones bajo el asedio de fuerzas rivales y la presión de las autoridades, mientras dos de los cuatro herederos del legado de Joaquín “El Chapo” Guzmán permanecen en cárceles de Estados Unidos y los otros dos buscan mantener a flote una estructura cada vez más vulnerable.
Las consecuencias de ese reacomodo no se limitaron a la sucesión en la cúpula del cártel. En el arranque de este 2026, el escenario presenta una organización con menor capacidad de respuesta y en permanente riesgo de perder influencia ante la ofensiva encabezada por la facción llamada “La Mayiza”, liderada por Ismael Zambada Siqueiros, “El Mayito Flaco”, hijo de “El Mayo”.
En este contexto, la pérdida de operadores claves ha golpeado la capacidad operativa de “Los Chapitos”. Uno de los hechos más significativos fue el asesinato de Oscar Noé Medina González, conocido como “El Panu”, la noche del 21 de diciembre de 2025 en un restaurante de la Zona Rosa de la CDMX.
“El Panu”, quien era considerado pieza fundamental en la estructura de la facción, figuraba entre los objetivos prioritarios de la DEA, que ofrecía una recompensa de hasta 4 millones de dólares por información que facilitara su captura.
A pesar de estas pérdidas, “Los Chapitos” conservarían el control de varias plazas estratégicas. El liderazgo, compuesto ahora únicamente por Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, enfrenta el desafío de mantener la cohesión de la estructura criminal, evitar la fragmentación y defender sus principales fuentes de ingreso ante la embestida rival.
En paralelo, Ovidio Guzmán López, “El Ratón”, y Joaquín Guzmán López, “El Güero”, permanecen bajo custodia en Estados Unidos. Ovidio se declaró culpable en julio de 2025 ante la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois y reconoció cargos de tráfico de drogas, delitos violentos, homicidios y secuestros. Como parte de un acuerdo, aceptó pagar 80 millones de dólares como reparación de daños y comenzó a colaborar con las autoridades, proporcionando información y testificando contra otros miembros del cártel, lo que podría influir en su sentencia. El tribunal dará a conocer el fallo definitivo el 10 de julio de este año.
Por su parte, Joaquín Guzmán López se declaró culpable el 30 de noviembre de 2025, también en Chicago, por tráfico de drogas, asociación delictuosa y lavado de dinero. Admitió su participación en la importación y distribución de cocaína, metanfetamina y marihuana en Estados Unidos, así como en la gestión operativa y financiera del cártel. Al igual que Ovidio, está colaborando con las autoridades estadounidenses para que su condena sea atenuada; la audiencia de sentencia está programada para el 1 de junio de 2026.
En 2026, la supervivencia de “Los Chapitos” depende, en gran medida, de la pericia de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo para evitar más capturas y conservar territorios vitales, mientras la organización atraviesa una etapa marcada por divisiones internas y la amenaza constante de perder el control sobre el Cártel de Sinaloa.