En muchos hogares, la sal ha dejado de ser solo un ingrediente culinario para convertirse en un recurso clave en los métodos de limpieza.
El método de trapear con sal responde a la preferencia por alternativas naturales y económicas, y mantiene vigentes prácticas que buscan la higiene.
La técnica de limpieza con sal consiste en preparar una mezcla de agua caliente, sal gruesa y vinagre blanco.
Este procedimiento es apreciado por su capacidad para limpiar y desinfectar pisos, y se presenta como una opción habitual frente a los productos químicos, favoreciendo un hogar limpio naturalmente.
Cómo trapear con sal para mantener el hogar limpio
- Barre o aspira el piso para eliminar polvo y suciedad suelta.
- Llena un balde con agua tibia.
- Agrega una o dos cucharadas de sal al agua y mezcla bien hasta disolverla
- Sumerge el trapeador en la solución salina y escúrrelo para evitar exceso de agua
- Pasa el trapeador sobre el piso, cubriendo toda la superficie
- Enjuaga el trapeador regularmente en el balde para retirar suciedad
- Si el agua se ensucia mucho, cámbiala y agrega sal de nuevo
- Deja secar el piso al aire
- Limpia y seca el trapeador después de usarlo
Cómo hacer la mezcla para trapear con sal
Para llevar a cabo este proceso se recomienda emplear un litro de agua caliente, media taza de sal gruesa o sal del mar y media taza de vinagre blanco.
Si se desea, es posible añadir media taza de bicarbonato de sodio para potenciar el efecto desinfectante o aplicar la mezcla en otras superficies del hogar.
Debe verter el agua caliente en un balde, incorporar la sal y el vinagre blanco, y mezclar hasta disolver totalmente la sal.
Si añade bicarbonato de sodio, hágalo en este paso. Posteriormente, introduzca la escoba o el trapeador limpio en la solución y pase por todo el piso como de costumbre.
Para mejores resultados, es recomendable enjuagar el piso con agua limpia después de la limpieza, especialmente si es de cerámica o piedra, para evitar residuos. Este método puede repetirse semanalmente.
¿Por qué la sal ayuda a la limpieza?
Entre los beneficios de la sal en limpieza, destaca su capacidad para desinfectar superficies, quitar manchas difíciles y neutralizar malos olores.
Al emplear la combinación de sal, vinagre y, si corresponde, bicarbonato de sodio, también puede usarse para destapar desagües sin recurrir a productos agresivos.
Además, este sistema ayuda a prolongar la vida útil de la escoba y el trapeador, al eliminar la suciedad incrustada y los gérmenes en las cerdas.
La sal es conocida tanto por potenciar sabores en la cocina como por sus propiedades abrasivas y desinfectantes.
En la limpieza del hogar, juega un papel central al ofrecer una alternativa natural y efectiva para eliminar manchas y olores.
Usos de la sal en la limpieza
La versatilidad de la sal se refleja en su aplicación a otros ámbitos del hogar:
- limpia manchas de café o té en tazas
- ayuda a blanquear ropa
- elimina la grasa en ollas y sartenes
- Mantiene libre de olores el refrigerador y las superficies de cocina
- Desinfecta juguetes infantiles
- Absorbe humedad en alfombras y desodoriza zapatos al dejar bolsitas de sal en su interior por la noche.
Asimismo, la combinación de sal, bicarbonato y vinagre resulta eficaz para desatascar desagües o mantener limpio el inodoro sin recurrir a químicos.
La sal gruesa o del mar, libre de aditivos y colorantes, resulta especialmente adecuada para limpiar ambientes donde hay niños, mascotas o personas alérgicas.