El flan es uno de los postres más tradicionales y apreciados en la gastronomía latinoamericana, gracias a su textura suave y su sabor delicado. Con el paso del tiempo, esta receta clásica ha dado lugar a múltiples variantes, entre ellas el flan de moka, una opción que combina el dulzor del caramelo con el aroma intenso del café y el toque sutil del chocolate.
El sabor moka proviene de la mezcla de café y chocolate, una combinación que aporta profundidad y elegancia al postre sin hacerlo empalagoso. Además, el flan es una preparación accesible, ya que puede elaborarse con utensilios básicos de cocina y en poco tiempo, aunque requiere paciencia durante la cocción y el enfriado para lograr la consistencia perfecta.
Ingredientes:
- 1 taza de azúcar (para el caramelo)
- 1 lata de leche condensada
- 1 lata de leche evaporada
- 4 huevos
- 2 cucharadas de café soluble
- 1 cucharada de cocoa en polvo sin azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación:
El primer paso es preparar el caramelo. En una cacerola, se coloca la taza de azúcar a fuego medio y se deja que se derrita lentamente, sin mover, hasta que adquiera un color dorado ámbar.
Con cuidado, se vierte el caramelo caliente en el molde para flan y se mueve suavemente para cubrir el fondo y un poco de las paredes. Reserva y deja que se endurezca.
En la licuadora, se agrega la leche condensada, la leche evaporada, los huevos, el café soluble, la cocoa en polvo y la esencia de vainilla. Licúa durante unos segundos hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. Es importante no licuar en exceso para evitar que el flan quede con burbujas.
Posteriormente, se vierte la mezcla sobre el molde caramelizado. Cubre el molde con papel aluminio y colócalo dentro de una bandeja más grande para cocinarlo a baño María. Añade agua caliente a la bandeja externa hasta cubrir aproximadamente la mitad del molde del flan.
Hornea a 180 °C durante 50 a 60 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. Una vez listo, retira del horno y se deja enfriar a temperatura ambiente. Posteriormente, refrigera por al menos cuatro horas, aunque lo ideal es dejarlo reposar toda la noche.
Para desmoldar, se debe pasar un cuchillo por las orillas del molde y colocarlo boca abajo sobre un plato. El caramelo líquido cubrirá el flan y realzará su presentación.
El flan de moka puede servirse solo o acompañado de crema batida, ralladura de chocolate o algunos granos de café para decorar. Su equilibrio entre dulzor y amargor lo convierte en un postre perfecto para los amantes del café. Prepararlo en casa no solo es sencillo, sino también una excelente forma de sorprender con un toque diferente a un clásico de siempre.