El Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (CONAVE) emitió una alerta por el incremento de casos confirmados de tos ferina en México.
Hasta la semana epidemiológica 20 de 2025, se reportaron 978 casos y 51 muertes distribuidas en 17 estados.
La tasa de incidencia nacional es de 0,73 casos por cada 100.000 habitantes y la letalidad general alcanza el 5,2 %, lo que evidencia una tendencia al alza respecto a años anteriores.
Según el informe oficial del CONAVE, el número de casos confirmados de tos ferina casi ha quintuplicado el registro de 2023, cuando se notificaron 188 casos y una incidencia de 0,14 por cada 100.000 habitantes.
En 2024, el país contabilizó 550 casos confirmados, con una incidencia de 0,41. Esta baja notificación de años previos se atribuye a la reducción de la vigilancia epidemiológica durante la pandemia por COVID-19.
Qué estados tuvieron casos de tos ferina
En el desglose regional:
- Aguascalientes registra 96 casos confirmados e incidencia de 6,3 por cada 100.000 habitantes.
- Le siguen Chihuahua y Ciudad de México con 99 casos cada una.
En cuanto a letalidad, destacan:
- Jalisco (14,6%)
- Puebla (28,6%)
- San Luis Potosí (14,3%)
- Tamaulipas (20%)
- Chiapas (13,2%)
- Campeche (11,8%)
- Zacatecas (8,3%)
Las autoridades sanitarias nacionales advierten que el descenso en la cobertura de vacunación infantil favoreció el repunte de la enfermedad, en particular entre menores de un año, el grupo con mayor riesgo de complicaciones y mortalidad.
El CONAVE insiste en intensificar la vigilancia epidemiológica y promover coberturas óptimas de vacunación, una recomendación que también enfatizó la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), quienes alertaron a la región en julio de 2024 sobre la necesidad de fortalecer el monitoreo en menores de cinco años.
La tos ferina es una infección respiratoria aguda, altamente contagiosa, causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se transmite mediante contacto directo con secreciones expulsadas al toser o estornudar.
El periodo de incubación se sitúa entre siete y 10 días, y los síntomas pueden prolongarse de seis a ocho semanas.
Inicialmente, la infección presenta manifestaciones catarrales leves, pasando a episodios de tos violenta y paroxismos, con riesgo de apnea y cianosis. En lactantes menores de seis meses, la enfermedad puede no mostrar la tos típica, pero sí pausas en la respiración.
El diagnóstico se fundamenta en el cuadro clínico y puede confirmarse mediante cultivo o pruebas moleculares. El CONAVE recomienda la notificación inmediata de casos sospechosos en todas las unidades médicas, el aislamiento hospitalario de las personas afectadas y la toma de muestras conforme a protocolos. Es fundamental establecer cercos epidemiológicos, investigar y tratar preventivamente a los contactos, y registrar adecuadamente todos los casos probables.
En el ámbito de control, la autoridad sanitaria enfatiza la aplicación de la vacuna hexavalente a niñas y niños menores de un año, y la necesidad de completar esquemas en población rezagada.