En medio del furor por Chespirito: sin querer queriendo, la nueva serie biográfica de Max que ha devuelto al centro de la conversación pública al creador del Chavo del 8, muchas historias del pasado han vuelto a tomar fuerza.
Entre ellas, una que rara vez se menciona: la relación entre María Antonieta de las Nieves, la actriz que dio vida a la Chilindrina, y Graciela Fernández, la primera esposa de Roberto Gómez Bolaños.
Aunque mucho se ha hablado del triángulo amoroso entre Roberto, Graciela y Florinda Meza, poco se sabe de cómo otras personas del elenco vivieron esa etapa.
Y María Antonieta lo dejó claro en una entrevista íntima con Yordi Rosado: lo que ella sentía por Graciela era una profunda admiración y gratitud.
¿Qué pensaba la Chilindrina de Graciela?
Contrario a lo que muchos fans imaginaron durante años, entre la Chilindrina y Chespirito nunca hubo un vínculo romántico.
“Mucha gente pensó que Chespirito y yo estábamos casados cuando apenas empezábamos”, contó María Antonieta en el programa de Yordi.
“Porque nos llevábamos tan bien. Y nos veíamos los dos chiquitos de la misma onda. Pues mucha gente sí pensó que podíamos haber sido marido y mujer”.
Pero la verdad era otra. Lejos de ver a Graciela como una figura distante o ajena, la actriz la consideraba parte de su círculo más cercano.
“No, la esposa de Chespirito, bendito sea Dios, que existió, doña Graciela Fernández era una mujer extraordinaria. Yo no he conocido otra mujer como ella, pero mi mamá en mi vida”, reveló.
La cercanía no era sólo cordial. Para María Antonieta, Graciela fue un auténtico pilar emocional.
“Me adoptó como si yo fuera su hija. Me aconsejó muchas veces lo que tenía yo que hacer y no hacer. Yo estaba muy jovencita cuando murió mi mamá, murió mi papá. Me quedé sola. No sola porque la tuve a ella, ella me ayudó muchisísimo”.
La ruptura con Florinda Meza
La historia entre María Antonieta y Florinda Meza es muy aparte, pues aunque en un inicio se llevaban bien —“éramos las dos mujeres jóvenes del elenco y nos íbamos de compras juntas”, dijo en otra parte de la entrevista—, su relación terminó por fracturarse tras un episodio que involucró a la aduana y un par de abrigos de piel.
El distanciamiento también parece haber venido acompañado de un reordenamiento emocional en el elenco. Para ella, el cariño más genuino lo encontró en Chespirito y su entonces esposa: “Chespirito igual. Era como mi papá, yo lo tenía como un ídolo, en un pedestal, yo lo tenía”.