Antes de que Roberto Gómez Bolaños se convirtiera en “Chespirito” y creara personajes que marcarían a generaciones, vivió una historia de amor tan entrañable como una escena del Chavo: un noviazgo que comenzó en una nevería de la colonia Del Valle, bajo una coincidencia digna de guion televisivo.
En la serie Chespirito: Sin querer queriendo, producida por Max, se muestra cómo habrían sido los primeros encuentros de Roberto y Graciela Fernández.
Según el primer episodio, Gómez Bolaños habría visto a la joven por primera vez cuando ella entró a un local para ofrecer unos boletos que vendía. Posteriormente, se habrían reencontrado en un baile.
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Sin embargo, según el libro biográfico Sin querer queriendo escrito por Chespirito, la historia de cómo se hicieron novios esconde una interesante anécdota.
¿Cómo se hicieron novios Chespirito y Graciela?
Gómez Bolaños relata en su autobiografía que conoció a Graciela cuando ella estaba por cumplir 15 años, mientras él tenía 22.
Ella trabajaba en un banco, aparentando ser mayor de edad, algo que incluso él creyó. Le pareció hermosa, con su cabello castaño claro y una presencia que él describía como su “mujer ideal”.
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El primer intento de convertirse en novios no fue exitoso. Graciela lo rechazó con amabilidad, aunque dejó abierta una puerta con una frase que él recordaría: “Lo último que muere es la esperanza”.
Y la esperanza, en efecto, no murió.
Poco después, el destino quiso que volvieran a encontrarse en una nevería que estaba de moda en la colonia Del Valle.
Ese día, Roberto volvió a pedirle que fuera su pareja. Ella, según él mismo cuenta, estuvo a punto de decir que no otra vez… hasta que entró al local la exnovia del famoso, conocida como “la Cucus”.
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Esa coincidencia, pequeña y aparentemente trivial, fue suficiente para que Graciela cambiara su respuesta por un “sí”. Años más tarde, ella se convertiría en la primera esposa del comediante y madre de sus seis hijos.
Aunque su matrimonio terminó con el tiempo, Graciela y Roberto compartieron momentos fundamentales, tanto personales como en el ascenso del comediante en el mundo del espectáculo mexicano.