La lluvia de estrellas Úrsidas es un evento astronómico anual que tiene lugar cada diciembre, brindando a los entusiastas del cielo una oportunidad única para observar meteoros en acción.
Este fenómeno se produce cuando la Tierra atraviesa los restos dejados por el cometa 8P/Tuttle, un cometa periódico que completa una órbita alrededor del Sol cada 13.6 años.
Las partículas de polvo y escombros del cometa entran en la atmósfera terrestre y se desintegran, generando brillantes trazos de luz conocidos como meteoros.
La actividad de las Úrsidas se extiende aproximadamente del 17 al 26 de diciembre, pero alcanza su punto máximo entre la noche del 22 de diciembre y la madrugada del 23.
Buscar cielo despejado para disfrutar de este fenómeno
Durante este periodo, se pueden observar entre 5 y 10 meteoros por hora bajo condiciones ideales, aunque en años excepcionales el número puede incrementarse considerablemente.
El radiante de esta lluvia de estrellas —el punto en el cielo desde donde parecen originarse los meteoros— se encuentra en la constelación de la Osa Menor (Ursa Minor), cerca de la estrella Kochab. Esto significa que las Úrsidas son más visibles desde el hemisferio norte, donde la constelación es circumpolar y se mantiene visible durante toda la noche.
Para disfrutar de este espectáculo celeste, es recomendable alejarse de las luces de la ciudad y buscar un sitio con cielos despejados. La mejor hora para la observación suele ser después de la medianoche, cuando la constelación de la Osa Menor se encuentra en su punto más alto. Además, conviene vestirse abrigado debido a las bajas temperaturas típicas de esta época del año.
Si bien las Úrsidas no son tan llamativas como otras lluvias de meteoros más famosas, como las Perseidas o las Gemínidas, ofrecen un momento especial para conectar con el cielo estrellado en plena temporada navideña. Este evento cierra el calendario astronómico anual con un toque de magia natural que invita a reflexionar sobre los ciclos del universo y nuestra posición en él.