En México, existe una gran diversidad de tamales, con recetas que varían significativamente de una región a otra. Se estima que hay más de 500 tipos en el país, lo que da cuenta de su importancia gastronómica y cultural.
Es un platillo arraigado entre los mexicanos por su origen que se remonta a la época prehispánica, lo que lo convierte en uno de los platos más antiguos. Culturas como la maya, azteca, olmeca y totanaca preparaban este alimento, cada uno con su estilo, en ceremonias religiosas y como ofrendas a sus dioses.
Con la llegada de los españoles y el proceso de mestizaje surgieron múltiples versiones de este platillo, alguna de las cuales son una reinterpretación de la receta original con ingredientes introducidos por los europeos. Entre las cientas de variantes hay una que llama la atención por su inusual nombre: tamales de dedo.
También conocidos como tamales de bocado, tamales de cuchara o tamales de Papatla son consumidos durante todo el año y en diversas ocasiones, desde cumpleaños hasta velorios.
La región de Misantla, rica en cultivos de hoja de Papatla o papata, es famosa por la producción de estos tamales. La elección de esta hoja como elemento central de este platillo típico no se debe únicamente a su disponibilidad, sino también a una tradición histórica vinculada a los Totonacas, quienes originaron su uso.
Los tamales de dedo son un plantillo insignia que requiere habilidades específicas para su preparación debido a la textura única de su masa, la cual es líquida, parecida al atole.
Este tipo de tamal se cocina envuelto en hoja de papata, aunque este elemento no es comestible, es valorado por el sabor distintivo que aporta durante el proceso de cocción, otorgando un sabor sutil, ligeramente herbáceo y fresco. Tras cocerse, la masa adquiere una textura suave y húmeda.
Mientras que el relleno se prepara con una salsa de jitomate y chile chipotle ahumado, acompañado de carne de cerdo.
Su nombre proviene de la manera tradicional de degustarlo, que tradicionalmente es utilizando los dedos para tomarlo directamente y comerlo en un solo bocado.
Cabe mencionar que también se les conoce como tamales de dedo a los tamales norteños, un platillo típico de Chihuahua, Coahuila y Nuevo León al que se le conoce así porque la proporción de carne es superior a la de masa, por lo que suelen ser más delgados que en otras partes del país.
¿Cómo preparar tamales de dedo?
Para esta receta los ingredientes requeridos son los siguientes: masa de maíz, manteca, agua, costilla, jitomate, chile chipotle o seco, dientes de ajo, hojas de papata y sal al gusto.
Preparación de la masa:
- Vaciar la masa en una bandeja amplia.
- Incorporar la manteca ya derretida y agregar un poco de agua, mezclando con la mano hasta lograr una consistencia líquida o al gusto del preparador. Añadir sal a preferencia.
Preparación de la salsa:
- Cocer por separado los jitomates y los chiles secos.
- Triturar en licuadora los jitomates, chiles y ajos; luego colar la mezcla.
- Combinar la salsa obtenida con la carne de cerdo cruda, previamente cortada en trozos pequeños, y ajustar la sal al gusto.
Preparación del tamal:
- Lavar las hojas de papata.
- Colocar una hoja en la palma de la mano, añadir una cucharada de masa y esparcirla sobre la hoja.
- Agregar sobre la masa un poco de salsa junto con un trozo de carne.
- Envolver el tamal, uniéndo las orillas de la hoja y doblándolas para formar un rectángulo, con las puntas dobladas hacia adentro.
- Colocar los tamales en una vaporera y cocinar por un tiempo de una hora a hora y media.