Viscoso pero sabroso: este es el insecto de la dieta mexicana rico en vitamina B y repleto de antioxidantes

Este alimento formó parte vital de la dieta de las culturas prehispánicas

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El consumo de insectos tiene muchos beneficios para la salud (Archivo)
El consumo de insectos tiene muchos beneficios para la salud (Archivo)

Los insectos desempeñan un papel fundamental en la dieta mexicana, no solo desde el punto de vista nutricional sino también cultural.

Incluso el consumo de insectos reciben un nombre determinado, y se conoce como entomofagia, la cual es una tradición que data de tiempos prehispánicos pues los pueblos indígenas incorporaban a su dieta diaria una amplia variedad de insectos por su disponibilidad y aporte nutricional.

Y es que nutricionalmente, los insectos aportan altas cantidades de proteínas, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales, siendo una fuente de alimentación sustentable y de bajo impacto ambiental.

El consumo de insectos puede ir desde chapulines, gusanos de maguey, escamoles, entre otros, contribuye a una dieta equilibrada, reforzando la seguridad alimentaria en regiones donde otras fuentes de proteínas pueden ser escasas o costosas.

Sin embargo, sin duda el insecto más conocido y de las mejores opciones para consumir son los chapulines, los cuales son muy elevados en proteína pero, además, son accesibles económicamente, ya que existen otros insectos mexicanos que son de precio elevado por su escases, que incluso son considerados un lujo.

Los chapulines son ricos en proteína (Especial)
Los chapulines son ricos en proteína (Especial)

Cuáles son los beneficios a la salud de comer chapulines

Y es que comer chapulines trae varios beneficios para la salud, debido a su alto contenido nutricional. Como mencionamos antes son una fuente rica en proteínas, superando en este aspecto a la carne roja y al pescado, lo que los hace un excelente complemento o sustituto en la dieta, especialmente para aquellos que buscan alternativas alimenticias sostenibles y de origen no animal.

Además, contienen ácidos grasos omega 3 y omega 6, importantes para la salud cardiovascular y la reducción de inflamación, de acuerdo con información de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los chapulines también aportan fibra dietética, beneficiosa para el sistema digestivo, y son una fuente significativa de vitaminas del grupo B, esenciales para el buen funcionamiento del sistema nervioso y el metabolismo.

Por su parte, aporta un gran contenido de minerales como hierro, calcio, y zinc siendo estos micronutrientes fundamentales para la salud ósea, la oxigenación del organismo, y el sistema inmunológico, respectivamente.

Su bajo contenido en grasas saturadas y la ausencia de colesterol los hacen un alimento beneficioso para mantener niveles saludables de lípidos en sangre, contribuyendo así a la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Cabe mencionar que este insecto también es rico en antioxidantes por lo que comerlo te ayudara a prevenir el envejecimiento prematuro.

Es así que a pesar de que para muchos puede resultar desagradable, el consumo de chapulines promueve una dieta más diversa y sostenible, al ser una fuente de alimentación con menor impacto ambiental comparado con la producción ganadera tradicional.

Chapulines tostados que no añaden grasas saturadas 
FOTO: MARGARITO PÉREZ RETANA /CUARTOSCURO.COM
Chapulines tostados que no añaden grasas saturadas FOTO: MARGARITO PÉREZ RETANA /CUARTOSCURO.COM

Qué representan son los insectos en la dieta mexicana

Desde el punto de vista cultural, el consumo de insectos forma parte del patrimonio gastronómico mexicano, reconocido mundialmente por su diversidad y riqueza.

La inclusión de insectos en la dieta refleja una conexión profunda con el entorno natural y una comprensión de los ciclos ecológicos, donde los insectos no solo son considerados una fuente de sustento sino también elementos de cohesión social y festividades.

La importancia de los insectos en la dieta mexicana se manifiesta en la conservación de sistemas agrícolas tradicionales, donde la recolección y consumo de estos promueve prácticas sostenibles que respetan la biodiversidad.

Además, la entomofagia en México impulsa la innovación gastronómica, integrando sabores tradicionales en platos contemporáneos y fomentando una mayor aceptación de estas prácticas alimenticias en el contexto global.