María Félix es considerada una de las mujeres más importantes del Cine de Oro mexicano ya que alcanzó renombre tanto a nivel nacional como internacional por sus actuaciones. Cuando se convirtió en una de las histrionisas más importantes, decidió vivir parte de su vida en Francia y parte en la Ciudad de México.
Se sabe que La Doña tuvo varias lujosas casa en México, principalmente en la CDMX, que fue en donde encontró sus primeras oportunidades en el cine, pero también vivió en Morelos y su natal Sonora. Actualmente, uno de sus hogares más famosos es el que se encontraba en Polanco, mismo lugar donde murió.
El domicilio de la protagonista de Enamorada se encuentra en la colonia Polanco de la capital del país. Era una casa de ensueño y diseñada a se gusto ya que su entonces esposo, Alexander Berger, la mandó construir para que ahí vivieran el tiempo que no estuvieran en París, es decir, seis meses al año.
Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo al poniente de la CDMX. Es una de las zonas con costos de vivienda a los más altos precios. Desde años atrás es considerada como una de las mejores colonias no sólo por su ubicación, sino porque ahí se encuentran algunos de los establecimientos más lujosos.
Actualmente, en Polanco se encuentra una de las avenidas consideradas de las más prestigiosas en Latinoamérica ya que ahí están boutiques de las marcas más caras a nivel mundial, es Presidente Masaryk. Ahí están Gucci, Ferragamo, Dolce & Gabanna, Cartier, Hugo Boss, Luis Vuitton, Tiffany & Co., entre muchas otras.
La casa de María Félix en Polanco fue erigida en 1956, justo en la época en que esta zona de la ciudad estaba teniendo uno de sus mayores crecimientos, cientos de familias adineradas llegaron a vivir en esta colonia y, al mismo tiempo, los comercios con mayor renombre se fueron colocando en las avenidas con mejores accesos.
La Doña vivía en la calle Hegel, en el predio 610, entre Campos Elíseos y Tres Picos. Tanto ella como su esposo no escatimaron en gastos para tener una de las mejores viviendas en todo Polanco, contaba con diferentes áreas como la de servicios, un jardín, la vivienda, la planta baja para los coches; dentro se encontraban los salones de la pareja, ostentosos baños, habitaciones con grandes ventanales y todo estaba amueblado con piezas que hasta hoy se consideran obras de arte y aún son parte de subastas.
Se ha dicho que esta propiedad fue diseñada por uno de los arquitectos funcionalistas del país, Mario Pani, aunque esto nunca se ha confirmado. Berger contrató a un diseñador de interiores para que adornara su casa con lo mejor; las paredes estaban recubiertas por madera, las paredes de su habitación estaban tapizadas con seda, el baño fue hecho de mármol de Carrara, supuestamente los grifos eran de oro, la cama de plata fue diseñada por Diego Rivera y por todos lados había pequeñas piezas de porcelana que decoraban los rincones.
Hoy, la casa de María Félix en Polanco no existe más, fue demolida cuando el heredero universal de la histrionisa, Luis Martínez de Alba, decidió venderla, según las instrucciones que le dejó La Doña. Hoy en ese lugar hay un conjunto habitacional.
Algunos de los artículos que estaban en la casa aun se pueden encontrar en la casa de subastas Christie’s, pero la mayoría ya fueron vendidos a magnates y marcas lujosas de todo el mundo.